Van por un auténtico Frente rumbo al 2018

Gobernadores, dirigentes de partidos y representantes de organizaciones ciudadanos coincidieron en una plática al norte del país.

- Publicidad -

La convocatoria vino del norte, Javier Corral, el gobernador de la alianza PAN-PRD de Chihuahua, llamó a dirigentes de diferentes tendencias políticas para discutir la formación de un Frente Opositor para las elecciones de 2018.

Estuvo el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo.

Acudió también el Defensor de Derechos Humanos, Emilio Álvarez Icaza, y Clara Jusidman, luchadora por los Derechos Ciudadanos.

También fueron los disidentes perredistas auto denominados “Galileos”, Guadalupe Acosta Naranjo y Fernando Belaunzarán.

De igual forma, participó el ex canciller Jorge Castañeda.

Acudieron a la cita Alejandra Barrales, presidenta del CEN del PRD, y Ricardo Anaya, el mandamás en el CEN del PAN.

El primer acuerdo de la reunión: formar un Frente Amplio Opositor y luego, buscar a la persona que, como candidato, lo encabece.

Javier Corral llamó a sus invitados a seguir el ejemplo que uso él para ganar la gubernatura de Chihuahua: una alianza entre un partido, el PAN, sumando a organizaciones ciudadanas y civiles.

En sus participaciones se fijaron posturas.

Barrales, del PRD, dijo que el Frente debe ser mayoritariamente ciudadano.

Anaya, el panista, dijo que la regla en este esfuerzo es que las aspiraciones personales queden en segundo término.

Jorge Castañeda, pidió dejar fuera la simulación y que el Frente no sea sólo un reparto de cargos públicos.

Gustavo Madero, el ex presidente del PAN, puso en la mesa que el Frente no es una congregación en contra de Andrés Manuel López Obrador, pero sí es una opción diferente.

Al final, quedó la encomienda de conformar un Frente con los que buscan generar una coalición de gobierno que sacuda al país y lo saque de la crisis profunda que atraviesa.

Y mientras en Chihuahua había reunión de ciudadanos y partidos, en el PRI convivía el gerente del tricolor, Enrique Ochoa, con los geróncratas de ese partido.

La joven promesa, de Tlaxcala, Tulio Hernández, dijo que “muchos quisieran que los muertos no pudieran venir, pero no estamos muertos”.

Estuvo en la reunión Guillermo Cossío, el ex gobernador al que le estalló Guadalajara a causa de los ductos de PEMEX.

También llegó Ignacio Pichardo Pagaza, el ex gobernador sustituto de Edomex; asistió Jorge de la Vega Domínguez, quien como presidente del PRI le prometió 20 millones de votos a Salinas en el 88.

Estuvo Francisco Labastida, el primer candidato del PRI en perder una elección presidencial.

Llegó Fidel Herrera, promotor indiscutible de Javier Duarte y de todo lo que le sucede a Veracruz.

Acudió al encuentro Fernando Moreno Peña, cacique de Colima.

Presencia siempre bienvenida en el PRI como la de Rubén Figueroa, porque Aguas Blancas no se olvida.

La reunión se engalanó con José Murat, ex gobernador de Oaxaca, hoy delegado del PRI en Tamaulipas y presidente de la Fundación Colosio. Por suerte, no hubo auto atentado.

Según las crónicas periodísticas, el tema central de la reunión no fue la posibilidad de cambiar los estatutos para que los candidatos ciudadanos como José Antonio Meade abanderen al PRI en el 18, ni el contenido de la Asamblea Nacional de la próxima semana.

La nota fue que ni la ambulancia ni los enfermeros que estuvieron en el acto tuvieron trabajo.

Los ex dirigentes y ex gobernadores del PRI pudieron, sin sobresaltos, degustar su sopa de tortilla, el atún, la ternera y el filete de pescado.

Algunos se echaron sus tequilas o un whisky.

Del helado de pinole nadie supo quién lo probó: ningún chiflido se escucho.

(Con información de Reforma)

Comentarios