Socializar el conocimiento, la tarea de la plataforma eLibro

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Para nadie es un secreto que la industria editorial no se encuentra en su mejor momento y con la aparición de la pandemia se ha recrudecido su crisis, sin embargo, los libros se siguen editando pues es una de las formas que el hombre ha preferido para transmitir conocimiento, ideas, sentimientos o fantasías.

Desde hace más de veinte años surgió “eLibro” una plataforma, que se autodefine como un agregador de libros, y actualmente concentra la mayor cantidad de textos académicos digitales en español.

Su plan de negocios se basa en la socialización del conocimiento, y tiene la finalidad que los lectores de comunidades universitarias accedan a sus acervos ya sea en las computadoras de las bibliotecas de los centros de estudio o desde su dispositivo electrónico personal.

Hoy en día, su acervo contiene más de cien mil títulos, cuenta con la colaboración de más de 470 editoriales y alrededor de 2 mil 500 bibliotecas, la mayoría universitarias, conectadas a su plataforma.

En entrevista telefónica, Mauricio Díaz, director general de eLibro en México afirma que ha sido una labor de convencimiento que ha llevado mucho tiempo,  pues cuando llegan con las editoriales y le solicitan que agreguen sus libros en la plataforma, están conscientes que les están pidiendo lo más valioso que tienen:

Afortunadamente, en este momento ya podemos contar con 270 editoriales y estamos hablando que prácticamente cualquier área temática, cualquier tema de interés se encuentra con muchos contenidos.

Al inicio se tenían libros académicos y ahorita estamos incursionando tambiéncon los libros en inglés, con la idea que quienes son usuarios de eLibro tengan acceso a editoriales como Taylor & Francis, y John Wiley & Sons, por citar algunas, y ahora nuestros desarrolladores terminaron de hacer un convertidor de texto a voz que los traduce de manera instantánea, entonces selecciono el texto en inglés y lo escucho en español, además lo estoy viendo en inglés.

Es acercarle esos libros a las comunidades que no son bilingües.

Tecnológicamente hacemos todo lo que se puede para hacer la experiencia de leer en algo que vaya más allá de solamente tener una copia del libro, es parte de lo que ofrecemos a las editoriales para convencerlas que no hay riesgos, y hacerles ver que hay una oportunidad que tengan un mercado más.

No se trata que dejen de editar el libro impreso, porque no se pelea con el electrónico pues son complementarios, ya que en una plataforma como esta, alguien que llega con una duda tiene entre cuatro o diez libros que hablan sobre le mismo tema, descubre libros que ni conocía.

Nuestros libros mexicanos llegan al extranjero, a Europa o America del Sur en forma instantánea, entonces le damos una alcance muy interesante a las editoriales y eso genera que desde esos lugares les pidan libros papel.

Al mismo tiempo, al usuario lo dotamos de herramientas que hacen muy amigable la lectura, queremos que descubra obras y él decidirá si va a terminar de leer la obra en la plataforma on line o va a descargar el libro y llevarlo en una tableta o celular o incluso que acuda (a una librería) a comprarlo en papel.

Se pueden descargar hasta 10 libros al mismo tiempo y llevarlos en un dispositivo.

El gran fin que tenemos nosotros es la socialización del conocimiento y hacer que la gente vuelva a leer.

-Una oportunidad para las editoriales universitarias-

Las editoriales universitarias producen libros de primera, pero sus tirajes son para su propia comunidad académica.

Los mismos libros que produce la Universidad Nacional que es la editorial más grande que tiene México en cuanto a producción editorial, sus obras no se conocen, salvo que uno vaya directamente a las instalaciones, a su biblioteca a buscar un libro, y ese mismo fenómeno pasa en el Politécnico, en la UAM y en todas las universidades autónomas de todos los estados y cuando se colocan esos libros en nuestra plataforma lo que sucede es que los comienzan a leer en otros países, entonces cruzan fronteras que de alguna manera sería difícil que los leyeran.

Normalmente el marcado tradicional lo que que busca son las obras importantes ‘y veo si me las van a comprar, entonces me pones ese libro y si no se vende te pongo cuotas porque está ocupando espacio en mis servidores’.

Pero en el caso de eLibro nuestra filosofía es diferente, nosotros buscamos tener todo lo que necesites, todo lo valioso, soñamos con ser una Torre de Babel.

El impacto es más importante cuando llegamos a poblaciones que ni librerías tienen, donde a pesar de que existan universidades o instituciones como los tecnológicos, a veces compran los libros a través de una papelería, la cual solo compra los libros bajo encargo.

Por supuesto que cada que un libro es descargado la editorial recibe sus regalías, además, cuando se descarga un texto, permanece ahí por treinta días, con ello la editorial gana, el lector gana al tener acceso a una gran cantidad de obras y en este círculo virtuoso eLibro gana, pero siempre buscando el fomento, la parte de creación y apoyar a editoriales que tienen problemas de línea de suministro de impresión.

-Actualmente, ¿quiénes son sus clientes?

Alrededor de 250 universidades utilizan nuestros servicios de forma constante, también somos utilizados por instituciones de educación media superior y bibliotecas públicas.

Pero más que clientes, nosotros los vemos como una alianza donde las universidades incorporan sus tesis doctorales a eLibro, no nada más se trata de que estén a la espera que se les ofrezca un servicio y se les cobre sino pueden aportar, entonces entregan contenido y de ese contenido también tienen ingresos para recuperar el pago de la suscripción o tener saldo a favor.

En ese sentido contamos con la UNAM; la UAM; el Politécnico; la Universidad Autónoma de la Ciudad de México; la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla; la Universidad Autónoma de Guerrero; la Universidad Autónoma de Querétaro, la de Aguascalientes; San Luis Potosí y alrededor de 150 tecnológicos; universidades tecnológicas, además de la Universidad del Valle de México; la Anáhuac y la Ibero.

-¿Qué ha pasado durante la pandemia?-

La pandemia ha hecho que muchas instituciones se den cuenta que pueden tener un muy buen aliado con eLibro.

Por ejemplo, recientemente la Facultad de Estudios Superiores de Cuautitlán nos pedía determinados libros de veterinaria e hicimos contacto con una editorial argentina y en cuestión de poco tiempo los conseguimos, entonces la constante comunicación nos deja saber qué es lo que los usuarios necesitan.

-¿Cómo se tiene acceso a eLibro-

Por el momento el acceso a la plataforma de eLibro solo es a través de instituciones, pero sí pensamos en algún tiempo dar acceso con una membresía para que cualquier persona puede disfrutar de los servicios sin tener que ser estudiante, porque actualmente hay un reclamo de quienes ya son profesionales, que ya no son estudiantes y que necesitan leer.

La mayoría de las plataformas de consulta que existen son muy especializadas, están dirigidas al sector del doctorado o de la maestría, pero en lo que es la formación de los profesionales tienen carencias de información, pero una plataforma como eLibro ha quedado como anillo al dedo pues llegó a cubrir una necesidad muy importante y es bastante accesible y la inversión que se hace por tener el libro es muchísimo menor de lo que vale cualquier libro.

Además, muchas instituciones nos utilizan para tener sus registros de validez oficial, porque lo que garantizan es que un libro lo obtienen de manera ilimitada, debido a que a veces tienen bibliotecas muy pequeñas, pero la tienen porque es un requisito para tener validez de estudios, pero en ocasiones la tienen a puerta cerrada, y no pueden dar préstamo a domicilio porque tienen que tener los libros que legalmente tienen que tener y el estudiante nunca los puede usar, eso con nosotros no sucede porque si se recomienda un libro que está ahí, es ilimitado y donde todos pueden entrar a él al mismo tiempo.

Cada usuario tiene su estante personal, donde  puede tener sus carpetas que pueden ser ilimitadas; puede acomodar sus libros y pueden tener un texto con anotaciones (sobre el texto del libro) y ponerlo en una carpeta, la cual puede compartir con compañeros, lo cual es útil ahora en la pandemia, donde un profesor puede pasarle notas a sus alumnos sobre qué áreas le interesa que vean de un libro.

El usuario decide si quiere compartir sus anotaciones, en ese sentido se vuelve como una red social.

Actualmente estamos trabajando en un acuerdo con la compañía Booklick de Colombia quienes están comenzando a hacer una red académica y buscamos hacernos compatibles con ellos; lo que buscan ellos es que si dos personas están leyendo un libro, no importa que sean de instituciones diferentes puedan comentar acerca de lo que están leyendo, estamos comenzando a dar pasos por ahí, y esperamos llegar a los millennials para que se atrapen por la lectura.

Entrar a eLibro es como entrar a un buscador, es una línea de búsqueda, pues yo escribo una palabra y el sistema me ofrece no solo los libros que tienen esa palabra, sino me divide los libros que tienen la palabra en el título y cuando localiza la palabra dentro de la obra.

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