Sin rastro

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Ayer viernes 07 de febrero arrancó en Veracruz la mayor búsqueda de personas desaparecidas en nuestro país.

Un grupo de al menos 350 personas de 74 colectivos de 21 estados de la República Mexicana participarán en la Quinta Brigada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas.

En una de las entidades más violentas de México, donde en 2016 el Colectivo Solecito de Veracruz encontró 298 cráneos y miles de restos humanos en un predio de Colinas de Santa Fe, considerada la fosa clandestina más grande de América Latina, familiares de desaparecidos de todo el país recorrerán del 07 al 22 de febrero los municipios de Papantla, Poza Rica, Gutiérrez Zamora, Tuxpan y Tihuatlán, en busca de sus seres queridos.

La búsqueda no sólo se remite a excavaciones en campos de exterminio de los que tienen conocimiento gracias a pistas anónimas que les hacen llegar, abarca todo un trabajo de campo: recorren cárceles, hospitales, fiscalías, morgues, preguntan en las calles, en plazas públicas, recorren comunidades, investigan todos los datos que los lleve, que los acerque al paradero de sus hijos, de sus esposos, de sus esposas, de sus hermanos.

Hacen pues, la labor que les corresponde a nuestras autoridades y, la mayor de las veces, con mucha más eficiencia que éstas.

El 06 de enero pasado, la titular de la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas (CNBP) informó que hasta el 31 de diciembre de 2019 fueron reportadas 61 mil 637 personas no localizadas en México, de las cuales 5 mil 184 se registraron durante los primeros 13 meses de la actual administración.

La cifra es escalofriante, y al parecer para una gran mayoría de ciudadanos, no pasa de ser un dato más en el país donde no pasa nada.

Hemos perdido la capacidad de asombro ante la trágica realidad que vivimos a diario: masacres, feminicidios, fosas clandestinas, miles de desaparecidos y asesinados.

Mientras el Presidente Andrés Manuel López Obrador dice que su gobierno no escatimará recursos para buscar a los desaparecidos”, familiares de desaparecidos, en su desesperación, se han visto forzados hasta a tomar casetas para visibilizar la problemática que viven, para denunciar que el gobierno no les ha otorgado los recursos prometidos.

Como los anteriores, este gobierno no acepta la crisis en materia de derechos humanos que vivimos. Más de 37 mil cadáveres de personas que no han sido identificadas se acumulan en las morgues de nuestro país, ¿quiénes son? ¿cómo se llaman? ¿cómo murieron? ¿en dónde fueron encontrados sus cuerpos? Son cadáveres de personas que tienen el derecho a ser identificadas, hay una familia que los busca.

Mientras el gobierno de López Obrador destina miles de millones de pesos de recursos públicos a sus proyectos, como el del Tren Maya, los familiares de desaparecidos recorren México solicitando apoyo para financiar su hospedaje y alimentos, dejan sus trabajos, sus casas, para hacer la chamba que le corresponde al gobierno.

De nuevo la exigencia es poner en el centro a las víctimas. Construir la capacidad institucional que se necesita para otorgar verdad y justicia. No la tremenda simulación que hemos visto al designar a cuates, a funcionarios incapaces que no cumplen con su responsabilidad ni con la ley con tal de no contrariar al Presidente.

La reserva moral de México no está en el hombre que todas las mañanas sale a polarizar al país, no se equivoquen. Está en ellos, en esas mujeres y hombres que ante la indolencia del gobierno salen a cavar la tierra en busca de sus desaparecidos.

La Quinta Brigada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas, necesita de nuestro apoyo para financiar palas, picos, varillas, para el pago de su traslado, para su hospedaje y alimentos. Ayudemos: https://donadora.org/campanas/5-brigada-busqueda?fbclid=IwAR1dW3Hm15cRK226TrK5Kd7TTkv6FNG-t8leawIVyZkVxEvhGiOnVpCnKeo

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