Lo más sonado #8: El Senado aumenta gastos pese a discurso de austeridad

No solamente en viajes se han excedido los legisladores, ya que también han solicitado más ayudantes para poder realizar su trabajo. La austeridad ¡se la pasan por el Arco del Triunfo!

El 28 de junio Pablo Escudero, presidente del Senado, inauguró un puente peatonal, dentro de la Cámara Alta, así no tendrán que salir a la calle para pasar de un edificio a otro.
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El Plan de Austeridad propuesto por el Senado de la República a principios de año (que pretendía reducir los gastos en al menos 10 por ciento), ha resultado una genuina tomada de pelo a la ciudadanía.

Al menos así lo detalla la Cámara Alta en un informe, donde anunciaron que se ha incrementado el gasto este año en un monto superior a los 202 millones de pesos, de los cuales 44 por ciento se destinaron a aumentar el número y costo de los asesores.

Por el concepto de pago de remuneraciones para personal de carácter transitorio y servicios profesionales, científicos y técnicos, se destinaron durante los primeros tres meses del año 326.5 millones de pesos, lo cual representa un aumento de 89 millones de pesos (o 37.5 por ciento más) en comparación con el mismo periodo del 2016.

El Senado admite en el Informe del Ejercicio del Presupuesto, que este año se contrataron a 438 nuevos asesores en comparación con el año anterior, y se pasó de tener 961 a mil 399 contratos por concepto de honorarios legislativos.

Por si fuera poco, el gasto de los legisladores este año, se triplicó en cuestiones como viáticos, pasajes para comisiones oficiales, para trasladarse a sus estados de origen, foros, reuniones, congresos y convenciones nacionales e internacionales.

Para estos rubros se utilizaron 21.7 millones de pesos, lo cual representa un aumento de 14.2 millones de pesos con respecto al 2016.

Pero la gastadera no paró ahí, ya que por la compra del Teatro de la República en Querétaro (que costó más de 100 millones de pesos) también se dio a conocer que se aumentó en 11 veces el gasto de mobiliario y equipo de administración, y 25 veces el de bienes inmuebles.

Las obras públicas o remodelaciones de igual forma se incrementaron en 8.3 millones de pesos y hasta el dinero que se ocupó para alimentos y utensilios se duplicó, pasando a más de 14 millones de pesos.

Tan sólo en el primer semestre del 2016, el Senado gastó mil 431.8 millones de pesos comparado con los mil 229.7 que se usaron el año anterior.

Las alarmantes cifras contrastan claramente con la propuesta del presidente del Senado, Pablo Escudero, quien desde enero planteó un acuerdo de austeridad y disciplina presupuestaria para este 2017.

En su momento aseguró que su iniciativa era de “crecimiento cero” ante la creación de plazas de estructura y de honorarios, además de congelar las plazas vacantes y no incrementar el estacionamiento vehicular.

Escudero planteó 30 acciones concretas que tenían como objetivo reducir gastos con respecto al 2016, en los rubros como “viáticos y pasajes, materiales y suministros de oficina, servicios de alimentación y de telefonía, el consumo de combustibles, de asesorías, consultorías, estudios e investigaciones.

Hoy nos damos cuenta que todo se trató en realidad de una orquestada mentira.

(Con información de Reforma)

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