Sin investigaciones sólidas, sin una Fiscalía capaz, imposible castigar a corruptos

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El pasado jueves 08 de agosto se llevó a cabo la audiencia inicial ante un juez federal en el Reclusorio Sur en contra de Rosario Robles, por su probable responsabilidad por daños a la hacienda pública por 5 mil 73 millones de pesos cuando estuvo al frente de Sedesol y Sedatu durante el sexenio pasado.

La Fiscalía General de la República (FGR) busca demostrar que la exfuncionaria tuvo pleno conocimiento de desvíos de recursos públicos que ocurrieron en las dependencias a su cargo y no hizo nada para impedirlo.

En la audiencia, la FGR presentó las declaraciones de dos testigos que afirman haber puesto sobre aviso a la exsecretaria sobre dichos desvíos desde 2014, tanto de forma verbal y escrita; así como doce oficios que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) envió a Robles para informarle sobre dichas irregularidades.

Si en nuestro país no tuviéramos los alarmantes y vergonzosos niveles de impunidad que tenemos, si nuestro sistema judicial no fuera una linda puerta giratoria para criminales, el solo saber que Rosario Robles es presentada ante la justicia por esfumar miles de millones de pesos destinados a los mexicanos más pobres, significaría que la secretaria favorita de Peña Nieto, terminaría siendo condenada por corrupta, por deshonesta, por servirse de la nación.

Si fuera regla en nuestro país el eficaz desempeño de las autoridades encargadas de impartir justicia, creo que la gran mayoría de los mexicanos estaríamos de fiesta nacional, celebrando que uno de los miembros de la pandilla que gobernó y saqueó a México a manos llenas, esté bajo un proceso penal.

Pero lamentablemente nuestra realidad es otra, la regla indica que las cárceles mexicanas no están hechas para delincuentes de cuello blanco. Gracias, en gran parte, al deplorable desempeño de las Fiscalías. Y este caso de la FGR contra Rosario Robles, no es la excepción.

Durante la audiencia del pasado jueves, el juez Felipe de Jesús Delgadillo Padierna, tuvo que decretar un receso de dos horas a petición de la FGR, ya que la Fiscalía no logró responder a cuestionamientos de los abogados defensores de Rosario Robles con precisión: fechas exactas, quién firmó los convenios celebrados entre las dependencias a cargo de Robles y las universidades y montos de los mismos.

Increíble. Los fiscales a cargo no llevaban los datos en los que se basa su argumentación contra Robles. Los fiscales que acusan a la exsecretaria de ser omisa ante los desvíos que ocurrieron en las Secretarías que encabezó, bajo un esquema de triangulación de recursos entre dependencias, universidades y empresas fantasmas, olvidaron ese “pequeñísimo” detalle. La audiencia tuvo que ser suspendida porque los fiscales no estaban preparados para responder a los cuestionamientos de la defensa.

Caray, si acusas a alguien de algo, es porque tienes los pelos de la burra en la mano. Si vas a la guerra, no olvidas el fusil. Filtrar información, no aportar pruebas suficientes, violar el debido proceso, son estos “detalles” los que al final, en la gran mayoría de los casos, le allanan el camino al imputado y en consecuencia, el juez se ve imposibilitado de condenarlo ante la falta de elementos en su contra.

Recordemos que a la FGR se le ha dificultado vincular a otros funcionarios de menor rango implicados en La Estafa Maestra. El pasado mes de abril, la Fiscalía no logró demostrar ante un juez, la participación del excoordinador de delegaciones de la Sedesol, ni la del exdirector de presupuesto de Sedatu en el esquema de corrupción antes mencionado. Funcionarios que estuvieron bajo el mando de Rosario Robles. En consecuencia, ante la falta de pruebas, el juez decidió no vincularlos a proceso, continúan libres e impunes.

Esperemos que las investigaciones de la Fiscalía en el caso de Rosario Robles sean sólidas, esperemos que los fiscales estén realmente preparados, presenten las pruebas suficientes para que la exsecretaria no solo sea condenada por omisión ante los desvíos ocurridos bajos sus ojos, esperemos que logren imputarle su participación en La Estafa Maestra. Esperemos que sigan la huella del dinero, porque 5 mil millones de pesos no pueden desaparecer así nada más. En algún lado están. ¿En qué paraíso fiscal lo escondieron? ¿Quién? ¿Quiénes? ¿En las cuentas bancarias de qué expresidente, secretario, funcionario, cuates, familiares, están esos miles de millones? ¡¿Dónde está el dinero?!

Ir tras solo una de las piezas clave del entramado de corrupción que sostuvo al priismo en el poder, no es justicia. Se asemeja más a un pacto de impunidad en el que los cómplices de Robles, permanecen intocables, impunes. Las investigaciones de la FGR deben ser el camino para desmontar las redes de corrupción que sostuvieron al gobierno de Peña Nieto en el poder y llevar ante la justicia a todos y cada uno de los responsables.

Será hasta el próximo lunes 12 de agosto que se defina si el juez vincula o no a proceso a Rosario Robles. La defensa de la exsecretaria solicitó la duplicidad del término constitucional con la finalidad de recabar más pruebas a su favor.

Rosario Robles es la primera funcionaria de alto nivel que es imputada por La Estafa Maestra. Y al parecer la FGR confía enormemente en que Robles se presentará de nuevo “a dar la cara” cuando se reanude la audiencia el próximo lunes, ya que no solicitó al juez ninguna medida cautelar en su contra. La Fiscalía no pidió vigilancia en su domicilio, ni que le fuera retirado su pasaporte. La Fiscalía que olvida los datos en los que basa su argumentación contra la exsecretaria favorita de Peña, la Fiscalía que la acusa mínimo, de cerrar los ojos y callar ante el desvío de miles de millones de pesos en las dependencias a su cargo, confía, plenamente en su “honorabilidad”.

¿Cuándo llegará el día que tengamos realmente una Fiscalía autónoma, independiente y eficaz?

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