“El miedo no tiene que ser un inhibidor, sino un elemento vigorizante”, afirma Carmen Aristegui

La periodista mexicana fue reconocida en Barcelona, España, desde donde afirmó que "la mejor protección de un periodista es seguir publicando”.

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La plataforma global Democracia Abierta publicó en su sitio web una entrevista realizada por el investigador Oleguer Sarsanedas a la periodista mexicana Carmen Aristegui, en el marco de su visita a la ciudad de Barcelona donde recibió el Premio Casa América Catalunya 2017 a la Libertad de Expresión.

La directora del portal AristeguiNoticias.com se mostró sincera al responder diversas preguntas acerca del ejercicio de su profesión en México.

Un país donde el periodismo se ha convertido en un práctica de alto riesgo y donde tan sólo en la primera mitad de 2017, han sido asesinados casi una decena de comunicadores.

Según Aristegui, los asesinatos a periodistas en México ocurren por lo que publican: “esencialmente por dar cuenta de asuntos relacionados con el narcotráfico, con la colusión de autoridades, por intentar revelar algún asunto importante para la localidad”, afirmó.

Al ser cuestionada sobre los responsables de dichos homicidios, la también titular del espacio Aristegui en CNN, señaló que según investigaciones de organizaciones pro libertad de expresión, varias de las muertes están ligadas a las propias autoridades locales, además del crimen organizado, sin embargo apunta que el principal problema continúa siendo la impunidad, ya que no existen investigaciones que permitan saber con claridad los motivos de estos crímenes.

Según la cinco veces ganadora del Premio Nacional de Periodismo, la mejor herramienta con la que cuenta su gremio para encarar esta amenaza es no dejar de publicar.

“Me parece que la mejor protección que se puede tener, si de eso hablamos, es seguir dando una batalla pública. Lo otro sería ir a esconderse a su casa”.

Aristegui dice que en México los que dedican su vida a comunicar sucesos como el narcotráfico les mueve “la idea, la convicción de que el periodismo, de que la información es esencial para un país, para una comunidad, para el ser humano. Es consubstancial a los seres humanos comunicar y dar cuenta de lo que es importante para los demás. Yo estoy convencida de que a los periodistas nos mueve precisamente esa convicción de que la información es una herramienta absolutamente poderosa para una sociedad”.

La responsable de la investigación de la Casa Blanca del Presidente Peña Nieto, admite que en nuestro país, el control que ejercen los medios de comunicación “no abona a la libertad de expresión”.

Asegura que en naciones como México, donde “hay una hiperconcentración mediática, donde hay un duopolio televisivo, donde hay concentración en pocas manos de la radio y hay un conjunto de elementos que colocan por encima del interés general el interés corporativo, o el interés corporativo-político, o las alianzas extraperiodísticas, digámoslo así, eso afecta todo el tiempo, a cada minuto, la calidad de la información, la libertad editorial, las posibilidades de decir”.

Al ser cuestionada sobre lo que significa para ella la libertad de expresión, Aristegui la define como “la posibilidad de decir abiertamente lo que uno sabe, lo que uno investigó, lo que uno descubrió, lo que uno opina incluso, sin el temor de ser asesinado, hostigado, censurado o dañado”.

Es decir, poder decir las cosas que uno “tiene la obligación de compartir con sus audiencias sin temor a sufrir daño por ello”.

En la última pregunta de la entrevista, Sarsanedas le preguntó a Aristegui cómo evitar que el miedo conquiste a los periodistas mexicanos, algo que ella ha afirmado que es el gran reto para los que dedican su vida a esta profesión.

La ganadora del Premio Gabriel García Márquez respondió explicando que al miedo “hay que tenerle respeto”, pues es algo que “te lleva a redoblar tus defensas, a elevar tus rigores… en el caso de los periodistas, a elevar tus estándares para no equivocarte, o no equivocarte demasiado”.

Para Aristegui la “gran batalla es impedir que (el miedo) nos inmovilice”, lo que supone un asunto individual para poder sobreponerse y sacar provecho de “algo intrínseco a la condición humana”.

“El miedo no tiene que ser un inhibidor, sino un elemento vigorizante”, finalizó la ex locutora de MVS Radio.

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