Si no reclaman la casa de Lozoya en 90 días, ¡se la queda el Estado!

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La Fiscalía General de la República (FGR) mantiene asegurada la residencia que el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin tiene en Lomas de Bezares.

Y no solo eso, sino que, en caso de que no la reclamen en un plazo de 90 días naturales pasará a ser un bien estatal.

Se presume que el inmueble marcado con el número interior 11, del condominio horizontal de la calle Ladera número 20, que fue comprado por Lozoya Austin a finales de 2012 en 38 millones de pesos, es “objeto y producto” del delito, pues según publicó Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), fue adquirida con fondos originados en una transferencia de 2.58 millones de francos suizos realizada el 01 de diciembre de 2012, que se atribuyen a pagos de la constructora brasileña Odebrecht.

La casa es un elemento por el cual las autoridades han buscado la detención del excolaborador peñista por lavado de dinero. Y se encuentra asegurada desde el pasado 28 de mayo.

En términos de lo dispuesto por el artículo 231 del Código Nacional de Procedimiento Penales (CNPP), no se podrá enajenar ni grabar el bien asegurado, y cuenta con un término de 90 días naturales contados a partir de la notificación, y transcurrido el plazo señalado, de no manifestar lo que a su derecho convenga, los bienes asegurados causaran abandono a favor del Gobierno federal, advirtió mediante un edicto América Lucena Rojas, agente del Ministerio Público.

El exfuncionario fue notificado a través de un edicto, a pesar de que fue él mismo quien proporcionó los datos de su abogado, Javier Coello Trejo, para recibir notificaciones.

La Fiscalía no podrá declarar unilateralmente al abandono de la residencia una vez pasados los 90 días, sino que tendrá que someter la decisión a un juez de control, y este deberá verificar que se cumplieron las formalidades legales para notificar, según ordena el CNPP.

Según la publicación de MCCI, Luis Weyll, un ejecutivo de Odebrecht, declaró que en marzo de 2012 acordó pagar 4 millones de dólares a Lozoya por haber auxiliado a la firma brasileña en el proyecto Etileno XXI en Veracruz, durante el sexenio de Felipe Calderón.

Lozoya empezó a trabajar como Coordinador de Asuntos Internacionales del equipo de transición de Enrique Peña Nieto en septiembre de 2012, por lo que previamente no tenía impedimento para prestar servicios a empresas privadas y cobrar por ellos.

Sin embargo, ya como director general de Pemex, Lozoya era el jefe de funcionarios que a partir de 2014 adjudicaron directamente a Odebrecht contratos que sumaron 3 mil 247 millones de pesos y 85.2 millones de dólares.

Recientemente, Lozoya Austin anunció que no comparecería ante las autoridades hasta que no le den garantías de que no será detenido, pues asegura que solo es víctima de una persecución política.

A ese respecto, cabe señalar que, dentro de su estrategia jurídica, la defensa de Emilio Lozoya apunta a exhibir negocios en Petróleos Mexicanos, y en el sector energético, que promovió el expresidente Enrique Peña Nieto y otros integrantes de su gabinete, como el exsecretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, y el extitular de Hacienda, Luis Videgaray.

(Con información de Reforma)

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