Rubén Moya presenta Enigmas, un viaje siniestro

Grigori Rasputín, 1869-1916. Foto: Manuel Cohen/AFP
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Una de las voces más reconocidas del doblaje en México es sin duda Rubén Moya, quien ha prestado su voz a presentadores como Jack Palance en Ripley, ¡aunque usted no lo crea!, o personajes como He-Man, y actualmente cuenta con su programa de televisión en el canal a+ de Televisión Azteca, llamado Enigmas.

Este mes estrenó su libro “Enigmas, un viaje siniestro”, donde seleccionó 18 historias de distintas partes del mundo y de diferentes épocas, las cuales han hecho girar la imaginación de quien las escucha.

Por ejemplo, El faro siniestro, la Casa de los macetones, que fue la historia que inspiró la película mexicana de Arturo Ripstein a la cual titularon El castillo de la pureza, con guion de José Emilio Pacheco.

También narra la historia de La maldición de Winchester, que da cuenta de los infortunios que sufrió la familia de Oliver Winchester, creador del famoso rifle Winchester que le dio una inmensa fortuna.

No podía faltar la historia del “Monje loco” como se le conocía en la Rusia de los zares a Rasputín, y por supuesto el relato de “Carmen”, una de las momias de Guanajuato más famosas.

Ediciones Dos Puntos anuncia que este texto formará parte de una trilogía.

Rubén Moya, en entrevista telefónica confiesa que siempre le han gustado las narraciones, en especial las que no tienen una respuesta, son esotéricas o misteriosas.

Incluso cuenta que en un par de ocasiones ha estado cerca de objetos que podrían entrar en la definición de ovnis, una ocasión en Chiapas, de donde es originario y otra vez en camino a Acapulco.

Recuerda que de los primeros trabajos que hizo en el doblaje fue Ripley, ¡aunque usted no lo crea! y comenzó a incursionar en las historias y actualmente las puede plasmar en el programa de televisión “Enigmas”.

Nos cuenta cómo surgió el libro:

Tenía la inquietud de escribir y me llamó Carlos Aboites de Editorial Dos Puntos para otro tema que no estaba relacionado con el libro, pero entonces le platiqué de mi inquietud y me dijo ‘¿Por qué no lo hacemos?’.

Lo que yo buscaba contar son las historias verídicas, que la gente ha leído, pero a veces no tiene todos los datos, y lo que trato en cada historia es dar las fechas, lugares y de quién se trata.

Hablamos, por ejemplo, de Rasputín, de la muerte de Hitler que, para mí, lo más seguro es que no haya muerto en aquella época. Historias para que el lector tome una decisión.

Actualmente en redes sociales, me comentan que han leído las historias y me dicen ‘lo leí con su voz’, entonces lo que intentamos con el libro es que llevara un ritmo, más o menos como el del programa y que la narrativa fuera como si lo leyeran con mi voz.

Buscamos un estilo que no fuera rebuscado, que no fuera difícil de digerir y que además dejara conocimiento y creo que lo logramos, la edición es maravillosa, todo con el apoyo de la editorial.

La idea es que fuera paralelo al programa.

El libro tiene leyendas y profanación de tumbas, es decir, temas que hacen que uno piense ‘¿será cierto?’.

Algo que se logró es que la escritura fuera coloquial, para que fuera como un cuento y, si alguien lo estuviera leyendo fuera fácil de narrar, eso lo ha hecho más atractivo para todo tipo de público y es más fácil de asimilar.

En el caso de la momia Carmen, no se sabía por qué está encadenada, entonces hace falta explicarlo, aunque una noche ahí (con las momias) no la pasa nadie.

Es un libro que tiene como objetivo el conocimiento de las historias y las leyendas que parecen interesantes, ya que con el tiempo la memoria olvida detalles y la pluma no, porque para una mala memoria una buena pluma.

Cuando recibí el libro físicamente fue un torbellino de emociones, tenía ganas de salir corriendo a gritar y brincar, quizá comparado con la primera vez que pisé un escenario en teatro, pero tal vez, esto fue más fuerte porque se conjuntaron tantos años de carrera para llegar a plasmar esto, verlo escrito.

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