Propone Trump no aplicar aranceles al acero a cambio de nuevo y justo TLCAN

La semana pasada Trump propuso aplicar aranceles globales de 25 por ciento al acero y 10 por ciento al aluminio.

AFP PHOTO / MANDEL NGAN
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El jueves de la semana pasada el Presidente norteamericano, Donald Trump adelantó, tras asegurar que “las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar”, que su país impondría aranceles a la importación de acero y aluminio.

El anuncio, como suele suceder cada vez que tiene alguna ocurrencia, provocó el desplome del mercado bursátil.

Varios países, como China, criticaron tal medida proteccionista y la Unión Europea consideró que podría reaccionar aplicando cuotas a varios productos estadounidenses.

Pero de inmediato la preocupación se centró en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Una vez más, el Mandatario estadounidense recurrió a Twitter para hacer presión:

“Tenemos grandes déficits comerciales con México y Canadá. El TLCAN, que está bajo renegociación ahora, ha sido un mal acuerdo para Estados Unidos. Masivas relocalizaciones de empresas y empleos”, escribió esta mañana en la red social.

Y agregó: “Los aranceles al acero y aluminio solo serán eliminados si se firma un nuevo y justo TLCAN”.

En su perorata matutina, Trump aseguró que México no hace los suficiente por detener las drogas que se consumen en su país, donde “millones de adictos están muriendo”.

El Presidente norteamericano aprovechó también para enviar un mensaje a Canadá, país al que le le recomendó que “debe tratar mucho mejor a nuestros granjeros”.

El Departamento de Comercio había propuesto desde febrero imponer los aranceles al acero y aluminio con el argumento de que actualmente “amenaza desquiciar la Seguridad Nacional” y solicitaba imponer un arancel del 25 por ciento al acero global y aplicar un impuesto del 53 por ciento al que se importa de doce países entre los que se encuentra China, Brasil y Sudáfrica.

Para el caso del aluminio, el Departamento de Comercio proponía un arancel de 7.7 por ciento a las importaciones de todo el mundo.

Y es que la amenaza a la seguridad interior es por supuestamente atentar contra la viabilidad de la industria estadounidense.

Kevin Brady, presidente del Comité de Medios y Procedimientos de la Cámara de Representantes, propuso ayer hacer una excepción con el acero y aluminio proveniente de México y Canadá; algo que Peter Navarro, uno de los asesores comerciales de Trump, descartó diciendo “tan pronto como se exenta a un país se tiene que exentar a otros”.

Por su parte, el republicano Paul Ryan, a través de un portavoz, afirmó que Trump debe pensar en las consecuencias no intencionadas de una eventual imposición de aranceles y considerar medidas alternativas.

El también republicano, Orrin Hatch, presidente del Comité de Finanzas del Senado considera que los aranceles son un aumento de impuestos “que el pueblo estadounidense no puede darse el  lujo de tener”.

El plazo para que Donald Trump tome la decisión de imponer arancel al acero es el 11 de abril, y en el caso del aluminio tiene hasta el 19 del mismo mes.

Mientras, tanto el canciller mexicano como el secretario de Economía, respondieron ya a las declaraciones del Mandatario gringo.

Videgaray dijo en Twitter que el tráfico ilegal de drogas es una responsabilidad compartida entre Mexico y EUA.

“Sólo trabajando juntos sobre la oferta y la demanda podemos terminar con el flujo ilegal de drogas, dinero y armas entre nuestros países”, expuso el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Ildefonso Guajardo, agregó también en Twitter que ésa es la manera equivocada de incentivar la creación de un TLCAN moderno.

(Con información de El Universal)

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