REDES SOCIALES DE LA REPRESIÓN

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Redes Sociales Progresistas, un colectivo que ha venido manejando Twitter y Facebook al presidente electo desde hace tiempo, hizo un posicionamiento sui géneris que llama la atención.

Criticó y calificó como un exceso las críticas que distintos medios de comunicación hicieron de la boda de César Yáñez, uno de los hombres más cercanos a López Obrador.

Justificó el gasto excesivo que se invirtió en la celebración con el argumento de que en “la tradición mexicana” siempre se hace un esfuerzo económico para destacar un evento importante.

Y subrayó, sobre todo, que una boda, como la del exvocero, cae en el terreno de lo estrictamente privado.

El comunicado califica la polémica desatada como un ataque generalizado de los medios que tiene como objetivo “quebrar” a César Yáñez, una de las figuras más emblemáticas de la causa.

A las llamadas Redes Sociales Progresistas hay que recordarles algo.

Andrés Manuel López Obrador es un político de símbolos. Siempre ha criticado los excesos y la frivolidad del viejo sistema. Siempre ha dicho que él y sus funcionarios van a vivir de acuerdo a la medianía juarista o a lo que llama austeridad republicana.

También ha criticado la falta de congruencia entre lo que se dice y lo que se hace; entre lo que se es y lo que el político aparenta ser.

Una boda como la que se publicitó en la revista ¡Hola! nada tiene que ver con la austeridad, ni con la sencillez.

Recordemos que el mismo presidente electo dijo que nunca se iba a subir al avión presidencial para no ofender a los más pobres.

Los medios, como los 30 millones de mexicanos que votaron por el cambio, quieren ver que se cumpla con las promesas de campaña.

Las Redes Sociales Progresistas también tendrían que analizar si con este tipo de sentencias a los medios de comunicación se ayuda o se perjudica al presidente electo.

Ha prometido encabezar un régimen verdaderamente democrático donde no tendría cabida perseguir o tratar de coartar la libertad de expresión.

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