Con Peña Nieto aumentó 374% el robo de gas LP

Ocho de cada 10 tomas clandestinas han surgido en el actual sexenio

- Publicidad -

En 2007, en tiempos de Felipe Calderón, inició el robo de gas licuado de petróleo (LP) a través de tomas clandestinas en los ductos de Pemex.

Actualmente, el fenómeno se localiza en 10 entidades del país: Estado de México, Puebla, Querétaro, Tlaxcala, Guanajuato, Nuevo León, Hidalgo, Tabasco, Veracruz y Jalisco.

Al cierre de 2017 se registraron 166 tomas clandestinas para extraer el hidrocarburo.

Hasta el mes de agosto de 2018, las perforaciones ilegales sumaban 137 y se calcula que al cierre de este año podrían superar las 200.

Las pérdidas se estiman en más de 12 mil millones de pesos por año.

La Gerencia de Estrategia y Sistemas de Seguridad y Monitoreo de Pemex, revela que entre 2007 y agosto pasado se han reportado 953 tomas clandestinas de gas LP, 166 durante el Gobierno de Felipe Calderón y 787 en la Administración de Enrique Peña Nieto, un incremento del 374 por ciento.

El director de Pemex, Carlos Treviño calcula que las pérdidas por robo de hidrocarburos representa para la empresa una pérdida de 42 mil millones de pesos anuales.

De los cuales 30 mil millones de pesos son por gasolina y el resto por robo de gas.

EnergeA, empresa encargada del Estudio para Analizar el Problemática de Seguridad Física en las Instalaciones del Sector Hidrocarburos afirma que hasta 2017, la base de datos sobre robo de combustibles se centraba específicamente en la extracción de gasolinas y diésel, y no se consideraba el impacto del robo de gas LP.

Las empresas distribuidoras de gas LP estiman que cada mes se registra un robo de 58 mil toneladas del carburante, y equivale a una pérdida de 1 mil 102 millones de pesos.

Este daño económico lo absorbe Pemex con alrededor de 770 millones de pesos, pero también las distribuidoras con 330 millones mensuales.

La Asociación de Distribuidores de Gas LP (ADG) y la Asociación Mexicana de Distribución de Gas y Empresas Conexas (Amexgas) calculan que por cada 30 millones de ventas en el país, unos 2 millones 320 mil corresponden a ventas ilegales, es decir que el 8 por ciento de los usuarios reciben gas robado, aunque la mayoría no se entera de su origen.

De tal forma, ambas empresas calculan que en los primeros ocho meses del año, tanto el robo mediante tomas a ductos de Pemex o hurto de pipas distribuidoras ha dejado perdidas por casi 8 mil millones de pesos.

Según reportes de Pemex y la empresas distribuidoras, el Estado de México concentra el 40% de las tomas clandestinas de gas LP, y para su transportación se utilizan pipas robadas a los distribuidores o hechizas, las cuales son usadas por distribuidores piratas.

La delincuencia suele vender el gas en las zonas cercanas a su extracción ilegal, pues trasladar las cargas a grandes distancias se vuelve riesgoso pues se exponen a ser interceptados, asegura la Procuraduría General de la República (PGR).

Puebla ocupa el segundo lugar en tomas clandestinas, concentra el 34 por ciento y después Querétaro, con 9.4%.

Sin embargo, sobre la información referente a los municipios afectados y el daño a Pemex y al país, la empresa productiva del Estado determinó la reserva parcial de los datos por cinco años, argumentando que “la información guarda relación con las estrategias para combatir el robo de hidrocarburos”.

(Con información de El Universal)

Comentarios