Sandinistas culpan a EEUU de expulsión de… la Internacional Socialista

Foto: Inti Ocon / AFP
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El gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) de Nicaragua atribuyó su expulsión de la Internacional Socialista (IS) a una ofensiva y “guerra sucia” de Estados Unidos contra la izquierda, afirmó el miércoles Jacinto Suárez, uno de sus dirigentes.

“Hay una ofensiva contra los gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua. Quieren destruir a los gobiernos populares (…) lo que ocurrió en la IS es parte de esa ofensiva” de Estados Unidos contra la izquierda, dijo a la AFP Suárez, diputado y secretario de Relaciones Internacionales del FSLN.

Jacinto Suárez Obregón, secretario de Relaciones Internacionales del FSLN

El Consejo de la IS adoptó la decisión el martes durante una reunión en República Dominicana, donde sus miembros conocieron un informe sobre la crisis política que envuelve a Nicaragua hace nueve meses, en los que ha dejado al menos 325 muertos, 700 detenidos y 50 mil personas refugiadas en países vecinos.

Lo que ocurrió “es una misa negra” donde un grupo de partidos dentro de la IS “lo que hacen es servir de eco” a las acusaciones de Estados Unidos y organismos de derechos humanos, dijo Suárez.

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) anunció en Twitter que la IS decidió “expulsar al FSLN de la organización por la violación a los derechos humanos y de los valores democráticos cometidos por el régimen de Daniel Ortega”.

“El socialismo es incompatible con la tiranía”, indicó la IS, de la cual es miembro el PSOE.

“No nos preocupa ni nos calienta la cabeza que la Internacional Socialista, que dejó de ser socialista hace muchos años, nos haya expulsado. Ellos pierden también”, sostuvo Suárez.

El FSLN llevaba 40 años como miembro de la IS, luego de que alcanzó el poder tras derrocar a la dictadura de Anastasio Somoza en 1979.

El dirigente sandinista acusó al Partido Liberación Nacional (PLN) de Costa Rica de promover la expulsión.

“Quién es (el partido) Liberación para juzgarnos. Nosotros tenemos más moral”, añadió el dirigente.

Suárez, de 72 años, con influencia en el partido y amigo de adolescencia del presidente Ortega, es de hablar parco y gesticula para expresar su molestia o desacuerdo durante la entrevista en su oficina, llena de fotos de Augusto César Sandino, Ernesto “Che” Guevara, Simón Bolívar y Hugo Chávez.

Según el dirigente, la ofensiva contra la izquierda es una nueva etapa en la que Estados Unidos “ya tomó la delantera contra Venezuela y dio la cara contra Nicaragua”, en alusión a sanciones que Washington ha impuesto a ambos países.

Calificó como “juego sucio” la decisión de Washington y varios países latinoamericanos de reconocer al titular del parlamento venezolano, Juan Guaidó, como presidente interino, la semana pasada.

Los sandinistas siempre han propugnado por mantener relaciones respetuosas con Washington y los dos gobiernos “mantienen siempre una comunicación”, comentó Suárez, sin mencionar si esa comunicación continúa fluida en la actualidad.

Suárez sostuvo que las acusaciones de la IS para expulsar al FSLN forman parte de una ofensiva estadounidense, en la que también financió a grupos opositores para impulsar las protestas contra Ortega.

En esa línea, el sandinista aseguró que, en esas manifestaciones antigubernamentales, “un grupo de gente estaba recibiendo financiamiento, eso los agrupaba, sin liderazgo de ningún tipo”.

“Nosotros no somos tontos, nos damos cuenta de las cosas (…) Pero las medidas que tomamos (frente a las protestas) no están determinadas por lo que haga o diga Estados Unidos o la oposición”, enfatizó.

Suárez descartó que vayan a adelantar las elecciones como demandan opositores y la comunidad internacional, y aseguró que el FSLN es el único partido organizado y con un líder, que es Ortega.

“Si sacan a Daniel Ortega por la fuerza, aquí en Nicaragua tal vez sale una nueva Libia. Todo mundo va a pelear”, advirtió.

El legislador ironizó con que los opositores creyeron que sus protestas iban a derrocar al Gobierno, y recordó que en la década de 1980 la administración que presidió Ortega “tuvo una guerra feroz y no se cayó”.

Suárez aseguró que hay “normalidad” en Nicaragua y justificó la presencia de policías en las calles, que opositores acusan de intimidar a población.

“No hacen nada malo, eso es seguridad ciudadana, no agreden a nadie”, comentó sobre los agentes en las calles.

(AFP)

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