Todo sobre nosotras, una novela de Mónica Lavín que rememora el sismo del 85

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Mónica Lavín en “Todo sobre nosotras” cuenta la historia de tres mujeres, Alejandra, Carla y Nuria que se reúnen después de un tiempo de no verse, sin embargo hay entre ellas un recuerdo que es como un fantasma que no descansa y a ellas tampoco las deja en paz.

El fantasma es el recuerdo de Renata, la cuarta amiga del grupo que fue víctima del sismo que sacudió México en 1985, y para aquellos lectores que experimentaron el impactante fenómeno natural, será sin duda una novela que se disfrutará en un extraño sentido de alerta, recordando esa marca que queda en el sistema nervioso con solo recordarlo.

En entrevista, la autora nos narra por qué decidió utilizar como eje aquel terremoto:

Me parece que es una huella, yo viví el sismo del 85 de manera muy importante, porque vivía en la colonia Juárez, estaba embarazada de mi primera hija y es la única vez que he pensado: ‘nos vamos a morir’.

Entonces esa vulnerabilidad se me ha quedado como una alerta, algo que ya no se te quita nunca, ni las imágenes de ese tiempo.

Además, no estábamos preparados, no existía todo lo que después provocó el sismo de 1985, fue un parteaguas colectivo en la Ciudad de México, pero también es un parteaguas personal, y yo quería contar una historia con las protagonistas que son de mi generación, donde todas vivieron el sismo, menos una de ellas.

Decidí que hubiera una historia de una pérdida porque todos tuvimos una pérdida, porque además, un sismo es algo que rasga, que rompe y eso también iba a fracturar al grupo de amigas, es más, no querían hablar del tema, como todos, no queremos hablar y menos de una muerte que te despoja tan bruscamente.

Yo siempre digo ‘soy sobreviviente’, aunque se cayó el edificio de junto, pero a mí no me pasó nada, quedó solamente esta huella que tenía que resolver.

Tarda uno mucho en hacer del sismo un material literario, por ejemplo el de 2017 lo sentí tan poquito, porque tengo al del 85 como un referente, que cuando siento algún temblor siempre estoy midiendo en relación a esa experiencia, entonces nada ha sido más grande, y espero que nada sea más grande.

Además, me vuelvo madre nueve días después, es un momento que yo quería narrar, no desde mi óptica, sino siempre he pensado ¿y si hubiera pasado?.

El sismo te ubica en tu fragilidad, en lo efímero, te coloca en lo planetario casi, en el planeta Tierra, en los movimientos, en el Universo.

El sismo demuestra que puede prescindir de cualquiera de nosotros.

¿Los personajes ya existían antes de escribir o fueron desarrollándose?

Los personajes fueron un trabajo interesante para mí en esta novela, muy distinto a otros libros que he escrito, ya que son de la misma edad, del mismo sector social, más o menos, tienen la misma experiencia escolar, en ciertos barrios de la Ciudad de México.

Pero necesitaba que fueran claramente distinguibles, entonces las tenía que imaginar muy bien, incluso las dibujaba, hacía su biografía, quiénes son sus papás, cuándo se casó esta. Todo para no perderme.

Y a qué se dedicaban, no sabía todo sobre cada una, luego en la trama me fueron evidenciando otros detalles, por ejemplo con Carla, yo no sabía que le daban miedo los espacios abiertos hasta un punto de hacerla verdaderamente vulnerable, eso se me fue ocurriendo mientras escribía.

Pero yo creo que cuando uno escribe hay una planeación, una lógica y luego la intuición y un cierto olfato, así es como te vas adentrando en los caminos, encuentras algo, ideas algo, por eso es fascinante.

Necesitaba tenerlas lo más claro posible, aunque después tuviera la necesidad de descifrar a la madre de Alejandra, en la familia ideal, el ama de casa y el padre trabajador, pero donde había un tormento, como lo hay en casi todos lados, fue necesario que pensara en sus familias, en sus procedencias, en sus madres sobre todo, que son tan imperfectas como lo es cada quien, pero que cuando somos madres tenemos que tener un papel como de control de las cosas.

Me gustó este trabajo de idear personajes, biografías y encontrar los puntos de encuentro y los puntos de alejamiento; o qué busca uno en el otro, en la amistad. ¿qué hace que estés en contacto?

En la amistad eso pasa, hay algo del otro que nos atrae quién sabe por qué, que nos hace sentir cómodos, a lo mejor lo admiramos, a lo mejor es diferente o a tal vez hay una calidez y generosidad al principio y ya después hay un desarrollo mas importante de quién es cada quien.

El sismo es ese sustrato de madre, hija, amigas, tiempo transcurrido, espacio que se junta, una explicación que necesitan todas, también hay una explicación de qué es vivir el sismo, ya que ninguna de ellas estuvieron en el Centro, sino estuvieron en otros lados, donde se asustaron pero no imaginaron (la dimensión del terremoto).

Cuando las amigas se reúnen, la escritora recurre a una serie de canciones para describir el ambiente de su convivio, el cual, a pesar de que el lector no tiene cómo escucharlo, sí es representativo de una generación, ¿cómo recurrió a tal “soundtrack”?

La selección musical es gusto personal, pero un poco para recordar canciones icónicas de los 70 le pedí a varios amigos que me enviaran a un chat cinco piezas, entonces algunas yo decía ‘esta no estoy de acuerdo’ pero me recordaron otras que quizá hubieran languidecido.

Pero hay una que me gusta mucho, que conoce muy poquita gente que es el grupo 3 Dog Night, llamada One. Y es que a los 17 años fui a ver al grupo en San Luis Missouri por azar, entonces para mí fue una marca ver el rock en vivo.

Entonces todas (las canciones) tienen un peso personal, en el sentido de que son mi educación sentimental, o la educación sentimental de una generación, o de un grupo de una generación, porque había de todo sucediendo.

Yo me acuerdo a los que escuchaban “siento tu mano fría…” (Quiero abrazarte tanto, de Víctor Manuel) era una canción que no soportaba, pero la cantábamos porque estaba ahí flotando en el aire. Pero habían las favoritas, entonces yo creo que el personaje de Alejandra hubiera escogido esas.

A final de cuentas, es una historia que seguramente no dejará indiferente a quien estuvo cerca de una de las mayores tragedias que ha vivido México.

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