Mil millones, en cajas de huevo para el PRI Nacional.

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A finales de enero de 2016, el líder de la bancada del PRI en la Cámara de Diputados, César Camacho, aseguró que el legislador de su partido Tarek Abdalá no estaba relacionado con Francisco Navarrete, presunto líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación.

En ese momento, indicó, la única vinculación que existía entre el presunto criminal detenido una semana antes en Tierra Blanca, Veracruz, y su compañero de bancada era una fotografía en la que aparecían juntos.

“El diputado Tarek Abdalá, como prácticamente todos quienes hacemos campaña, nos tomamos cuanta fotografía nos es solicitada y lo que más desea uno es tener el mayor contacto posible con gente del área a la que uno aspira a representar”, sostuvo.

“De modo que se trata, me parece, de una evidencia que en modo alguno puede acreditar ninguna relación”.

Cuando el PRI renovó su Consejo Político Nacional en noviembre de ese mismo 2016, hubo la incorporación de integrantes del Gabinete presidencial y personajes señalados por escándalos y actos de corrupción al Consejo, este nuevo órgano, que será el responsable de definir el método de elección del candidato presidencial de 2018, incorporó a funcionarios, ex Gobernadores y líderes sindicales que han protagonizado a lo largo de su carrera diversos escándalos.

Con motivo de esta reunión, el Presidente Peña Nieto pronunció un pequeño discurso que reflejaba la dimensión desconocida (de todos los que no son priistas):

“No hay otro partido que refleje la diversidad social de nuestro país, todo México cabe en el PRI. Vamos por el triunfo en 2018, conozco a mi partido y a su militancia guerrera.

“Redoblaremos esfuerzos para acercarnos a la gente y trabajaremos para mantener y multiplicar nuestra base de militantes y simpatizantes.

“Es momento de armar la agenda para los próximos años, una que abandere la transformación del país.

“El PRI es el único que ha demostrado capacidad para gobernar, que ha hecho y escrito historia para nuestro país”.

Por su parte, Enrique Ochoa, dirigente nacional del PRI, indicó que la coalición toma las medidas necesarias para combatir a la corrupción fuera y dentro de la institución, manifestando que son la mejor opción electoral para el país en 2018.

“Vamos a preparar la plataforma y las propuestas más allá de 2018 con un trabajo para fortalecer la participación del PRI con la sociedad, estados, y municipios; se quiere reflejar partido en proceso de transformación, con una visión autocrítica, de deuda con la sociedad, a tono con las nuevas demandas, combatiendo la corrupción, mostrando transparencia en los hechos, formando instituciones anticorrupción; además propondremos una nueva agenda para el campo mexicano, para las personas que viven en el campo y que del campo viven: hay capacidad productiva y exportadora, pero también en el campo tenemos los ejemplos de marginación y pobreza más lastimera de la nación”.

Como podrán darse cuenta, todo lo que ya habían prometido en campaña y en el ejercicio mismo de la administración, lo convirtieron en nuevas promesas, como una renovación de votos, misma que no han cumplido, ni cumplirán como dijo el famoso Don Teofilito.

Antes del Consejo Político, pero en el mismo mes de noviembre, uno de los consejeros nacionales del PRI, Armando Barajas, denunció ante la Comisión Nacional de Justicia Partidaria al diputado veracruzano Tarek Abdalá, inhabilitado ya por la contraloría de su estado y con un procedimiento de desafuero, que esta semana terminé de entender que no llegará a ningún lado, además de todo y a pesar de las ridículas –por demagógicas– líneas de discurso anticorrupción de Enrique Ochoa, Tarek goza aún de sus derechos como militante del PRI, con todo y que Javier Duarte esté aprehendido y expulsado del PRI, y él como ex tesorero de Javier Duarte, es señalado por desviar 23 mil millones de pesos, sí, leyó bien VEINTITRÉS MIL MILLONES DE PESOS.

En la denuncia interpuesta por Armando Barajas, se asegura que Abdalá cometió actos contrarios al derecho que desprestigian y dañan, de manera irreparable, la imagen del Revolucionario Institucional.

“Ha permitido el mal uso y malversación de los recursos y fondos públicos que se encontraban bajo sus custodia. Su actuar contraviene los documentos básicos de nuestro partido y ha generado un desprestigio y descrédito del PRI”.

Lo que probablemente desconocía el consejero es que una buena tajada de moches también entraban a las arcas del PRI Nacional, tal como salió a la luz esta semana en una conversación entre Javier Duarte y Tarek Abdalá que se hizo viral en las redes sociales.

Transcripción de la conversación:

– Dígame, mi Gober.

– Oye Tarek ¿qué pasó?

– ¿Con qué?

– ¿Cómo que con qué?, me están hablando del PRI nacional porque quedé de hacerles llegar los recursos, desde hace dos días y no les ha llegado nada.

– Sí vi los mensajes en la mañana, pero la verdad no entendí. Estaba esperando a verte en la comida, a Iván (López el ex contrarlor) se le dio ese tema.

– A ver háblale a Iván, ¿dónde está el recurso? Los mil, no es cualquier chingadera, ¡hombre!, puedo entender que se tarde, pero no que me digan que no llegó. Que sí salieron de aquí las cajas de huevo, porque si no me van a querer hacer de chivo los tamales.

– No, no, no, no, mi Gober, para nada, pues es que sí los entregamos, pues tú me dijiste que lo coordinara con Iván, entonces yo lo vi, nos reportamos con él, de hecho hace dos días junto con las cajas.

– Por eso, entonces qué pasa…

– No sé, habría que checar

– Habla con él… ¡pues no estoy pintado chingao! Ahora resulta que voy a tener que buscarlo yo. Habla con él, ya le estamos echando la mano con las bodegas que estamos rentándole en el PRI.

– Sí yo todo eso se lo digo, pero ahorita qué indicación o con quién…

– Sí pero ahorita va entrar Ricardo, y él no tiene por qué saber nada de este tema, a él déjenlo trabajar. Te encargo Tarek, que tengo la gente del nacional preguntándome qué pasó con el tema, pues. ¿Dónde están los mil?, cuando los resuelvas mándame a Iván por favor.

– Cuando hable con él me encargo que lleguen los mil íntegros, ni un peso menos.

De todos era sabido en el estado de Veracruz que Tarek Abdalá era uno de los favoritos del entonces Gobernador Javier Duarte y el que manejaba la chequera oficial, el “cajón de las bolsas de basura” y también las “cajas de huevo”, o sea el efectivo.

Dicen que las lealtades se compran, de mil millones en mil millones, porque en lo personal no creo que haya sido la única exhibición, la interrogante sería:

¿Habrán alcanzado las aportaciones para Javier Duarte, Karime Macías, Tarek Abdalá y cuántos más?

Yo invito a Enrique Ochoa, actual presidente nacional del PRI y “paladín de la justicia así como un férreo luchador anticorrupción dentro y fuera de su partido”, a que haga un verdadero examen de consciencia y se pregunte sin desperdicio…

¿Para qué carajos le sigo haciendo al tonto?

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