Los muros de París recuerdan a las víctimas de la violencia contra las mujeres

Fotos: by Lionel BONAVENTURE / AFP
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Grandes carteles, de letras negras con fondo blanco, empiezan a cubrir los muros de varios barrios parisinos para denunciar la violencia contra las mujeres y rendir homenaje a las víctimas, en medio de una campaña gubernamental contra este problema.

Desde hace unas semanas aparecen mensajes como “Ella lo abandona, él la mata” o “Salomé, el 100º feminicidio de 2019”.

El viernes por la noche, una treintena de mujeres, como Marguerite y Sophia, recorren las calles de la capital francesa para “pegar” los afiches.

Las activistas escogen lugares simbólicos, cerca de la Asamblea Nacional, el Senado, las oficinas del primer ministro, o el barrio de negocios de La Défense.

Con el bote de pegamento en una mano, los paquetes de hojas en otra, Sophia Hocini, de 26 años y militante feminista desde hace varios años, encabeza un grupo de seis chicas en un elegante barrio. Casi todas son novatas en acciones callejeras. Antes de salir a “pegar” reciben instrucciones de las más veteranas.

Las jóvenes escuchan atentamente los consejos técnicos y jurídicos, en caso de controles policiacos o detenciones.

Desde hace una semana el método es el mismo cada noche: en menos de tres minutos, algunas pegan frases “impactantes”: “¿Feminicidios, quién tiene la culpa?”, “Son más escuchadas muertas que vivas”, mientras que otras vigilan la llegada de la policía.

En 2018, el ministerio del Interior registró 121 feminicidios en Francia. En lo que va de año ya han sido registradas 100, según el cálculo de asociaciones.

“Hay que impactar a los transeúntes. Sacudiendo a la sociedad es como lograremos que haya avances y que el gobierno dé más dinero para esta causa”, asegura Sophia Hocini, candidata a las elecciones europeas por la lista del Partido Comunista francés.

En su inmenso local, situado en un squat de artistas, las militantes se reúnen para pintar los afiches y preparar el material en un ambiente de concentración. Al llegar la noche se van a colgarlos por París.

“Es una locura, me llaman muchas chicas a todas horas, algunas muy jóvenes, todo esto me desborda un poco… Me encanta que esta causa interese por fin”, señala Marguerite Stern, cabellos rubios y ojos, sus piernas manchadas de pintura negra.

Esta exmilitante de las Femen, de 28 años, lanzó esta iniciativa “la semana pasada” y hoy trata de “conservar el lado informal” de estas acciones “tipo Femen”.

“Es superfuerte y simbólico: nos encontramos entre chicas para hacer algo e intervenir un espacio, la calle, donde uno no es siempre bien tratado”, dice Camille Lextray, de 23 años, “militante feminista de lo cotidiano pero nunca comprometida”.

Margot Bremond vino de Bélgica: “oí hablar de los afiches en las redes sociales, vine para hacer una pequeña formación y luego importar esas acciones a Bruselas”, dijo, determinada.

En otras partes de Francia han comenzado a aparecer acciones similares, como en Burdeos (suroeste) o Lyon (este).

A las 21:00 GMT, la noche se termina alrededor de una fuente para lavarse las manos llenas de pegamento.

Alegres y con el rostro radiante, las jóvenes tienen la sensación del deber cumplido: “Deben estar orgullosas, muchachas”, les dice Sophia. Volverán mañana.

El martes, tras el inicio de una gran consulta pública sobre el tema de la violencia conyugal, el gobierno francés anunció las primeras medidas para tratar de detener el problema, como poder presentar demanda en el hospital o ante “procuradores especializados”.

(AFP)

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