Trump busca recuperar su imagen, desconcertado ante la pandemia

WASHINGTON, DC. 15 de julio de 2020. Donald Trump. Foto: Drew Angerer/Getty Images/AFP
- Publicidad -

Criticado a diestra y siniestra por su demora en atacar la crisis sanitaria, Donald Trump busca desesperadamente la forma de recuperarse, aunque luce desarmado para enfrentar una pandemia que no ceja.

A menos de cuatro meses de las elecciones, el presidente anunció en las redes sociales la sustitución de su director de campaña, Brad Parscale, por Bill Stepien, que era su jefe de campaña adjunto.

Parscale conservará, sin embargo, su papel de encargado de la estrategia digital.

“Excelentes noticias sobre las vacunas”, tuiteó el miércoles, deseoso de dar vuelta la página del covid-19 a medida que se aproximan las elecciones del 3 de noviembre, en las que busca la reelección.

Pero la realidad no ayuda: el número de casos crece en casi 40 de los 50 estados, en momentos en que el país alcanza las 137.000 muertes, y un promedio de modelos predice que treparán a 157.000 para el 8 de agosto.

Con curvas de propagación del virus muy diferentes a las registradas en Europa, la situación en Estados Unidos se percibe muy mala.

Trump, en tanto, intenta esquivar el asunto. El martes, apenas hizo referencia al combate de su gobierno contra la pandemia en una conferencia de prensa en la que denunció a China y vilipendió a Joe Biden, su rival demócrata en la carrera presidencial.

Este miércoles se traslada a Atlanta para pronunciar un discurso que se centrará en la modernización de la infraestructura del país.

California, el estado más poblado y actualmente el más afectado por la pandemia, anunció el martes el cierre de parte de su economía.

No obstante, la Reserva Federal señaló que la economía mejora en la mayoría de las regiones del país, aunque “la perspectiva sigue siendo altamente incierta”.

– Cubrebocas sí, cubrebocas no –

En tanto, fracasaron los intentos del gobierno por desacreditar al reconocido experto en inmunología Anthony Fauci, quien afirma sin rodeos que la estrategia del gobierno para combatir al virus no funciona.

Incluso en el campo oficialista, se levantan voces para reclamar al presidente y a su círculo más cercano un abordaje serio de la crisis en lugar de buscar chivos expiatorios.

“Fauci no es el problema”, dijo el influyente senador republicano Lindsey Graham. “Tengo todo el respeto del mundo por el Dr. Fauci y, francamente, cualquier intento de desestabilizarlo será contraproducente”.

Entre otros consejos, Fauci defiende el uso de mascarillas, algo que Trump denuesta y se ha vuelto un asunto político.

Este miércoles Alabama impuso su uso, como ya lo han hecho California y Texas, así como gobiernos locales, mientras el gobernador republicano de Oklahoma, Kevin Stitt, quien confirmó haberse contagiado el coronavirus, dijo que no limitará las libertades individuales, según la prensa.

Barack Obama tuiteó: “Los últimos datos ofrecen un recordatorio trágico de que al virus no le importa el discurso político ni la ideología, y que lo mejor que podemos hacer por nuestra economía es enfrentar nuestra crisis de salud pública”.

En el sector privado, cada vez más cadenas implementan la medida obligatoria y este miércoles se sumó Walmart, que anunció que desde la próxima sus clientes deberán barbijo, sumándose a Starbucks y Apple, entre otras empresas.

– Desorientación –

Desorientada ante el fortalecimiento del coronavirus, la Casa Blanca intenta calmar los ánimos.

En una columna publicada el martes en USA Today, Peter Navarro, el principal asesor comercial de Trump, atacó a Fauci con dureza.

“Si me preguntan si escucho los consejos del Dr. Fauci, mi respuesta es: solo con precaución y escepticismo”.

Pero Trump lo desacreditó: Navarro “hizo una declaración representándose a sí mismo. No debería hacerlo”, dijo a periodistas.

“Estamos todos en el mismo equipo, incluyendo al Dr. Fauci”, agregó.

En tanto, Joe Biden, que se contenta con una campaña mínima, se beneficia de la desorientación de la administración y exhibe un buen desempeño en las encuestas, incluso en distritos republicanos.

El candidato demócrata, que denuncia “el fracaso de la respuesta” de Trump a la crisis sanitaria, difundió por primera vez un aviso de campaña en Texas, estado que no vota por un candidato demócrata a la Casa Blanca desde 1976 y donde los sondeos lo ubican empatado con Trump.

“Si estás enfermo, si estás luchando… no te abandonaré”, dice en el aviso publicitario, sobre un fondo de imágenes de socorristas con mascarillas, padres con hijos y personas que se comunican con allegados a través de un vidrio.

La inquietud es palpable en el campo republicano, donde se ha instalado un pesado silencio.

Según el promedio de encuestas a nivel nacional que realiza el sitio web RealClearPolitics, Biden supera a Trump por nueve puntos porcentuales.

También está primero en al menos cinco de los estados considerados clave para incidir en una elección: Arizona, Florida, Carolina del Norte, Pensilvania y Wisconsin.

(AFP)

Comentarios