Pese a supuesta austeridad, les disparan gasolina y casetas a Senadores

Sin importar el aumento en el precio del combustible, a los integrantes del Senado mexicano les continuaron regalando vales de gasolina que superaron un monto de 6.22 millones de pesos.

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Según el Informe sobre Contrataciones del Senado, este año se adquirió un servicio de tarjetas electrónicas para gasolina que representa un gasto mensual de 518 mil pesos.

Pero no solamente pagaron combustible para los autos, sino también se invirtieron millones para poder estacionarlos.

El mismo documento señala que los integrantes de la Cámara Alta destinarán 11.1 millones de pesos por servicio de estacionamiento y pensión para 250 unidades vehiculares en el Monumento a la Madre y la calle de Morelos, los cuales están cerca de las oficinas del Senado.

Este monto tiene un incremento del 5 por ciento en comparación con el 2016, cuando el gasto fue de 10.65 millones de pesos.

Encima, por un total de 2.83 millones de pesos, el Senado vio necesario contratar un servicio de operación de elevadores de autos, en los cuatro niveles de estacionamiento de la nueva sede.

Esta cantidad también supera por medio millón a lo que se pagó en 2016, cuando fueron reportados 2.28 millones de pesos por el costo de los mismos empleados que fungen como valets.

Además, dentro de los gastos registrados, los senadores se apapacharon regalándose 4.3 millones de pesos por concepto de tarjetas IAVE para casetas en las carreteras, lo que también representó un aumento de 600 mil pesos comparado con el 2016.

Los legisladores también compraron pólizas de seguro para el estacionamiento de la Cámara, para el periodo 2017-2018 con la empresa ABA, lo que terminó costando otro 1.57 millones de pesos.

De igual forma, se destinaron casi 700 mil pesos por concepto de mantenimiento mecánico preventivo y correctivo para 79 unidades del parque vehicular oficial.

Por otro lado, los senadores contrataron tarjetas de vales de despensa y de amplia cobertura, por un monto de 52.32 millones de pesos.

Los exorbitantes gastos contrastan de forma escandalosa con el anuncio del presidente del Senado, Pablo Escudero, quien desde enero de este año comprometió un supuesto plan de austeridad presupuestal que incluía una política de “crecimiento cero” en la creación de plazas de estructura y honorarios, además de recortes del 10 por ciento en áreas específicas.

Dentro de las 30 medidas propuestas en ese momento, se incluía también no poder incrementar el estacionamiento vehicular, además de tener que dar de baja los bienes muebles cuyo costo de mantenimiento y reparación resultara excesivo para el Senado.

Durante la polémica desatada en enero de este año por el gasolinazo, los senadores también acordaron un recorte del 10 por ciento al consumo de combustible para vehículos, algo que al parecer ya no recuerdan.

¿Será que los legisladores se olvidaron por completo de enero o simplemente tienen una memoria muy selectiva?

(Con información de Reforma)

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