Reviven violencia en Michoacán

La Guardia Nacional arribará a la entidad, pero hasta el 30 de junio, cuando inicien formalmente operaciones

Silvano Aureoles. Imagen de archivo
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Este fin de semana la violencia arreció en Michoacán.

Primero, en el municipio de Zamora, un convoy de vehículos con hombres armados y encapuchados a bordo, irrumpió por las calles y atacó a elementos locales de seguridad.

A bordo de camionetas rotuladas con las siglas del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), los hombres mataron a cuatro policías municipales, dispararon contra la casa del secretario del ayuntamiento, David Martínez Gowman, y contra las ventanas y paredes del Hospital Regional.

También hirieron a siete agentes y a dos civiles que transitaban por las calles donde ocurrieron los hechos.

Las autoridades municipales demandaron la presencia de elementos federales de seguridad.

En respuesta, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que se enviará a la Guardia Nacional, pero hasta el 30 de junio.

En otro evento, luego de un operativo militar en la localidad de La Huacana, en el que presumiblemente dos civiles perdieron la vida, un grupo de castrenses fue retenido por presuntos autodefensas que les demandaban la devolución de armas que les fueron decomisadas por las fuerzas del orden.

A través de un video que circula en redes, puede observarse a los militares acorralados por los civiles.

Incluso, uno de los castrenses hace una llamada telefónica a uno de sus superiores para mencionarle la petición de los pobladores. Momentos después, uno de los civiles toma el teléfono celular para hablar por sí mismo.

“Hey jefe, quiero que nos mande todas las armas en un auto particular, a La Huacana. Somos el pueblo y estamos esperando las armas. Tú mándalas al nombre del pueblo. Aquí están tus muchachos y no se van a ir si no nos das las armas que le quitaste a los muchachos”, se escucha decir al hombre.

Por la tarde, el gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles aseguró que los militares habían sido liberados y que la situación estaba controlada.

“Los militares que participaron están bien, están a salvo y todo, pero se dio este hecho, a raíz de esta agresión y que el Ejército repelió y desarmó a varios que andaban armados, por cierto, con armas de muy alto calibre; eso se resolvió ayer mismo por la tarde, yo estuve monitoreando personalmente el tema”, señaló el mandatario estatal.

Aureoles Conejo consideró que por ahora quedó “tranquilo” el caso, aunque no aclaró si se les regresaron las armas a las autodefensas a cambio de los soldados.

(Con información de Excélsior y Reforma)

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