Rodrigo Moya, testimonio fotográfico de México en el Museo del Palacio de Bellas Artes

Exposición organizada por el Museo Amparo, en colaboración con el Museo del Palacio de Bellas Artes, INBAL y el Centro de la Imagen

Hipotecados. Foto: Rodrigo Moya
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La exposición fotográfica Rodrigo Moya. MÉXICO/Escenas revela a través de 112 imágenes el México complejo y contradictorio escindido entre la modernidad y la tradición.

Fue inaugurada este 30 de mayo en la planta baja del Museo del Palacio de Bellas Artes, al interior de las salas Paul Westheim y Justino Fernández, donde permanecerá abierta hasta el 25 de agosto.

Exposición organizada por el Museo Amparo, en colaboración con el Museo del Palacio de Bellas Artes, INBAL y el Centro de la Imagen, recinto donde se exhibe actualmente una muestra complementaria de la exposición conformada, al igual que esta edición, por los fondos del Archivo Fotográfico Rodrigo Moya.

Las imágenes, en su mayoría vintage  fueron tomadas por Moya de 1955 a 1968.

Autorretrato con modelo

El primer apartado, Ciudad / persona, deja ver el telón arquitectónico de la metrópoli en expansión, al tiempo en que revela la modesta e íntima realidad de sus habitantes.

Esta selección permite observar la manera en la que el fotógrafo retrató desde abajo o hacia las alturas para acentuar el crecimiento vertical de una ciudad que poco a poco fue tornándose abstracta.

La segunda sección, Ciudad / cultura, surge de la chispa creativa de los artistas plásticos, intelectuales e innovadores de la escena que fue captada por la lente de Moya.

La documentación del escenario cultural constituye el complemento de su trabajo en las calles. Premonitorias, sus imágenes conservan la memoria de lo más destacado de la vanguardia de fines de los años cincuenta y principios de los sesenta.

Contundente y crítica, pero también sensible y compasiva, la fotografía producida por Rodrigo Moya en México, de 1955 a 1968, constituye el extraordinario testimonio de un país en proceso de cambio.

Lejos de la próspera y consistente imagen que promovieron los gobiernos posrevolucionarios, el México de Moya es un escenario complejo y contradictorio, compuesto por valores opuestos y en tensión manifiesta. En su obra se observa un país trastocado por la modernidad y la tradición, lo urbano y lo rural, la prosperidad y la precariedad, lo social y lo individual.

Estación de Buenavista

La fotografía de Moya sintetiza en el espacio el enfrentamiento permanente que constituye la dura e híbrida realidad de México.

Comisionada por proyectos de documentación (el Departamento de Catálogo y Restauración del Patrimonio Artístico del INAH) o por revistas ilustradas (principalmente Impacto Sucesos para todos), su obra fotográfica también surge de su interés personal y su compromiso político.

El Caballito en el polvo

Rodrigo Moya nació el 10 de abril de 1934 en Medellín, Colombia. Dos años después su familia se instaló en México. El joven Moya comenzó la carrera de ingeniería civil, pero a los 20 años abandonó sus estudios para trabajar como floor manager en Televicentro.

Ahí se encontró con el reportero colombiano Guillermo Angulo, quien lo introdujo en la fotografía y lo contrató como “chícharo” de sus reportajes en la revista Impacto. Fue en esta publicación y bajo la guía de su director, Regino Hernández Llergo, donde Moya aprendió a editar fotografía.

Pérdida total

En 1955 realizó su primer ensayo en el Valle del Mezquital y posteriormente se dedicó a vender reportajes a revistas ilustradas, como Impacto, Siempre, Hoy y Mañana.

En 1964 fue invitado por Gustavo Alatriste, dueño de Sucesos para todos, a formar parte del equipo editorial de la revista. En ésta publicó un número importante de reportajes de carácter político y social.

A lo largo de esos años realizó varios trabajos sobre las luchas guerrilleras en Guatemala, Panamá y Venezuela. En 1968 se retiró de la prensa para dedicarse a la publicación de una revista de pesca:Técnica pesquera, que cerró tres décadas después. Desde 1999 se dedica a la ordenación, cuidado y edición de sus mejores fotografías.

La vedette

Cabe agregar que esta exposición estará acompañada de un libro realizado en coordinación con el Museo Amparo, el Centro de la Imagen y el Museo del Palacio de Bellas Artes. Esta publicación está compuesta por las 250 imágenes, entre fotografías y material hemerográfico de ambas exhibiciones, que son analizadas bajo un contexto histórico y cultural de la época.

La bailarina colombiana Moya

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