El PES por su propio desempeño, debe morir

Hugo Éric Flores. Imagen de archivo
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Ahora resulta que en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) alguien busca resucitar al Partido Encuentro Social (PES).

El magistrado Felipe de la Mata elaboró un proyecto de sentencia que ha circulado entre los miembros de la Sala Superior del TEPJF, donde se plantea que el PES mantenga su registro como partido político nacional, argumentando que a pesar de que el PES no alcanzó el 3 por ciento de la votación válida emitida en las elecciones de julio pasado, sí llegó a ese porcentaje en su representación en ambas Cámaras.

En la Cámara de Diputados tiene el 11.2 por ciento del total de diputados, en cambio el PT cuenta solo con el 5.6 por ciento, mismo porcentaje del MC, y el PRD solo alcanza el 4 por ciento; mientras que en la Cámara de Senadores cuenta con el 6.25 por ciento, con ocho posiciones.

El proyecto de sentencia considera que sería lógico que “si los partidos con menor representación conservaron su registro en la Cámara de Diputados, el PES lo conserve también”.

La Ley General de Partidos Políticos no considera escenarios como el planteado por el magistrado y es muy clara con respecto a las causas que generan la pérdida del registro, así como al derecho de prerrogativas de los institutos políticos, textualmente señala:

Artículo 94.

1. Son causa de pérdida de registro de un partido político:

a) No participar en un proceso electoral ordinario;

b) No obtener en la elección ordinaria inmediata anterior, por lo menos el tres por ciento de la votación válida emitida en alguna de las elecciones para diputados, senadores o presidente de los Estados Unidos Mexicanos, tratándose de partidos políticos nacionales, y de gobernador, diputados a las legislaturas locales y ayuntamientos, así como de jefe de Gobierno, diputados a la Asamblea Legislativa y los titulares de los órganos político-administrativos de las demarcaciones territoriales del Distrito Federal, tratándose de un partido político local;

c) No obtener por lo menos el tres por ciento de la votación válida emitida en alguna de las elecciones federales ordinarias para diputados, senadores o presidente de los Estados Unidos Mexicanos, tratándose de un partido político nacional, o de gobernador, diputados a las legislaturas locales y ayuntamientos, así como de jefe de Gobierno, diputados a la Asamblea Legislativa y los titulares de los órganos político-administrativos de las demarcaciones territoriales del Distrito Federal, tratándose de un partido político local, si participa coaligado;

Artículo 52.

1. Para que un partido político nacional cuente con recursos públicos locales deberá haber obtenido el tres por ciento de la votación válida emitida en el proceso electoral local anterior en la entidad federativa de que se trate.

2. Las reglas que determinen el financiamiento local de los partidos que cumplan con lo previsto en el párrafo anterior se establecerán en las legislaciones locales respectivas.

Anticipándose en su defensa, el magistrado considera que un juez constitucional no debe limitarse a una “literalidad” del texto, sino armonizar también los principios y valores que se protegen.

Por lo que contempla que se revoque el acuerdo del INE que declaró la pérdida de registro el 12 de septiembre, y propone dar la razón al PES, que argumenta que se debe tener en cuenta su representación calificada por el número de representantes elegidos en los comicios federales, más que cumplir con el umbral mínimo del 3 por ciento de la votación.

Valdría la pena ponerle sobre la mesa al magistrado Felipe de la Mata, además de la Ley General de Partidos Políticos, el estado actual de las bancadas del PES, que en menos de seis meses, disminuyó a la mitad su representación en el Congreso durante la 64 Legislatura.

Tras las elecciones federales de 2018, en donde participó en la alianza “Juntos Haremos Historia”, con Morena y el Partido del Trabajo, Encuentro Social sumó 56 diputados federales, de los cuales ahora solamente tiene 28.


En el Senado ocurre prácticamente lo mismo, de los ocho que obtuvo en las urnas, bajo la misma coalición, actualmente solo cuenta con cinco.

El argumento central del magistrado debería caerse a pedazos y ni siquiera presentar el proyecto, pues incluso dentro del mismo TEPJF las opiniones no le favorecen, al contrario, se manifiestan en contra, tal es el caso de los magistrados Janine Otálora y Reyes Rodríguez que afirman que el PES, en lo individual, no obtuvo los porcentajes con los que se quiere justificar su registro y en su caso se estaría permitiendo una transferencia de votos de los partidos con los que se coaligó, lo cual está explícitamente prohibido por la ley.

En sintonía, los consejeros electorales Pamela San Martín y Ciro Murayama rechazaron el proyecto por considerarlo anticonstitucional:

“Resulta preocupante que se establezca un criterio que es expresamente contrario a lo que establece la Constitución, que por un lado prevé el umbral mínimo para la conservación del registro de un partido político, y por otro lado, vía transitorios, establece la prohibición expresa a transferencia de votos, que esto sería lo que en los hechos estaría salvando el registro de un partido político, de confirmarse esto”, dijo San Martín.

“La Constitución es muy clara al señalar expresamente que se cancelará el registro del partido que no logre el 3 por ciento de la votación válida emitida en alguna de las elecciones federales.

El INE retiró el registro al PES porque obtuvo el 2.7 por ciento de la votación en la elección presidencial, el 2.33 de la de senadores y 2.32 en diputados”, sostuvo Murayama.

Desgraciadamente para nuestra democracia, en mi opinión el tema sube de tono, cuando el propio dirigente nacional del PES afirma que ante el riesgo de perder el registro, se registró un nuevo partido político ante el Instituto Nacional Electoral bajo el nombre de Encuentro y Solidaridad.

El nivel de su cinismo llega al punto más álgido cuando argumenta que ante el estado de indefensión, que está vulnerando sus derechos, no tuvieron alternativa más que, de manera paralela, solicitar el registro del partido Encuentro y Solidaridad, el PES bis.

Pero no vaya usted a creer que quieren burlar, de manera vulgar, las reglas del juego, pues ya aceptaron que si les mantienen su registro original, darán de baja el procedimiento que ingresaron al INE para la conformación del nuevo partido político.

Más allá de la ideología ultraconservadora que corre por las venas de Encuentro Social, estamos hablando de la Ley, y de acuerdo a la legislación vigente, el PES perdió su registro porque no alcanzó el 3% de la votación valida.

Atrás quedó el pragmatismo de López Obrador cuando decidió incorporarlos a su alianza electoral para que la pluralidad de Morena fuera incuestionable, aunque se cuestionara a sus integrantes, también debe quedar en el pasado lo que le aportó o el costo político que representó el PES.

El costo político de un rescate inconstitucional de esta naturaleza puede ser enorme y, además, no hay necesidad.

La sociedad está harta de los partidos políticos de esta naturaleza y del costo al erario que conllevan.

El PES de hoy, debe ser responsable de su propio desempeño y de acuerdo al resultado en las urnas, debe morir.

El TEPJF debe actuar con toda la responsabilidad que amerita el caso, no se pueden dar el lujo de sentar un precedente de esta naturaleza, pues hay dos o tres partidos más en lista de espera; la Ley debe de imperar sin desperdicio ante esta ocurrencia.

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