La Reunión, un encuentro entre Isabel la Católica y Cristóbal Colón

Juan Carlos Beyer y Ana Karina Guevara
- Publicidad -

La Reunión es una conversación entre la reina Isabel la Católica y Cristobal Colón en donde podemos ser testigos de cómo unos pocos deciden el destino de millones.

La obra se sitúa en el momento en que Colón fue tomado preso por la reina por haber abusado de los indios en extremo.

Ella lo culpa de tirano e intenta expiar sus culpas a través de él. Colón la presiona para que reconozca que siempre fueron cómplices y que le devuelva el gobierno. Ambos intentan quitarse la culpa y cargar toda responsabilidad en los hombros del otro, sin embargo, son parte de una misma cosa: se necesitan, cada uno quiere algo del otro y su complicidad, marca su destino.

Ana Karina Guevara interpreta a Isabel I de Castilla, una de las mujeres más poderosas de la historia y vía telefónica nos comenta cómo ha sido su preparación para enfrentar este reto:

Hay que investigar, estudiar mucho, en aquella época las reinas no ejercían la política, e incluso el mismo marido (Fernando de Aragón) se sacaba de onda ‘oye por qué tomaste decisiones en mi ausencia’ el rey soy yo.

La investigación en todos sentidos, en libros, documentales, y dentro de todo, hacer una propia interpretación, porque uno no va a emular a nadie, simplemente lo que yo pueda imaginar, era una mujer adusta como piedra, pero tenía un gran corazón y en este caso tenía una gran empatía con los indios.

Era una mujer muy religiosa, muy apegada a la religión, a Dios, aparte como ser humano puede ser un ser humano complejo, porque es un personaje de peso escénico y de peso histórico.

Yo, humildemente trato de interpretar a partir de toda esta investigación y la exploración, a mí me gusta mucho trabajar a partir del cuerpo, la voz y entender y comprender cuáles eran sus motivos y sus motores lo más posible.

Además está el personaje de Cristobal Colón, no se sabe a bien dónde nació, sus orígenes, hay muchos rumores, pero mucho de ese personaje no se sabe.

Isabel es una mujer marcada por tantas muertes, de su hermano de su padre, de su madre, de su hija  y de sus nietos.

Ella apoyó el viaje, el emprender esta aventura que parecía una locura a los ojos de los demás y finalmente, claro que se dio cuenta que se cometieron matanzas, genocidio, esclavitud.

Este es un punto de la vida de la reina en donde el público se da cuenta del bagaje que ella trae, del peso que cayó sobre sus hombros desde muy joven, tenía menos de 24 años.

Es una historia de locura familiar y a través de la historia de Trinidad González podemos ver esa parte humana en donde ella se cuestiona qué tanto hizo bien o mal en apoyar esto, por todos los abusos que se cometieron, pero al mismo tiempo, trae una culpa y trae unos demonios internos que no la dejan estar en paz pero al mismo tiempo es esta mujer ambiciosa que ejercía el poder de una manera a veces brutal.

Lo que me queda a mí es explorarla en escena. Eso es lo maravilloso del teatro la exploración profunda no acaba nunca, y en la medida que exploro y descubro, más me apasiona, es tan rico en muchos sentidos.

Es tan contrastante, porque cómo una mujer que es casi una monja puede tener tanta ambición y tal fuerza, es bien interesante, estoy fascinada explorando, que es lo que haré hasta la última función, hasta el último momento.

A pesar de estar basado en una cuestión histórica, vemos que es un texto contemporáneo, porque bueno, ya no tienen que venir los extranjeros a saquearnos, nuestros gobernantes no han saqueado a manos llenas.

El personaje de Colón si es este visionario pero también representa esa rabia del pueblo, ese resentimiento, hay un montón de cosas también que los contrapuntea permanentemente, no es que él defienda a los indios sino al contrario, pero también viene a representar otras cosas.

La labor del teatro es poner todas las cartas sobre la mesa y que la gente saque sus propias conclusiones, que se lleven en su memoria emocional, estos recuerdos de estos personajes.

Porque lo pueblos que no tienen memoria están destinados a repetir los mismos errores, la obra tiene ese valor de ponernos a los ojos esta situación que no es que pasara hace tanto tiempo, sino sigue pasando, el abuso, el llevarse todo a manos llenas, la esclavitud se sigue ejerciendo de otra manera, sigue existiendo la explotación brutal, diferencias de clases brutal, es decir, no estamos alejados de esas circunstancias.

Ana Karina comenta cómo ha sido su experiencia el trabajar bajo la dirección de Pilar Boliver.

Pilar y yo nos conocemos hace más de 20 años, nos preciamos de habernos gastado los zapatos en el escenario.

Ella dice ‘contigo es con la actriz con quien más he dado funciones en mi vida’ porque estuvimos en Confesiones de mujeres de 30, en Monólogos de la vagina, en esa etapa en donde éramos siete y no cien, recorriendo la república entera.

Desde entonces hemos sido grandes amigas, a partir de “Kahlo, viva la vida”, la invité a dirigirme.

Y en este caso estamos produciendo Raúl Morquecho y yo con el apoyo del Fonca y el Centro Cultural Helénico, también la invité a dirigir, de pronto encuentras ciertas alianzas que funcionan, ella es muy meticulosa, muy estudiosa, tiene muy buen gusto, pues de que visualmente va a quedar hermoso estoy segura, que también importa, porque el teatro es una experiencia visual, auditiva, de los sentidos.

Nos hemos encontrado cómodas, y cuando encuentras un tesoro como ese no lo dejas ir, lo atesoras.

Ha sido un trabajo de muchos meses, muy cuidado y eso se ve en el escenario.

La Reunión, se presentará de viernes a domingo del 11 de octubre al 1 de diciembre en el Foro La Gruta del Centro Cultural Helénico.

Los horarios son: viernes 20:30 horas, sábados 19:00 horas y domingos 18:00 horas.

Cuenta con las actuaciones de Ana Karina Guevara,  Juan Carlos Beyer y Sara Juárez.

Comentarios