La difícil tarea de seguir manteniendo a los italianos confinados

Foto: Filippo MONTEFORTE / AFP
- Publicidad -

Los italianos, confinados en sus casas desde hace más de diez días, empiezan a impacientarse. Más de 53 mil han sido ya multados por salidas injustificadas, que el gobierno intenta a toda costa impedir.

Según el decreto gubernamental que ordena el confinamiento, las salidas solo están autorizadas por motivos profesionales, de salud o para compras de alimentos. El incumplimiento puede acarrear hasta tres meses de prisión o 206 euros de multa.

Esta es una lista no exhaustiva de los medios que usa el gobierno italiano para asegurarse de que sean respetadas las consignas para evitar los contagios.

– Miedo al gendarme –

La policía está omnipresente, con miles de controles diarios en carretera y en las calles, para asegurarse de que los desplazamientos son justificados.

Al salir, cada italiano debe tener consigo una declaración explicando el motivo de su desplazamiento.

Cada día, estos controles son más numerosos: 173.000 el lunes, 187.000 el martes, 200.000 el miércoles y mas de 200.000 el jueves. Tras estos controles hubo respectivamente 8.100; 8.300; 8.500 y 9.500 sanciones.

 Campañas de comunicación-

En los medios y en las redes sociales el gobierno reitera un mensaje muy simple: “io resto a casa” (“Yo me quedo en casa”).

Este leitmotiv, que también es el nombre dado al decreto del 9 de marzo que instaura las restricciones a los desplazamientos, está prácticamente inscrito en todas partes.

– Drones –

Varios municipios han decidido recurrir a drones para detectar a paseantes indebidos o aglomeraciones. El alcalde de Conegliano Fabio Chies, cerca de Treviso en el Veneto (noreste), ha contratado a una compañía privada para hacer volar a partir de este sábado sus drones por encima de las colinas donde se hallan los viñedos destinados a la producción del célebre Prosecco.

“Todavía veo que demasiada gente no respeta el decreto. En torno a nuestro municipio hay una zona de colinas de 25 km2 que no podemos dejar de patrullar” explicó el alcalde a la prensa italiana.

Las góndolas de Venecia permanecen fijas, lo cual ha mostrado unas inusuales aguas claras, cerca del Puente de Rialto

– Cierre de parques y jardines –

Varios municipios han decidido prohibir el acceso a zonas verdes, para evitar tentaciones.

En Milán, en Lombardía, la región más afectada de Italia con 20.000 casos y más de 2.000 muertos, el parque de la Montagnetta fue cerrado.

Las ciudades de Padua (cerca de Venecia), La Spezia (noroeste) y Tarquinia (norte de Roma) han prohibido los paseos.

La alcaldesa de Roma, Virginia Raggi, se indignó el viernes en Facebook, tras haber acudido al parque de la Caffarella, a lo largo de la via Appia, por “la gente que toma el sol, se pasea con sus amigos”. “O comprendemos todos que debemos controlarnos, o entonces el ejército tendrá que intervenir  (…) porque debemos parar esta pandemia”.

Los alrededores del Coliseo se muestran desiertos durante el confinamiento italiano 

– ¿Recurrir al ejército? –

Según la prensa italiana, el gobierno contempla inscribir en un decreto en gestación el recurso al ejército para hacer aplicar las medidas de restricción de los desplazamientos.

Se habla de una cifra de 17.000 soldados, según el diario Il Corriere della Sera. Ello vendría a añadirse a los 7.000 soldados ya presentes en las calles italianas para garantizar las misiones de orden público.

(AFP)

Comentarios