Satisfechos 94% de usuarios de estancias infantiles: Coneval

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El 94 por ciento de los beneficiarios de estancias infantiles están satisfechos con los servicios que estas les prestan.

Así lo refiere un análisis del Programa de Estancias Infantiles para Apoyar a Madres Trabajadoras (PEI) elaborado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) entre 2017 y 2018 a propósito de los diez primeros años de su operación.

El documento da cuenta de que los usuarios consideran que el programa de estancias infantiles ha contribuido a mejorar su calidad de vida porque pudieron mantener un empleo y acceder a servicios para el cuidado y desarrollo de sus hijos.

“El programa les brindó la posibilidad de contar con trabajo, salud mental, física e ingresos monetarios. Las madres y padres contaron con 34 horas a la semana para acceder al mercado laboral, permanecer en su trabajo o, en su caso, estudiar”, se precisa en el informe.

De acuerdo al Coneval, 96.5% de los beneficiarios dijeron que como resultado de la atención de las estancias, sus hijos tuvieron un impacto positivo en el desarrollo del lenguaje, 96% observaron una mejora en el desarrollo de habilidades sociales y 98% detectaron una mejora en el desarrollo motriz de sus hijos.

En cuanto a cobertura, en 2017 el PEI tuvo presencia en poco más de 50% de los municipios del país, atendió a 300 mil 433 madres trabajadoras y a 10 mil 535 padres solos. Las entidades con mayor número de beneficiarios son el Estado de México, con 12.2%; le sigue Veracruz, con 7.2%; Puebla, con 5.6%; la Ciudad de México, con 5.5%, y Jalisco, con 5.32%.

En los últimos 10 años este programa ha beneficiado a 1 millón 825 mil 394 madres y padres de familia, y ha atendido a 2 millones 174 mil 415 menores de edad.

Hasta que se anunció el recorte por 2 mil 28 millones 643 mil 194 pesos al Programa, que equivale a 50% de lo que recibió en 2018, 327 mil 854 niños acudían a las 9 mil 399 guarderías, que en su mayoría pertenecen a familias de escasos recursos.

La Sedesol erogaba un subsidio mensual de 950 pesos por niño y de 1 mil 800 para aquellos que tenían una discapacidad.

Con este apoyo las guarderías cubrían gastos fijos como la renta del inmueble, luz, agua, gas, nómina, teléfono y, en algunos casos, los alimentos que se dan a la población infantil.

Aun con este subsidio, los padres de familia debían pagar entre 300 y 800 pesos al mes, y varias estancias solicitaban una despensa que no rebasaba los 250 pesos.

Estas guarderías brindan atención a 4 mil 500 niños con alguna discapacidad y todos los menores de edad inscritos reciben una educación reconocida por la SEP como el equivalente al primer año del preescolar.

Cabe señalar que la mayoría de los padres de los niños que acuden a estos centros no cuentan con seguridad social, y quienes sí pertenecen al IMSS o ISSSTE no han podido acceder a las estancias de estos institutos por las largas listas de espera que hay en ellas.

(Con información de El Universal)

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