Lo más sonado de la semana #5: De las 5 ciudades más violentas del mundo, 4 son mexicanas

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Cuatro de las cinco ciudades más violentas del mundo se encuentran en México.

Así lo refiere un estudio publicado por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal de México.

Tijuana abre el listado. Le sigue Acapulco y, en tercer sitio, Caracas, la capital de Venezuela.

Según el estudio, la ciudad más poblada de Baja California tenía en 2018 una tasa de 138.26 homicidios por cada 100 mil habitantes.

En ese mismo año, en Acapulco se registraron 110.5 homicidios por cada 100 mil habitantes, mientras que en el caso de Caracas la tasa fue de 99.98 por cada 100 mil.

Las cinco primeras plazas del listado las completan Victoria, Tamaulipas y Juárez, Chihuahua.

El estudio destaca la gravedad de la violencia urbana en México ya que es el país con el mayor número de ciudades en el ranking, 15 de las 50, desplazando a Brasil que durante varios años seguidos ha encabezado la lista de la ONG mexicana.

Dentro de las 50 ciudades: 15 son mexicanas, 14 brasileñas, seis venezolanas, cuatro estadounidenses, tres se ubican en Sudáfrica, dos en Colombia, dos también en Honduras y hay una de Guatemala, El Salvador, Puerto Rico y Jamaica.

Algunos países han logrado que sus ciudades hayan salido del listado.

Honduras, con Distrito Central y Tegucigalpa, que estuvieron entre 2011 y 2016 entre las diez más violentas del mundo, en 2018 salieron de la lista.

Guatemala, por ejemplo, ha reducido su tasa de homicidios un 54 por ciento desde 2010.

Y Cúcuta, en Colombia, también ha salido de la lista.

Brasil, a pesar de que tiene 14 ciudades entre las 50 más violentas, también mejora, según el estudio. Porto Alegre, Campina Grande y Vitória han dejado la lista negra y otras como Fortaleza, João Pessoa, Maceió, Manaus y Natal han logrado fuertes descensos en la tasa de homicidios.

El informe alerta sobre la situación en Venezuela y critica que las autoridades hayan dejado de publicar la estadística criminal.

El estudio identifica las buenas y malas prácticas para reducir la violencia, así como algunos falsos mitos. Las políticas erróneas, en su opinión, pasan por la legalización de las drogas, dar subsidios a los delincuentes y negociar con los agentes de la violencia.

“Ni en Colombia ni en Honduras las drogas fueron legalizadas y experimentaron acentuadas bajas de la violencia”, aseguran. Y también recalcan que “los altos niveles de violencia ocurren también en ciudades en las que la pobreza ha bajado y ha mejorado el bienestar”. 

(Con información de El Universal)

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