Multihomicidio en GAM evidencia más contradicciones entre SSP y PGJ

Familiares y amigos de las víctimas descartan que estuvieran relacionados con las drogas. Las versiones oficiales desvelan la falta de coordinación entre las autoridades

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No hay certidumbre sobre lo que desencadenó la balacera donde murieron tres estudiantes de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) en la colonia El Arbolillo I.

El estudiante que había sido detenido, ya salió en libertad pues el Ministerio Público no levantó ningún cargo en su contra.

Como suele suceder en este tipo de eventos, la falta de pericia en las investigaciones y la poca o nula coordinación entre las instituciones encargadas de la procuración de justicia, ya salió a relucir.

Y es que en los primeros avances de la investigación señalaban el robo como el móvil del crimen; sin embargo, la Procuraduría General de Justicia (PGJ) no descarta otras líneas, incluyendo la disputa por un punto de venta de narcomenudeo.

Según la carpeta de investigación, los hermanos Héctor y Sergio Sarmiento, así como Miguel Omar Arteaga y Jorge Martínez se encontraban en el estacionamiento de la Unidad Habitacional El Arbolito, que se ubica sobre las calles Río San Joaquín y Andador 8 en la delegación Gustavo A. Madero, cuando después de las 23:00 horas tres personas intentaron asaltarlos con un arma de fuego.

De acuerdo al testimonio de Carlos Esquivel, el sobreviviente del incidente, asegura que como se opusieron al robo, los delincuentes dispararon en varias ocasiones contra ellos, matando a tres al instante e hiriendo a Héctor.

La policía informó al día siguiente que al llegar al lugar encontraron los cuerpos que yacían en el piso, y Carlos escondido detrás  de un árbol, y supuestamente al revisarlo encontraron que portaba una subametralladora.

Sin embargo, el arma de fuego calibre .22, resultó “hechiza” y no coincidía con los casquillos que se usaron en el homicidio múltiple, pues en el lugar se recabaron ocho casquillos percutidos calibre .380.

El procurador capitalino, Edmundo Garrido dio a conocer que Carlos tiene antecedentes penales desde el 2017 por el delito de robo.

Pero los compañeros de universidad del estudiante aseguran que en realidad fueron los policías los que le “sembraron” el arma, lo golpearon, y lo obligaron a disparar para incriminarlo.

(Con información de El Universal)

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