Los distintos

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Pidieron el voto para hacer las cosas diferentes.

Cuando eran opositores, se la pasaron años denunciando la malversación de recursos públicos, el influyentismo, el capitalismo de cuates, la corrupción, el uso discrecional del presupuesto, la nula rendición de cuentas, la simulación, el atole con el dedo, el cochupo de hasta los políticos más pequeños.

En toda tribuna, en todo espacio que tuvieron a su disposición, alzaban la voz por los grupos más vulnerables de nuestro país, daban pasos al frente por indígenas, migrantes, por las víctimas, por los defensores de los derechos humanos, del medio ambiente, del territorio, por los presos políticos, por los derechos de las mujeres, por madres con hijos desaparecidos, por los desposeídos.

Se envolvieron por décadas en las banderas de la justicia, de la libertad, de la verdad, de la honestidad valiente”, pero apenas tomaron el poder, los distintos, decidieron quemar los barcos que los llevaron al buen puerto de ganar la Presidencia con el respaldo de más de 30 millones de votos en las urnas.

De forma grotesca, incomprensible, suicida, en los quince meses que van de su Administración, Andrés Manuel López Obrador, se ha dedicado un día sí y otro también ha dilapidar su enorme capital político, atrincherado en su resentimiento, en sus pulsiones autoritarias, en su intolerancia de no aceptar que la crítica a su gestión se ha ido acrecentando por la falta de resultados, por la realidad dura, violenta, sangrienta, dolorosa, que nos golpea a diario, pero que el contumaz que despacha desde Palacio Nacional, se niega a enfrentar.

Su lucha contra molinos de viento lo han vuelto el hazmerreír del mundo. Su grotesco espectáculo mañanero donde le da voz a reporteros o youtuberos paleros que le aplauden, que lo defienden, que le hacen el caldo gordo a la hora de atacar a todo aquel que disienta de su Gobierno, mientras afirma que “él respeta la libertad de expresión”, es sólo uno de los tantos botones de muestra de su hipocresía, de su doble vara, de la holgura con la que sale a diario a anunciar las buenas nuevas de su evangelio cuatrotetransformista, divulgando datos imprecisos, falacias, cuentos y más cuentos.

Los distintos en la voz de un diputado de Morena en Baja California presentaron una iniciativa para ampliar ilegalmente el mandato del ex superdelegado de AMLO, su amigo, Jaime Bonilla. Los distintos aprobaron por mayoría en el Congreso bajacaliforniano la consulta para validar dicha ilegalidad. Los distintos disfrazan consultas amañadas de ejercicios democráticos para validar los proyectos del Presidente pisoteando derechos de comunidades indígenas donde se construirán dichas obras. Los distintos reservan estudios de impacto ambiental mientras devastan manglares, bosques, áreas protegidas, para que nada detenga el avance de los caprichos presidenciales. Los distintos acusan a diario a las Administraciones pasadas de tener en el olvido y sumido en el compadrazgo a la comunidad cultural, artística y científica de nuestro país, mientras recortan miles de millones de pesos a sus presupuestos, extinguen fideicomisos porque son de origen salinista, fuchi caca, maldito periodo neoliberal”. Los distintos ante la imparable ola de violencia salen a presumir, alegres, que nunca antes un Presidente se había reunido con su gabinete de seguridad de lunes a viernes, mientras asesinatos ascienden a más de 100 diarios. Como si el anuncio del Mandatario sentadito con sus funcionarios a primera hora de la mañana todos los días, se tradujera en seguridad para sus gobernados.

Los distintos tienen presos en sus centros de detención migratorios” a hermanos centroamericanos que entraron a nuestro país en busca de una mejor vida, huyendo del hambre, miseria y violencia de su lugar de origen. Los distintos usan a la Guardia Nacional para cazarlos, reprimirlos. Cientos de migrantes viven hacinados una de las peores crisis sanitarias de nuestra historia mientras Trump nos aplaude. Los distintos pisotean derechos humanos con la mano en la cintura ante la comodina, cómplice y cobarde mirada de la Ombudsperson nacional que tenemos. Los distintos acusan sin pruebas, usan a las instituciones para hacer renunciar a ministros y funcionarios, pero no los denuncian ante la justicia. Los distintos guardan silencio ante el clamor de la comunidad de Ayutla en Oaxaca, que lleva casi tres años sin agua, ante la complicidad de autoridades locales con grupos delincuenciales y caciques. Los distintos respaldan al Gobernador Alejandro Murat, se toman la foto con él, agradecen su apoyo al Gobierno federal, pero desprecian la exigencia de sus gobernados de garantizar su derecho al vital líquido.

Los distintos salen a diario a poner en la palestra a quien ose evidenciar actos de corrupción, simulación, la ineptitud y opacidad del Gobierno, mientras disculpan, piden no sancionar a la televisora del asesor del Presidente que a través de su vocero, el conductor de noticias Javier Alatorre, pidió a la ciudadanía ignorar las medidas de protección por la contingencia sanitaria mientras le refrenda su amistad. Los distintos decretaron el fin de la corrupción al tiempo que otorgan contratos multimillonarios por adjudicación directa, a empresas sancionadas por fraude en otros países, a empresarios inhabilitados, a quienes tejieron redes de empresas fantasma, a exfuncionarios peñistas corruptos.

Los distintos dicen que la Secretaría de la Función Pública es una de sus cartas estrella en su lucha contra la corrupción, que está que arrasa en el combate contra los corruptos que se quieren pasar de vivos y seguir mamando del erario, mientras el Gobierno federal le otorga un contrato millonario, en medio de la pandemia, por adjudicación directa a la empresa farmacéutica Abisalud (bajo investigación de la propia SFP) ligada al exsuperdelegado de AMLO, Carlos Lomelí. Los distintos que antes se rasgarraban las vestiduras por los contratos sin licitar otorgados a amigos empresarios del Presidente, hoy salen a justificar los múltiples acuerdos millonarios que le han valido a Ricardo Salinas Pliego un repunte en su inmensa fortuna en apenas año y medio del Gobierno que está “transformando a México”.

Eso sí, los vítores son diarios para Eréndira Sandoval, titular de la SFP, ¡y cómo no! faltaba más no aplaudirle a quien afirma investigar a conciencia y levantar todas las piedras en su búsqueda incansable de aplicar sin distingos la justicia.

(Risas incluidas)

Los distintos publican decretos que extralimitan sus facultades en materia presupuestal en aras de utilizar los recursos públicos como mejor le parezca a quien se dice respetuoso de la independencia y autonomía del Congreso de nuestra República. Los distintos desprecian la legalidad, pisotean la Constitución, desdeñan y reducen la función del Legislativo, se someten a la voluntad de un hombre que se empeña a diario a bañarse de gloria por encima de un país bañado en sangre, dolido, polarizado, y que vive una de las peores crisis sanitaria, económica, política y de seguridad de su historia reciente.

Los distintos que pidieron el poder para hacer las cosas diferentes, llevan año y medio de gobierno mermando su aprobación ciudadana, despilfarrando su bono democrático, evadiendo la responsabilidad, acusando a Administraciones pasadas de su incapacidad de implementar políticas públicas serias, eficaces, enfocadas en el bienestar del país y no de sus propios intereses partidistas.

Mientras el Presidente se empeña en conseguir su lugar en la historia de México como un prócer de la Patria, desmantelando, reduciendo la capacidad del Estado mexicano, porque el Estado Soy Yo”, los distintos lo aclaman, le disculpan absolutamente todo, lo defienden a capa y espada, aunque esto signifique soltar sus banderas, sepultar sus convicciones, verse pisoteados en sus derechos más fundamentales, mientras transitan junto a él, el laberinto de su secta.

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