¡Oh, sorpresa! Gobierno Federal rechaza haber espiado a miembros del GIEI

Mientras tanto The New York Times arremete en contra de la administración de Peña Nieto por el supuesto espionaje.

- Publicidad -

Luego de que este lunes el diario estadounidense The New York Times dedicara nuevamente un espacio en su portada al tema del presunto espionaje gubernamental, sumando como nuevas víctimas del malware Pegasus a los miembros del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), el Gobierno Federal expresó su rechazo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ante cualquier acto que vaya en contra de la libertad de expresión y del derecho a la privacidad de las personas.

Mediante un comunicado en conjunto, las secretarías de Relaciones Exteriores, de Gobernación y la Procuraduría General de la República invitaron a los probables afectados a presentar las denuncias correspondientes y se auto elogiaron por su disposición para atender los desafíos en materia de derechos humanos.

A través de las audiencias realizadas en el 163 periodo extraordinario de sesiones de la CIDH, se denunció que miembros de la sociedad civil acusaron al gobierno de intervenir sus comunicaciones privadas, incluyendo a periodistas, activistas y ahora también a expertos con supuesta inmunidad diplomática, como en el caso del GIEI.

El comunicado del gobierno plantea que la CIDH les hará llegar la información para su atención y destacó que se realizan acciones para la atención de víctimas a través de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV).

El texto agrega que México “tiene una política de cooperación y apertura con los mecanismos de derechos humanos”, sin embargo el propio New York Times en su editorial de este martes lanzó una crítica directa al gobierno de Peña Nieto, acusándolo de abuso de autoridad.

Según el periódico en caso de comprobarse que el software adquirido fue usado en contra de los propios ciudadanos, se plantean profundas cuestiones legales y éticas, en especial para un gobierno que ya se enfrenta a severas críticas sobre los derechos humanos.

El otro tema que apunta el diario neoyorquino es la falta de control que tienen los proveedores del software, para saber qué hacen los gobiernos con sus herramientas.

Aunque la empresa israelí NSO Group (desarrolladora de Pegasus) vende sus productos bajo la condición de que solo sean usados para combatir al crimen organizado y terrorismo, ya han admitido que una vez vendido no cuentan con certeza alguna sobre cómo ha sido utilizado el programa, ni mucho menos poder determinar quién fue el encargado de plantarlo en las posibles víctimas de espionaje.

(Con información de El Universal y Reforma)

Comentarios