El operador del Presidente Peña.

Tras la elección de Peña Nieto como presidente en 2012 fue nombrado Vicecoordinador Político del Equipo de Transición y el 4 de diciembre del mismo año asumió el cargo de Subsecretario de Gobierno de la Secretaría de Gobernación, aunque bajo el mando de Osorio Chong, todos sabían que le reportaba directo al Presidente.

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El operador del Presidente Peña

El Secretario de Desarrollo Social, Luis Enrique Miranda Nava, originario de Jocotitlán, Estado de México, es abogado por la Universidad Isidro Fabela, inició su actividad política en la administración del gobernador Arturo Montiel, donde ocupó los cargos de Director Jurídico, Subsecretario de Asuntos Jurídicos y finalmente Secretario de Administración y Finanzas, encargado de bursatilizar la deuda y también muchas veces asociado a temas de prestanombres y escándalos de propiedades.

En 2006, fue postulado por el PRI como su candidato a la presidencia municipal de Toluca, aunque fue derrotado por el PAN.

En la administración de Enrique Peña Nieto como mandatario mexiquense, fue nombrado Subsecretario de Gobierno y ascendió a la titularidad de dicha Secretaría tras la renuncia de Humberto Benítez Treviño.

Tras la elección de Peña Nieto como Presidente en 2012, fue nombrado Vicecoordinador Político del Equipo de Transición y el 4 de diciembre del mismo año asumió el cargo de Subsecretario de Gobierno de la Secretaría de Gobernación, aunque bajo el mando de Osorio Chong, todos sabían que le reportaba directo al Presidente.

El 7 de septiembre de 2016 remplazó a José Antonio Meade como responsable de la política social del país, al frente de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), el nuevo titular había sido el más poderoso de los Subsecretarios e incluso que varios Secretarios de Estado, conocido como el hombre de todas las confianzas del Presidente, ha sido muy cercano al primer círculo, con una trayectoria oscura, con antecedentes que algunos calificarían como no necesariamente favorables, siempre encargado de manejar los temas “delicados” como lo hizo con la CNTE y el SME desde Gobernación, donde se convirtió en un hombre popular para quien no lo conocía.

Aunque preocupante, muchos entendíamos cuál era el trasfondo de colocar a Luis Miranda en un puesto tan importante como es la SEDESOL, pese a su “trayectoria oscura” y a su fama de resolver todo “a billetazos”, era el mejor operador electoral para la elección del EDOMEX y después para la elección presidencial del 2018; aunque las palabras de EPN habían sido:

“A Luis Miranda lo cambiamos a la Secretaría de Desarrollo Social, porque tenía un desgaste como subsecretario de Gobernación, sin embargo está ahí no por ser mi amigo, está ahí por ser un colaborador probado, comprometido y competente, del cual espero buenos resultados para combatir la pobreza”.

La preocupación específica sobre el uso de los recursos públicos de programas sociales manifestada desde su nombramiento para operar los temas electorales, ha quedado más que clara en el proceso electoral que estamos viviendo en el Estado de México.

Tal como lo predijo el coordinador de los senadores del PAN, Fernando Herrera, Miranda Nava en lugar de atender las causas de quienes se encuentran en desventaja social, atendió las causas de quienes se encuentran en desventaja electoral, Alfredo Del Mazo y su clan.

En su momento, fuimos enfáticos en afirmar que Luis Miranda no tenía el perfil de un Secretario de Estado, mucho menos del encargado de instrumentar y ejecutar la política social de este país, su perfil de “nuevo rico”, muchos dirían que de “millonario público”, no encaja con la labor diaria en la SEDESOL.

Incluso nos llegamos a preguntar si llegaría a las zonas rurales, indígenas y más pobres del país con todo el escuadrón de seguridad con el que llega (aseguran sus vecinos) a su residencia en las Lomas de Chapultepec.

Lo que sí no nos imaginamos (aunque era de esperarse) fue que su hijo luciera como “junior” una colección de relojes de altos vuelos, cuyo video se convirtiera viral la semana pasada como parte de un seguimiento de Aristegui noticias.

En este caso, por tratarse del hijo del titular de SEDESOL, el origen de los recursos, aunque importante, pasa a segundo término y para colmo de males, todo se dio en la semana del 25 aniversario de la Secretaría de Desarrollo Social.

Desde su creación en 1992 por el ex Presidente Salinas de Gortari, con el objetivo de profesionalizar la implementación del Programa Nacional de Solidaridad, la dependencia ha sido la encargada de aplicar la política social.

Desde su inicio, la SEDESOL ha gastado más de un billón 564 mil millones de pesos en la implementación de programas sociales; pese a ello, hoy existen prácticamente los mismos niveles de pobreza, en porcentaje, que hace 25 años, pero con 20 millones más de pobres.

La del priista Enrique Peña Nieto se perfila como la administración en la que esta Secretaría ejercerá el mayor presupuesto de su historia, pues entre 2012 y 2017, ya suma más de 588 mil 514 millones, y falta más de un año de ejercicio.

La SEDESOL desde sus orígenes y desde su conceptualización, ha funcionado de cierta forma y en cierto grado, como el programa clientelar y de condicionamiento electoral más importante e impresionante que pueda existir en el país y ahí, justo ahí, está Luis Miranda, el operador del Presidente Peña.

No cabe duda que esta cita de The Economist aunque se queda un poco corta, es certera y sin desperdicio…

“A algunos líderes les gusta que sus gobiernos estén compuestos por equipos de rivales, o por especialistas brillantes bajo un mismo techo o un mismo nido. Esas no son las preferencias de Enrique Peña Nieto, Presidente de México desde el año 2012. Él gobierna a través de un círculo estrecho de ayudantes fieles, muchos de los cuales trabajaron con él cuando era Gobernador del Estado de México”.

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