“Pájaro Azul”, la operación electoral en la Nube

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El día viernes 2 de junio de 2017 entre las 20:40 horas y las 22:36 horas, entró en vigor la operación “Pájaro Azul”, una estrategia para neutralizar e inhibir la comunicación vía Twitter de algunos portales digitales de noticias, líderes de opinión, políticos de oposición, activistas, intelectuales y editorialistas, hasta donde pudimos constatar, todos ellos adversarios al Estado y casualmente justo a 36 horas aproximadamente de que se realizaran las elecciones en cuatro estados: EDOMEX, Coahuila, Nayarit y Veracruz.

La gran mayoría de los usuarios de Twitter no suelen revisar los analíticos de su cuenta ni la actividad de un determinado tuit, sin embargo, existimos otros que sí lo hacemos diariamente como una forma de evaluar qué tan eficiente está siendo nuestra comunicación y el desempeño de nuestra plataforma, es por esa razón que nos pudimos dar cuenta de la alteración del patrón de conducta de nuestra cuenta, me explico:

A las 20:40 horas El Mañanero Diario emitía el siguiente tuit

Con 195 RTs y 217 Me gusta, al momento de tomar la imagen, había alcanzado 19,509 impresiones, el número de impresiones corresponde al número de veces que la gente vio ese tuit en Twitter y es el parámetro con el que se mide la penetración y grado de influencia de los mensajes.

Las impresiones no son resultado únicamente del número de RTs y no existe un factor permanente, pues también influye el número de seguidores de la cuenta que emite el tuit, el día/horario, el tráfico en la red y el poder de quienes dan RT, comparten el mensaje, lo contestan o interactúan con él. 

Todo fluía normal hasta el momento, en las redes sociales se debatía sobre la renuencia del Consejero Presidente del INE, Lorenzo Córdova, a sesionar el domingo siguiente a pesar de que habría elecciones de un alto grado de complejidad, competencia e importancia; volaban mensajes en múltiples direcciones pero la mayoría aglutinados en:

#INEnoTeHagasLorenzo

Finalmente, la presión de los partidos y la Sociedad Civil, a punta de tuitazos, lograron que se convocara esa misma noche del viernes a sesión del Consejo General para el día 4 de junio a las 9:30 horas.

Ejerciendo plenamente nuestra labor periodística decidimos consignar el hecho y emitimos a las 22:36 el siguiente mensaje:

Cuando llegó a 379 RTs y 383 Me gusta, momento en que se tomó la imagen, había alcanzado la ridícula cantidad de 994 impresiones.

Sin duda, algo había sucedido, por lo que decidimos recabar todas las evidencias necesarias y hacer un análisis mensaje por mensaje, monitoreando cada uno durante todo el sábado hasta que a las 20:57 se decidió emitir un mensaje consignando los hechos:

El domingo transcurrió exactamente igual con cada mensaje que emitíamos en Twitter, el contenido era lo de menos, no importaba si era de las elecciones o de otro tema, si era crítico o sólo informativo, simplemente erosionaban nuestro poder de convocatoria, difusión y penetración. Cabe aclarar que no se imposibilitó a que nuestros lectores pudieran dar RT o un Me gusta, aparentemente todo estaba normal, a la luz de todos no ocurría nada, sin embargo la censura digital de la operación “Pájaro Azul” estaba funcionando conforme a lo planeado.

A raíz de nuestro mensaje consignando y denunciando los hechos recibimos mucha retroalimentación y por distintas vías, no éramos los únicos, otros más ya se habían dado cuenta, algunos más no se habían percatado y decidieron revisar su cuenta, estaban en las mismas condiciones, omitimos en este espacio su nombre por respeto a su privacidad, aunque probablemente al leer este texto decidan por su propia voluntad expresarse nuevamente.

Como si fuera una falla técnica central de la plataforma de Twitter, que no fue el caso pues nunca hubo un comunicado oficial, no quedaba más que esperar, aunque teníamos la certeza que una vez pasado el proceso electoral, todo volvería a su estado normal.

El lunes 5 de junio a las 02:00 horas aún estaba vigente la censura electrónica, sin embargo, cuando arrancamos a las 06:00 horas todo había vuelto a la normalidad.

En lo personal, no me lo esperaba, creo que el gobierno entendió la fuerza e importancia de la comunicación digital y cómo podían utilizarla a su favor, ésta ha sido la prueba para ver los efectos de su funcionamiento con miras al 2018, a nosotros nos corresponde tomar precauciones para blindarnos ante este tipo de estrategias.

No suelo escribir novelas de espionaje, tampoco textos de ciencia ficción, sé que corro el riesgo de que cataloguen este texto de sospechosismo o de teoría de conspiración, y aunque estarían en todo su derecho les comento que tenemos más evidencias en nuestro poder.

A manera de reflexión y tratando de generar algunos apuntes adicionales a este relato y denuncia pública, quisiera agregar algunos puntos, que salvo su mejor opinión, me parecen sin desperdicio…

Definitivamente creo que estas elecciones han sido sumamente contaminadas, tanto en el proceso electoral, la jornada en sí y el proceso de contabilización una vez cerradas las casillas.

Nuestra democracia está sumamente trastocada, endeble, sobajada y con un árbitro electoral menos respetado que en el pasado reciente.

Sí creo que el PRI está en plena decadencia, también que ocuparon las mismas estrategias de siempre para comprar los votos y para contabilizarlos a su favor, sin embargo, no podemos perder de vista que se han convertido en expertos y no sólo me refiero al mapacheo, al manejo territorial, a la movilización del día D, me refiero a su adaptación a las nuevas reglas, al manejo de las alianzas propias y a cómo impedir las de sus contrincantes, a cómo corromper a supuestos candidatos independientes que terminan siendo esquiroles y factores de división del voto, incluso a cómo influir e incidir para que la Izquierda mexicana permanezca dividida, prefiriendo mantener una franquicia como negocio que atreverse a cambiar la realidad de este país.

La libertad de expresión en este país, diga lo que diga el Presidente, atraviesa por una crisis tal, que al “Pájaro Azul” le cerraron el pico por más de 48 horas.

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