Y a pesar de todo, el PRI ya se va

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Durante el año pasado, la Secretaría de Educación Pública, en aquel entonces a cargo de Aurelio Nuño, gastó mil 963 millones de pesos en comunicación social, de acuerdo con la Cuenta Pública 2017.

Lo que significa un sobreejercicio de recursos de 2 mil 680 por ciento pues el Congreso de la Unión solo había aprobado una pequeña partida de 70.6 millones de pesos.

Sin embargo, la SEP con el pretexto de reforzar la campaña del nuevo modelo educativo, derivado de la muy cacareada aunque controvertida reforma de gran calado, decidió elevar a 5.3 millones de pesos ¡diarios! el rubro de comunicación social de la Secretaría.

La estrategia curiosamente incluyó una sobreexposición del secretario Aurelio Nuño, a quien veíamos hasta en la sopa y cuyo nombre sonaba en el círculo rojo como uno de los favoritos del jefe del Ejecutivo para recibir la nominación presidencial del tricolor.

De 2013 a 2017, la SEP destinó 4 mil 443 millones de pesos a comunicación social a pesar de que el Congreso de la Unión le autorizó únicamente 406 millones de pesos durante ese periodo.

Sin embargo, es en los dos últimos años, durante la gestión de Nuño, cuando el gasto en difusión y prensa se elevó en más de 3 mil millones de pesos.

El presupuesto aprobado por el Congreso, de acuerdo a la Cuenta Pública de 2016, para la Dirección General de Comunicación Social de la SEP fue de 76 millones 736 mil pesos y decidieron de manera unilateral y por plumazo, erogar un mil 82 millones de pesos.

En el 2015 también se dio un incremento importante en el gasto de comunicación social en la SEP, pero no tan drástico pues Aurelio Nuño arribó a la Secretaría hasta el mes de agosto por lo que de los 84 millones 819 mil pesos aprobados, el gasto “solo se elevó” a 796 millones de pesos.

Aunque desde mediados de febrero de este año a través de un video dábamos a conocer el escándalo del gasto mediático de quien quería ser el candidato, fue hasta este fin de semana pasado cuando las ocho columnas del Reforma destaparon la cloaca.

La sed de poder del minisecretario terminó en la coordinación de una de las campañas presidenciales más desastrosas del PRI, solo para eso le alcanzó a Nuño; cuyo más recordado evento, de los cientos que realizó casi diario por todo el país, fue cuando una pequeña lo corrigió por decir “LER” en lugar de leer.

Ha sido tal la recriminación social que el coordinador de la campaña de José Antonio Meade lleva toda la semana en un tour de medios, cuyos micrófonos le han abierto pues los pagó por anticipado y de manera espléndida aunque no fueran sus recursos, para tratar de controlar los daños pero no ha logrado el cometido, al contrario, la recriminación ha crecido y la lupa de la investigación ha sacado a flote toda una lista de los gastos en comunicación social de los que eran o se consideraban, aunque fuera por ellos o su círculo cercano, como “presidenciables”.

En 2016, el actual candidato José Antonio Meade, al frente de la Sedesol rebasó el gasto en publicidad, pues el legislativo solo le aprobó una partida de 73 millones de pesos, y él terminó gastando 571 millones.

Otro de los secretarios que le entró al juego fue José Narro, titular de la Secretaría de Salud, en la que en 2016 se programaron 72 millones, pero al final el gasto fue de un mil 543 millones; en 2017 aún creyéndose con posibilidades gastó 1 mil 134 millones de pesos a pesar de que se le habían autorizado tan solo 74 millones.

El que todo el sexenio creyó ser el tapado, Miguel Ángel Osorio Chong, también hizo lo propio aunque con más moderación. Por poner solo un ejemplo, en 2013 alcanzó un sobregiro de 80 por ciento, al pasar de 130 millones de pesos aprobados a 234 millones gastados.

Desde la Secretaría de Agricultura el de los sueños guajiros, el exgobernador de Querétaro, José Calzada, también excedió lo autorizado para comunicación social en los últimos años de su gestión y todo para terminar como líder nacional del Movimiento Territorial del PRI, o sea el operador (acarreador) de votos para el tercer lugar.

¿Usted creyó aunque sea por un momento que Rosario Robles podía ser la candidata?

Yo tampoco, y no por un asunto de género, pero se nota a leguas que lo que le gusta a la secretaria es la lana, pues uno de los excesos más destacados ha sido el suyo a su paso por las distintas dependencias.

Por ejemplo, en 2013, en Sedesol, gastó 237 millones de pesos cuando solo tenía autorizados 50 millones; y en 2014 gastó 455 millones y únicamente le habían aprobado 60 millones.

Ciertos sectores de la sociedad civil también se pronunciaron y reprocharon a la Secretaría de Educación Pública este despilfarro que solo provoca desconfianza hacia la SEP y que requiere una investigación a fondo.

A pesar de las declaraciones de Aurelio Nuño y del propio presidente Peña Nieto, el director de Mexicanos Primero, David Calderón, criticó que los spots de la SEP no hayan tenido impacto entre la comunidad educativa, por lo que lo calificó como un gasto poco productivo.

“No se justifica gastar tanto en comunicación social, y sobre todo con tan malos resultados. Si era para comunicar los beneficios que tenían los cambios a la Constitución y las leyes, pues el grueso de las familias no los conoce y por eso no los aprecia, y el grueso de los maestros no los ha visto reales”.

Y a pesar de todo el descomunal, cínico, vulgar y discrecional gasto en comunicación social empezando por la Presidencia de la República, Enrique Peña Nieto promulgó la “Ley Chayote” que cumplió en tiempo pero muy lejos de la forma, el mandato de la Suprema Corte, sin embargo, sin desperdicio y a pesar de todo, el PRI ya se va.

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