El presidente más feminista de la historia

25 de febrero de 2020.- Mujeres pacientes de la Fundación de Cáncer de Mama (Fucam) se manifestaron frente al Palacio Nacional exigiendo que no le retiraran recursos a la fundación
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“Aunque les duela, el Licenciado López Obrador, es el presidente más feminista de la historia contemporánea”.- Irma Eréndira Sandoval, 23 de febrero de 2020.

La frase con la que la titular de la Secretaría de la Función Pública (SFP) pretendía alabar al presidente se ha convertido en unos de los motes más lapidarios para señalar la notoria animadversión de AMLO hacia la lucha de las mujeres en este país.

Mientras el mandatario afirma que su gobierno es el que “más ha apoyado a las mujeres”, los hechos advierten lo contrario. 

En los dos años y medio que van de su administración se han cancelado o reducido considerablemente el presupuesto a programas y mecanismos de apoyo para las mujeres mexicanas: canceló apoyos a estancias infantiles, limitó el presupuesto a las 35 Casas de Atención a la Mujer Indígena y Afrodescendiente (CAMIs) que operan en México (casas de refugio que desde hace 17 años atienden la salud sexual y reproductiva y casos de violencia de género de mujeres indígenas y afrodescendientes), redujo en un 75% el gasto operacional del presupuesto de Inmujeres; tras el recorte al Fondo de Protección de Gastos Catastróficos, eliminaron la realización de poco más de 21 mil cirugías de cáncer de mama pese a que en México es la primera causa de muerte en mujeres en edad reproductiva; disminuyeron fondos o de plano cancelaron programas para la promoción de la igualdad entre hombres y mujeres; recortaron el presupuesto al programa de Atención de Cáncer Cervicouterino (segunda causa de muerte por cáncer de la mujer en México), Refugios y Centro de Atención Externa para mujeres víctimas de violencia extrema; cancelaron los apoyos a las escuelas de tiempo completo afectando a las mujeres trabajadoras que son jefas de familia; y por si todo esto no fuera suficiente, desaparecieron la Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia contra las mujeres y Trata de Personas (Fevimtra). 

Dos años y medio desmantelando programas y mecanismos enfocados al empoderamiento de la mujer, su salud materna, sexual y reproductiva y su protección. 

Algunos de los más conocidos prorrégimen afirman que Andrés Manuel “no entiende” el movimiento feminista, en un claro afán por lavarle la cara a un mandatario que lleva dos años y medio estigmatizando feministas, desacreditando a las voces que exigen vivir una vida sin violencia. Otros, ponen de ejemplo su gabinete paritario, como si esto se tradujera en automático en políticas públicas efectivas y eficaces a favor de las mujeres y niñas en México. En la práctica es lo deseable, lo que la gran mayoría de las mujeres mexicanas esperamos de ellas, pero la realidad pinta un panorama muy diferente. Las funcionarias que conforman su gabinete se han caracterizado más por justificar las tropelías de AMLO, sus recortes a programas a favor de las mujeres, que por salir en defensa de las de su género que ven atropellados sus derechos. No dicen ni media palabra cuando Obrador afirma que las feministas que protestan “están manipuladas por grupos de neoliberales”. Guardan silencio cuando el presidente desacredita a víctimas o entierran su cabeza en la tierra como avestruces cuando AMLO defiende a capa y espada a Félix Salgado Macedonio, acusado de violar mujeres.

¿De qué nos sirve a las mujeres y niñas de este país que el gabinete esté conformado en su mayoría por mujeres si han decidido estar del lado del opresor? El presidente apoya incondicionalmente a un presunto violador, el partido en el poder lo cobija, y ellas guardan silencio.

Bailan al son que les tocan desde Palacio Nacional. Ninguna de ellas se sale del script, impensable que cuestionen o condenen las lamentables declaraciones y decisiones del presidente. No hay decoro, predomina el sometimiento. 

Mujeres y hombres, otrora luchadores sociales algunos de ellos, feministas, ambientalistas, defensores de los derechos de indígenas, de migrantes, de los grupos más vulnerables de la sociedad, convertidos en la servidumbre de un hombre que está convencido que él y solo él es el elegido para salvar al pueblo bueno y transformar a México en la nueva patria donde su nombre será recordado por la eternidad.

Este 06 de junio mi voto será en contra de Morena, en contra del partido que defiende a ultranza a un hombre acusado de violación y revictimiza a sus víctimas. En contra del gobierno que dejó sin medicamentos a niños con cáncer, en contra de un presidente que se negó a apoyar a los mexicanos en medio de la crisis sanitaria y económica por la pandemia mientras destinaba miles de millones de pesos a sus proyectos. En contra de quienes pidieron el voto en 2018 para hacer las cosas diferentes y llevan dos años y medio haciendo lo que por años criticaron.

No, Andrés Manuel López Obrador, no es el “presidente más feminista de la historia”, solo es macho buscarruidos que se victimiza todos los días ante la realidad que tanto niega. Un simulador. 

Qué lástima, Andrés, tenías la mesa puesta para hacer realmente las cosas diferentes. Decidiste que en vez de gobernar para todos, era mejor darle rienda suelta a tu resentimiento y desde ahí dirigirte todos los días al país que te quedó grande.

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