La líder demócrata Nancy Pelosi rompe el discurso de Trump ante el Congreso

Mientras el vicepresidente Mike Pence aplaude, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi rompe el texto del estado de la Unión de Donald Trump. Foto: MANDEL NGAN / AFP
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La líder de los demócratas en el Congreso de Estados Unidos, Nancy Pelosi, rompió el martes su copia del discurso del presidente Donald Trump sobre el estado de la Unión, en un duro gesto político tras escuchar al mandatario promocionar sus logros en el cargo.

La presidenta de la Cámara de Representantes, que estaba ubicada detrás de Trump y junto al vicepresidente Mike Pence durante la ceremonia en el Capitolio, tomó el documento y lo destrozó de manera muy visible.

La tensión entre ambos se sintió desde el comienzo del acto, pues al llegar Trump rompió con la tradición al no saludar a Pelosi, quien se quedó con la mano extendida.

Luego, mientras Trump hablaba, la líder demócrata -sentada siempre en silencio detrás del mandatario- frunció el ceño en repetidas ocasiones, sacudió la cabeza y sonrió irónicamente. Para finalmente romper su copia del discurso mientras los republicanos aplaudían de pie al presidente al final de su discurso.

Más tarde, en Twitter, la líder política de 79 años dijo que los demócratas “nunca dejarán de extender la mano de la amistad para lograr que las tareas se lleven a cabo”.

Trump fue llevado a un juicio político por la Cámara de Representantes hace seis semanas y el episodio con Pelosi ocurre un día antes de que el Senado vote seguramente la absolución del presidente por los cargos de abuso de poder y obstrucción de la justicia.

En medio de la coyuntura por el proceso de destitución, Trump, de 73 años, ha atacado con frecuencia a Pelosi, llamándola “la loca Nancy” o “la nerviosa Nancy”, por ejemplo.

La Casa Blanca respondió con rapidez al gesto de Pelosi este martes, asegurando que insultó a los estadounidenses reconocidos por el discurso de Trump, entre los que se encontraban un aviador veterano, una bebé prematura y una familia militar en duelo.

“Ese es su legado”, escribió en Twitter la Casa Blanca sobre Pelosi.

Mientras que el senador republicano Marco Rubio dijo que Pelosi “se avergonzó a sí misma” al romper el discurso. “Es tan patético”, tuiteó.

En su discurso, Donald Trump, alardeó de sus promesas “cumplidas” con tono electoral, en el que, con el líder opositor venezolano Juan Guaidó presente, vaticinó el fin de la “tiranía” de Nicolás Maduro.

Nueve meses antes de los comicios en que buscará la reelección, Trump se jactó de una economía “rugiente” ante el pleno de los legisladores, sin decir una palabra sobre su proceso de destitución en vísperas de una absolución casi segura este miércoles por la mayoría republicana en el Senado.

“A diferencia de muchos que vinieron antes que yo, cumplo mis promesas”, afirmó Trump, interrumpido incesantemente por las ovaciones de pie y los cánticos de “USA, USA, USA” y “¡Cuatro años más!” de los republicanos, mientras que los miembros de la oposición demócrata permanecían sentados y con caras de mármol.

Es un buen momento para Trump: el fin del juicio político marcará el epílogo de un procedimiento de destitución de cinco meses que no debilitó su base electoral y la última encuesta de Gallup le otorga un 49% de opiniones favorables, su mayor puntaje desde que llegó a la Oficina Oval en enero de 2017.

Por si fuera poco, el caótico comienzo el lunes en Iowa de la votación demócrata para elegir a su rival de cara a las elecciones de noviembre le permitió regodearse de la “incompetencia” de sus contrincantes.

En la misma Cámara de Representantes que lo acusó de “abuso de poder” y “obstrucción al Congreso”, Trump barajó todos los temas de la campaña: su “poderoso muro” contra la inmigración desde México, su intención de prohibir el “aborto tardío”, y las acusaciones contra los candidatos demócratas que según él propician “una toma socialista de nuestro sistema de salud”.

Pero sobre todo enfatizó “el gran éxito económico” de Estados Unidos. “Nuestra estrategia ha funcionado”, dijo, refiriéndose a sus acuerdos comerciales con China, y con México y Canadá.

Trump pasó por alto su confrontación con Irán y su plan de paz palestino-israelí, antes de reafirmar su intención de “regresar a casa” a los soldados estadounidenses en Afganistán. “No es nuestra función ser la agencia de seguridad de otros países”, dijo.

Estaban presentes un alto oficial de la patrulla fronteriza y una mujer cuyo hermano fue asesinado por un inmigrante ilegal en 2018.

En un guiño a su base, Trump anunció que el locutor de radio conservador Rush Limbaugh, que acaba de revelar que sufre de cáncer de pulmón, recibiría la “Medalla de la Libertad”, la cual le fue entregada en medio de aplausos por la primera dama.

Trump nunca habló del juicio político, pero su sombra se cernía sobre el hemiciclo.

Alexandria Ocasio-Cortez, figura en ascenso de la izquierda demócrata, boicoteó la cita para no “legitimar” a un presidente que, según ella, no respeta ni las leyes ni la Constitución.

Otros se retiraron en el medio, denunciando sus “mentiras”.

(AFP)

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