Murieron por asfixia las dos víctimas del socavón en el Paso Exprés

Aunque permanecieron con vida de entre 90 y 120 minutos, los bomberos tardaron casi nueve horas en recuperar el automóvil.

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El padre e hijo que fallecieron este miércoles al caer desde su automóvil a un vacío de 15 metros de profundidad en el nuevo Paso Exprés de Cuernavaca, pudieron haber salvado la vida si las autoridades hubieran actuado en tiempo y forma.

A través de la autopsia se pudo comprobar que Juan Mena de 56 años y su hijo Juan Mena Romero de 30 años, murieron por asfixia por confinamiento, según informó la Dirección General de Servicios Periciales.

Una vez dentro del socavón, Juan Mena y su padre pudieron haber permanecido con vida hasta por dos horas, ya que incluso el primero tuvo oportunidad de enviar un mensaje de texto a su novia desde el interior del vehículo accidentado.

Los cuerpos de ambos individuos presentaban moretones en puños y codos, por lo que se dedujo que ambas víctimas golpearon los cristales hasta romperlos, sin embargo estas acciones resultaron inútiles pues el vehículo estaba sepultado por toneladas de tierra.

Se sabe ahora que el cuerpo de bomberos se tardó casi nueve horas después del siniestro en sacar el automóvil y recuperar los cuerpos de ambos hombres, sin importar que se tratase de una de las carreteras más transitadas del país, pues los servicios de rescate se trasladaron desde la CDMX a una hora y media de distancia y no de Cuernavaca que se encontraba a escasos kilómetros.

La versión oficial del Gobierno y de Aldesa, (la empresa española encargada de la construcción del ahora bautizado popularmente como “Paso de la Muerte”) fue que el socavón se originó por la fuertes lluvias en la zona, que provocaron el colapso del alcantarillado por un exceso de basura.

Sin embargo el argumento contrasta claramente con el elevadísimo costo de la obra que terminó ascendiendo a más de 2 mil millones de pesos.

Se sabe también que la construcción del tramo de 14.5 kilómetros también tuvo atrasos en su cimentación, además de pagos no justificados y modificaciones en la obra, sin la autorización requerida, según reportó la propia Auditoría Superior de la Federación (ASF).

Hasta el momento, al único al que le ha sido achacado algún tipo de responsabilidad dentro del gobierno por este penoso y trágico accidente, ha sido al delegado de la SCT en Morelos, quien recibió personalmente las quejas de vecinos que habían documentado de antemano el peligro que representaba la construcción, debido al pésimo estado del alcantarillado.

Los resultados de la investigación y peritajes del Colegio de Ingenieros que el gobierno mandó a realizar se conocerán hasta dentro de dos semanas.

No obstante, el propio titular de la SCT, Gerardo Ruiz Esparza (quien presumió con bombo y platillo el Paso Exprés hace unos meses), ya tuvo el descaro de admitir que sólo se ira de su puesto si el Presidente se lo solicita.

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