En la pandemia, gobierno compra insumos médicos mal y tarde: IMCO

A pesar que la 4T recibió un sistema de salud y de adquisiciones en mal estado, no le ha interesado aprender de sus errores y sigue sin tomar precauciones para adquirir insumos durante la emergencia sanitaria

Aeropuerto Internacional de Toluca. 5 de mayo de 2020.-El canciller Marcelo Ebrard, agradeció a Donald Trump, el apoyo para poder adquirir ventiladores, más de 40 días después de que México registrara su primera muerte a causa de la covid-19
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Las instituciones de salud del gobierno federal reaccionaron tarde, compraron mal y de manera muy opaca equipos e insumos médicos para atender la emergencia sanitaria provocada por el SARS-CoV-2, de acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

Al presentar los resultados del estudio “Un año de compras de emergencia en México: seis propuestas para mejorar”, la organización ciudadana consideró que los meses que el país tuvo ventaja al inicio de la pandemia no fueron aprovechados por las autoridades para prever la adquisición de insumos necesarios.

Tal error, afirmó Pablo Montes, coordinador de Anticorrupción del Instituto, lo volvieron a cometer durante la segunda ola de saturación hospitalaria, ya que a pesar de la experiencia previa, realizaron compras apresuradas y sin garantizar los mejores precios y condiciones para el Estado.

Incluso, “un año después del inicio de la pandemia, el gobierno federal no ha desarrollado mecanismos especiales para comprar en tiempos de emergencia, entendiendo que para atender una emergencia es necesario hacerlo de manera rápida, coordinada y eficiente”, aseguró.

Pues así como se ha comentado que la pandemia llegó a México con un sistema de salud deficiente, “también llegó con un sistema de compras públicas defectuoso y no ha habido esfuerzos para corregirlo. Esto ha ocasionado que las compras para atender la pandemia sean opacas, tardías y con irregularidades”.

Fernanda Avendaño, investigadora del IMCO, dijo que el estudio es resultado de una revisión hecha a la plataforma de Compranet de las compras realizadas para atender la pandemia.

No obstante, encontraron que existen muchas inconsistencias en la información subida a la plataforma y hay compras por 4 mil millones de pesos de las que no se conoce ningún detalle debido a que las instituciones compradoras no aportaron datos.

“Además de la calidad de la información y muchas veces la inexistencia de la misma, hay un problema en la publicación de esta información, casi una de cada dos compras para atender el covid-19 fueron publicadas entre uno y 327 días después de la fecha del inicio del contrato”, añadió.

También, comentó, detectaron el caso de empresas todólogas, es decir, que prestan distintos tipos de bienes y servicios que generalmente sus costos estuvieron por encima del promedio.

Citó el ejemplo de la Secretaría de la Defensa Nacional, que compró medicamentos para atender la pandemia a una empresa dedicada a la venta de muebles, pagando 2.3 veces más por el mismo medicamento en contratos con un mes de diferencia.

Por si fuera poco, hay inconsistencias de captura de palabras clave como “covit”, “codiv”, que no permiten identificar cuáles son las compras, lo que dificulta identificar a los proveedores y los servicios solicitados, y el 47 por ciento de los contratos de la 4T para la pandemia se otorgaron a proveedores sin Registro Único de Proveedores contratistas (RUPC).

Valeria Moy, directora del Instituto, lamentó que después de un año, las autoridades de salud federales no hayan corregido la manera en la que realizan las adquisiciones para atender la emergencia. 

“Vimos que pasó exactamente lo mismo en diciembre, cuando ya todo mundo sabía que vendría otra ola. Se sabía de una tercera ola derivada del relajamiento de las medidas de Semana Santa. ¿Nos estamos preparando para esa tercera ola? ¿No nos estamos preparando? Yo creo que hay muchas lecciones que aprender”, consideró.

En total, IMCO analizó 60 mil 59 compras por un monto de 200 mil 935 millones de pesos, lo que representa el 39 por ciento del total que han gastado las dependencias en compras públicas por la emergencia.

El ISSSTE no detectó 752 contratos que el IMCO identificó como compras para atender la emergencia, además de que pagó el precio más alto por equipo médico a empresas ajenas al sector salud, como fue el caso de bombas de infusión compradas a una empresa dedicada a las telecomunicaciones y otra a la seguridad y circuito cerrado de televisión.

La Secretaría de Salud desconoció la existencia del 92 por ciento de las compras con referencia clara a covid-19.

(Con información de Reforma y Milenio)

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