“Nunca más”, el informe sobre los desaparecidos en la dictadura argentina ahora en la UNAM

La conferencia Nunca Más. Informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas. Se llevará a cabo el martes 27 de agosto a las 18:00 horas, en el Salón Jaime García Terrés, del Centro de Exposiciones y Congresos de la UNAM

30 de marzo de 1982.- Un grupo de trabajadores son detenidos en Buenos Aires, Argentina, durante la dictadura militar. Foto: DANIEL GARCIA / AFP
- Publicidad -

Durante los años 70 del siglo pasado, Argentina se vio inmersa en la lucha de grupos de extrema derecha y extrema izquierda que se enfrentaban al Estado, sin embargo la dictadura militar respondió de la peor manera, pasando por encima de todo derecho fundamental.

A la caída de ese régimen de terror, el presidente Raúl Alfonsín creó una comisión el 15 de diciembre de 1983, para tratar de esclarecer las violaciones a los derechos humanos y desapariciones durante el 24 marzo de 1976 al 10 de diciembre de 1983.

El resultado fue el informe titulado “Nunca más, Informe de la comisión Nacional sobre la desaparición de Personas” una obra que, sin duda, cambió la historia argentina.

Con motivo del 35 aniversario de su aparición, se llevará a cabo una conferencia el martes 27 en el salón Jaime García Terrés del Centro de Exposiciones y Congresos de la UNAM a las 18:00 horas, en el marco de la Feria Internacional del Libro de los Universitarios (FILUNI).

Uno de los conferencistas será el Gonzalo Álvarez, presidente de la Editorial Universitaria de Buenos Aires (EUDEBA) encargada de editar Nunca más.

En entrevista, nos habló de la importancia del Informe de la Comisión Nacional Sobre Desaparición de Personas (Conadep).

El libro fue muy importante porque lo que hizo fue difundir el trabajo de la Conadep, que logró establecer que lo que había ocurrido en la Argentina entre 1976 a 1983 era la ejecución de un plan sistemático que, tenía por objeto privar a las personas de su libertad, de forma ilegal, llevándolas a campo clandestinos de detención, sometiéndolas a todo tipo de vejámenes y torturas y luego produciendo su desaparición física.

Esto lejos de ser una actividad aislada era un modus operandi perfectamente estructurado en todo el país, distribuidos lo roles entre cada una de las Fuerzas Armadas, todo bajo control de las juntas militares.

Los responsables de las juntas militares sostenían que el ejercicio de la represión contra la subversión había sido un mandato que le había encomendado, antes del golpe de Estado, el gobierno constitucional de Isabel Perón, y que si había existido algún tipo de exceso no era parte una política llevada a cabo por el gobierno.

Lo que quedó demostrado con el informe fue todo lo contrario, pues habrían funcionado más de 380 centros clandestinos de detención.

Y se revelaron más de 8 mil 900 casos de desaparición.

Establece con absoluta minuciosidad cómo operaban los grupos de tarea clandestinos, que operaban a altas horas de la madrugada, para secuestrar de sus casas o sus trabajos a quienes fueran objeto de sospecha.

En la mayoría de los casos no se trata de integrantes de las organizaciones terroristas armadas, pue estos morían o combatiendo o se quitaban la vida ante una inminente detención.

La mayor parte de las personas que eran objeto de estas detenciones y secuestros eran estudiantes trabajadores o conocidos de los estudiantes, y trabajadores que tenían alguna vocación de trabajo social, que trabajaban, por ejemplo, en un comedor en un barrio humilde y por eso se convertían en personas sospechosas para el régimen militar.

Logró sacar a la luz a ese plan sistemático, para eso se sirvió de muchos testimonios que tomó en directo de los muchos lugares que visitó, y del enorme trabajo de los organismos de derechos humanos en los años más duros de la dictadura.

Organismos como abuelas o madres, y la Asamblea Permanente de Derechos Humanos que habían recabado mucha información, muchos testimonios y la comisión sistematizó esta información y agregó nueva, en un documento que tiene más de 50 mil páginas.

01 de enero de 1982.-Nora Cortinas (al centro) presidenta de las Madres de Plaza de Mayo al frente de una protesta exigiendo la aparición de sus hijos.

Otro aspecto muy relevante es que sirvió de antecedente para el juicio que se llevó en contra de los máximos responsables de las juntas militares, los cuales también fueron impulsados por Raúl Alfonsin.

Buena parte de la prueba y los testimonios que fueron ventilados en el juicio, parten del informa de la Conadep así que se convirtió en un importantísimo acontecimiento social en Argentina.

La comisión fue integrada por personas independientes, muy prestigiosas tanto del periodismo, de la medicina, la ciencia, de las religiones,  y presidida por Ernesto Sabato, quien el 20 de septiembre de 1984 entregó las carpetas con toda la información a Alfonsín.

El libro tuvo más de once ediciones, más de 400 mil libros impresos y todos los años la Universidad de Buenos Aires edita el texto, y cada año se venden miles de ellos.

Además de la directa vinculación con lo hechos, los juicios y darle información a los familiares de qué era lo que había pasado con los desaparecidos.

También se termina convirtiendo en una herramienta para preservar como sociedad la memoria y poder, de alguna forma, prevenir estos acontecimientos donde se defiende a infiernos tan profundos y que no vuelvan a ocurrir en una sociedad, así que desde esta perspectiva un informe de estas características arroja luz, no solo sobre la búsqueda de la verdad, sino para evitar que vuelvan a ocurrir.

El Estado no puede combatir al terrorismo o a los grupos subversivos con las mismas herramientas, pues tiene que ser garante de la ley y el respeto al debido proceso, a las garantías.

Pero cuando comete terrorismo de Estado es uno de los peores infiernos, pues quien debe combatir a las expresiones más repudiables de la violencia armada, que no deben ocurrir en una sociedad democrática.

Así que esas violaciones sistemáticas y masivas de derechos humanos fueron perfectamente retratadas por el informe de la comisión.

La Universidad de Buenos Aires ha sido depositaria por parte de la sociedad argentina, de la enorme responsabilidad y honor de ser el editor de esta importante obra, desde 1984.

Nunca más, lleva 11 ediciones y se ha traducido al inglés, al alemán, y hebreo. Entonces era importante mostrarlo en su 35 aniversario, vamos a hacer una mesa, y contar algunos detalles de la tarea editorial, la tarea de la comisión con decanos de las facultades de Ciencias Sociales, de la Facultad de Filosofía y Letras.

Comentarios