Los altibajos de AMLO en sus primeros 100 días de gobierno

- Publicidad -

Con un nivel de aprobación que va de 68 a 83 por ciento, Andrés Manuel López Obrador cumplió este domingo 100 días al frente de la Administración federal.

Su estrategia contra el robo de combustible, el anuncio de la austeridad en la administración pública con el despido de personal y el establecimiento de un tope salarial a los altos funcionarios generaron altas expectativas en su Gobierno.

En ese contexto, el peso se mantiene estable frente al dólar y, pese a que la violencia e inseguridad no cesan, se aprobó la creación de una nueva corporación que estará a cargo de combatirlas.

Lo anterior, con el respaldo de todas las fuerzas políticas del país y la mayoría de los Congresos estatales.

No obstante, el desabasto de gasolina que se generó por el cierre de ductos como parte de su lucha antihuachicol que derivó en pérdidas millonarias, así como la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), puso en alerta a las calificadoras.

La falta de intervención en el conflicto entre el magisterio y el Gobierno de Michoacán también generó una mala percepción.

Lo mismo que las huelgas en Tamaulipas, que amenazan la inversión privada.

Un punto a favor, es el espaldarazo que los empresarios recientemente le dieron al tabasqueño en su intención de elevar el crecimiento económico del país.

Con los Consejos Coordinador Empresarial y Mexicano de Negocios el Gobierno federal pactó impulsar un crecimiento promedio del 4 por ciento en el sexenio y acabar con la pobreza.

Sin embargo, las expectativas de crecimiento a futuro bajan y las calificadoras financieras modifican las perspectivas de deuda para Pemex y CFE.

Indudablemente, el momento más gris de los primeros 100 días de López Obrador quedó enmarcado por la tragedia ocurrida con la explosión de un ducto en Tlahuelilpan, Hidalgo la cual dejó un saldo de 135 muertos.

Por encima de su discurso de reconciliación y el mensaje de amor y paz, el jefe del Ejecutivo ha insistido en denostar a quienes no están de acuerdo con él.

Ha descalificado a sus opositores y ha cuestionado las acciones de entes autónomos, como la CRE, el INE y el INEE.

Con la creación de los superdelegados y el estilo de sus giras entró en confrontación con los gobernadores, quienes han sido abucheados y humillados en los actos organizados por la Presidencia.

Programas sociales como los implementados por Administraciones panistas, uno de ellos, el de estancias infantiles, y otro el de refugios para mujeres víctimas de la violencia, fueron acotados.

Esto, para dar paso a la entrega de apoyos directos, sin intermediarios. Lo cual ha sido calificado de medida clientelar.

En ese escenario, la Iglesia católica acusa al mandatario federal de generar un ambiente polarizado, con una población dividida, en vez de dar lugar al diálogo, como ocurre en las democracias.

“En estos 100 días hemos visto mucha confrontación entre el presidente y sectores que piensan distinto; hemos escuchado descalificaciones y se ha hecho más evidente y preocupante una polarización política y social que divide a actores que deberían trabajar juntos”, planteó la Iglesia en su semanario Desde la Fe.

“En lugar de estimularse el diálogo, como debe ser en toda democracia, vemos que se acota”, afirmó.

(Con información de El Universal y Reforma)

Comentarios