Una tonelada de sobrepeso derrumbó el Colegio Rébsamen

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El derrumbe del Colegio Enrique Rébsamen donde perdieron la vida 19 niños y siete adultos en el terremoto del 19 de septiembre,  pudo haberse evitado.

Varios peritajes realizados por los especialistas de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) de la Ciudad de México revelaron que el penthouse que Mónica García Villegas, dueña y directora, mandó construir en el cuarto nivel provocó el derrumbe de una parte del plantel.

El departamento tenía un sobrepeso de casi una tonelada.

Miss Mónica le agregó piso de porcelonato, en algunas secciones granito y además la tina de baño, materiales que la estructura original no pudo soportar provocando que con el movimiento telúrico los castillos se vencieran y el edificio se deslizara hacia la parte donde los alumnos, maestros y empleados se concentraron precisamente para salvarse de un derrumbe.

Los dictámenes que se adjuntaron en la carpeta de investigación TLP-2/UI-3C/D/1695/09-2017 explican las conclusiones a las que llegaron 17 peritos especialistas en arquitectura, fotografía y construcción, que revelaron que el peso total del departamento era de 976.50 kilogramos y que los castillos de la estructura original no fueron construidos para soportar todo este excedente, lo que provocó que con el sismo, el edificio de “deslizara” hacia un lado, pues se encontraron rastros de porcelonato hasta cinco metros de donde estaba la construcción, lo que provocó un mayor daño.

Los expertos señalaron en especial que la construcción no se derrumbó hacia abajo, como sucede regularmente con los edificios viejos y que quedaron sensibles después del primer movimiento del mismo mes.

Los peritajes arrojaron cuatro conclusiones: en dos de éstas, se destaca que los castillos tenían una dimensión inferior a la estructura añadida, por lo que no soportaron el cuarto piso de casi una tonelada, además de que no contaba con una buena cimentación de origen, lo que provocó el colapso al deslizarse 10 centímetros de donde fueron instalados.

La otras dos conclusiones, se concentran en la zona del departamento de la directora Mónica García. Pues se encontró una irregularidad, se construyó loza sobre loza y sobre ésta se colocó el porcelonato, lo que incrementó el peso del último nivel.

De hecho, se establece que la estructura era tan débil que ni siquiera soportaría un sismo de cinco grados, pues quedó sensible con el primer movimiento telúrico del 07 de septiembre.

Con estos peritajes, la Procuraduría capitalina busca fincar responsabilidades a la propietaria y directora del Colegio Enrique Rébsamen por permitir la construcción de su departamento con el excedente de peso, también a un funcionario de la delegación Tlalpan, que laboró durante  la administración de Maricela Contreras, por facilitar documentación falsa. Contra el Instituto de Verificación Administrativa (Invea), por no clausurar en tiempo y forma la obra, así como contra el supuesto gestor que realizó los trámites de Miss Mónica.

(Con información de El Universal)

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