Trump dice que no hay apoyo político para endurecer control de los rifles de asalto

Foto: SAUL LOEB / AFP
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este miércoles que no hay un apoyo político para endurecer el control sobre los rifles de asalto que han sido utilizados en al menos tres tiroteos en las últimas dos semanas.

Trump dijo a los periodistas que tanto él como los líderes del Congreso apoyan un cambio en la legislación para impedir que personas con problemas mentales porten armas imponiendo mayores controles.

“Creo que la verificación de antecedentes es importante. Yo no quiero poner armas en las manos de personas que son inestables mentalmente o de personas con rabia o con odio, personas que están enfermas. Estoy a favor de eso”, dijo.

Pero Trump se pronunció en contra de una prohibición de los fusiles de asalto, como las armas semiautomáticas que fueron utilizadas por los atacantes en las matanzas que dejaron 22 muertos en El Paso el sábado y nueve en Dayton, Ohio, el domingo.

“Les puedo decir que no hay un apoyo político para eso en este momento”, dijo antes de viajar a Dayton para visitar a los heridos y a los familiares de las víctimas.

Los tiroteos de El Paso y Dayton, y un tercero en Gilroy, California, el 28 de julio que dejó tres muertos, involucraron rifles de asalto de tipo AR-15 y AK-47 originalmente diseñados para la guerra, pero ahora ampliamente disponibles en Estados Unidos.

Al llegar a El Paso, Texas, después de visitar Dayton, Ohio, para consolar a las víctimas, se presentaron protestas que denunciaban su retórica antiinmigración y lo acusan de atizar la violencia.

El avión presidencial Air Force One, procedente de Dayton, en Ohio, donde un tiroteo dejó nueve muertos el domingo, aterrizó a las 14:30 hora local en El Paso, donde murieron 22 personas el sábado.

En El Paso, donde ocho de las víctimas mortales son mexicanas, el periódico local El diario El Paso Times abrió este miércoles con una portada bilingüe a 5 columnas que decía: “Estamos sufriendo” en inglés, con el subtítulo en español “La frontera de luto: Paseños y juarenses comparten su pésame y su dolor”.

Desde el medio día varias organizaciones convocaron una protesta bajo el lema “El Paso firme”.

“El presidente Trump no es bienvenido en El Paso y su narrativa sobre inmigrantes y centroamericanos no debería ser bienvenida en ningún lado”, dijeron los convocantes en relación a los discursos del presidente en los que se refiere a los indocumentados como una “invasión”.

Desde un escenario un presentador leyó los nombres de las 22 víctimas y los asistentes gritaron “¡Presente!” y una intérprete cantó la canción “Gracias a la vida” de Violeta Parra.

Más temprano en Dayton, Trump visitó junto a su esposa Melania a los pacientes y al personal médico del hospital Miami Valley, informó la portavoz de la Casa Blanca, Stephanie Grisham.

En el lugar, decenas de personas lo esperaban con pancartas que decían “Haga algo” y manifestantes inflaron una efigie del bebé Trump en pañales con el mensaje “Deje de ser un bebé y enfréntese a la NRA”, en referencia a la Asociación Nacional del Rifle, que defiende el porte de armas.

Otros manifestantes acudieron al lugar para apoyar a Trump, una muestra del dividido panorama que enfrenta Estados Unidos de cara a las elecciones presidenciales del próximo año.

Antes de despegar rumbo a Dayton, Trump dijo que su “retórica” une a las personas.

“Mis críticos son políticos, están tratando se sacar réditos. Y en muchos casos están aspirando a la presidencia”, dijo el presidente.

Pero los opositores de Trump le critican por inspirar el odio contra los inmigrantes del atacante de El Paso y de la crispada atmósfera del país por sus discursos en los que se refiere a los indocumentados como una “invasión”.

El expresidente Joe Biden, favorito para hacerse con la nominación de los demócratas para competir contra Trump en 2020, acusó a Trump de “encender la llama del supremacismo blanco”.

“Tenemos un presidente con una lengua tóxica que ha abrazado públicamente y sin disculparse el odio, el racismo y la división como estrategia política”, dijo.

Trump defendió el martes que es “la persona menos racista” pero en sus discursos y tuits de campaña ha repetido la idea de que la frontera con México sufre una “invasión”.

En mayo, el presidente se rió y bromeó cuando en un mitin, uno de sus partidarios gritó que deberían “disparar” a inmigrantes irregulares.

Trump también emprendió una ruda campaña contra congresistas demócratas pertenecientes a minorías.

El atacante de El Paso, un hombre blanco de 21 años que fue capturado vivo, publicó un manifiesto en el que aseguró que el ataque era “una respuesta a la invasión hispana de Texas”.

(AFP)

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