La inteligencia artificial busca dar independencia a débiles visuales

Según la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente 1 mil 300 millones de personas en el mundo viven con alguna forma de deficiencia visual

Foto:: Lino Mirgeler/dpa
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Después de muchos años de investigación la empresa OrCam Technologies, de origen israelí, consiguió construir uno de los dispositivos electrónicos más sorprendentes que pueden conseguirse en el mercado.

OrCam MyEye 2 es un accesorio tecnológico que busca ayudar a personas invidentes o con debilidad visual a conseguir mayor independencia al realizar actividades cotidianas.

Con él, es posible leer libros, revistas o cualquier medio impreso ya que son verbalizados en tiempo real por el equipo, a través de un altavoz integrado en el extremo del accesorio.

Permite reconocer rostros, productos, marcas, letreros y anuncios en las calles, así como reconocer la denominación de billetes o monedas.

En entrevista, Nikol Wolpert, responsable de desarrollo de Negocio para América Latina de OrCam Technologies nos plática sobre las características del equipo.

Lee cualquier tipo de documento, ya sea impreso o a sobre una pantalla de cualquier dispositivo.

Identifica rostros y te los describe, es decir, al registrar a una persona, cada vez que el equipo detecte su presencia avisará al portador mencionando su nombre.

En caso de que se esté en presencia de una persona no registrada, detectará si se trata de un hombre, mujer o un infante.

Es capaz de identificar, colores, billetes, productos por su código de barras y el usuario puede registrar los productos que habitualmente utiliza en el supermercado.

Al realizar un gesto como mirar un reloj de pulsera, te dice la hora y la fecha.

Se puede personalizar la voz del dispositivo, la rapidez de lectura, qué tan sensible quiero que sea el dispositivo, si quiero que lea automáticamente o no.

Con un dedo le puedo indicar qué pagina de un libro quiero que lea, y para que detenga la lectura se coloca la palma extendida.

Es posible adelantar o retroceder el texto que está leyendo el dispositivo. Para quien tiene baja visión pueden guiar al equipo a través de un periódico utilizando un dedo.

En 2010 se funda OrCam, los primeros 5 años fueron solamente para desarrollar la tecnología, con el propósito de que una persona invidente llegue a ser autónoma, con el reto de mejorar la tecnología.

Ante el dilema moral de quién se toma la responsabilidad por lo que pudiera ocurrirle a la persona, lo que se está haciendo es desarrollar funciones alrededor de la movilidad y no la movilidad por entero, lo cual le permitirá a la persona tener una mejor calidad de vida, y poder trabajar, poder estudiar, es decir llevar una vida lo más independiente posible.

Actualmente se cuenta con 200 personas enfocadas en el desarrollo a fin de mejorar las funciones existentes.

Muchas personas que son débiles visuales no quieren que ello se note, por eso el dispositivo es lo más sofisticado posible, es negro y va sujetado a los lentes, muy diferente al modelo anterior que tenía un cable que se conectaba a una unidad base.

El dispositivo no guarda la información pues no está permanentemente conectado a internet como un teléfono celular, así que la información del usuario no se guarda en ningún lado, las caras que tu guardas se quedan en la memoria interna, no van a ningún lado.

Nikol Wolpert

La compañía busca acercarse a las entidades de salud en los países donde se cuenta con distribución, con la idea de contar con métodos alternativos de financiamiento para personas que no lo puedan adquirir.

En Sao Paulo, Brasil, todas las bibliotecas públicas tienen un OrCam, lo cual hace que cualquier biblioteca sea accesible, sin necesidad de salas braille o audiolibros, ya que la impresión en braille es costoso y se imprime solo un resumen.

Una de las obligaciones de todo gobierno es hacer más inclusiva la educación, por ello, también se está trabajando en bibliotecas en Chile.

En México, con el cambio de gobierno ha sido un poco más difícil, y se está buscando un acercamiento con las autoridades de Salud.

Y es que el equipo cuesta 4 mil 500 dólares, aunque existe un dispositivo cuya única función es leer, el cual cuesta 3 mil 500 dólares más impuestos.

Por ello, Wolpert considera que la participación del gobierno es primordial, “hay diferentes formas de participación del gobierno a veces con el 50 por ciento, a veces lo compra el gobierno y lo entrega a sus ciudadanos, o en ocasiones lo compra para escuelas de ciegos o bibliotecas, eso sería algo más adecuado para México”.

Estima que en México sería ideal que se pudiera iniciar con un programa piloto como ocurre en Brasil.

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