La corrupción hace caer a Rajoy

Será sustituido por Pedro Sánchez, economista de 46 años de edad, líder del partido opositor

(Photo by Pablo Blazquez Dominguez/Getty Images)
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Mariano Rajoy se convirtió este viernes en el primer jefe de Gobierno de España que es separado de su cargo por el Congreso desde que se restauró un régimen democrático en aquel país.

El presidente español cayó después de que prosperara una moción de censura presentada por Pedro Sánchez, líder del opositor Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

Rajoy asumió el cargo en diciembre de 2011, y había logrado sortear toda clase de turbulencias, sin embargo, los casos de corrupción en los que se vio implicado el Partido Popular terminaron por afectarlo.

El más sobresaliente fue el financiamiento ilegal que se conoce como el caso Gürtel, una trama que nos resulta familiar, pues la justicia española estableció una sentencia la semana pasada derivada de que en el Partido Popular (PP) funcionó durante años una contabilidad paralela de dinero negro procedente de donaciones de empresarios y constructores.

Entonces, varios de los antiguos responsables de la formación política fueron condenados.

Por ejemplo, el extesorero del PP, Luis Barcenas, deberá pasar en la cárcel 33 años; caso donde Rajoy tuvo que declarar como testigo, y el tribunal puso en duda la credibilidad de su testimonio.

La corrupción ha sido en los últimos años una de las fuentes principales del malestar de los españoles, que han asistido a una sucesión de escándalos que terminaron con la condena judicial de empresarios, banqueros, expresidentes autonómicos, exministros e incluso el yerno del rey Juan Carlos I.

Después de que se conoció la condena la semana pasada, el PSOE anunció que promovería en el Congreso de los Diputados una iniciativa para sacar del poder al PP debido a su corrupción.

De esta forma, este jueves Pedro Sánchez pidió al Congreso su apoyo para ser investido como presidente pues aseguró que la sola permanencia de Rajoy en el cargo “debilita nuestra democracia”.

Durante los últimos años Rajoy rechazó las insistentes peticiones para que renunciara debido a que argumentaba que su Gobierno aseguraba la “estabilidad”.

Rajoy acusó a Sánchez de pactar con “quienes quieren romper la unidad de España” refiriéndose a los independentistas catalanes, con tal de alcanzar el poder, y que además nunca le pudo ganar unas elecciones.

La falta de aliados en el Congreso fue una de las causas de su debacle, pues el PP ha perdido en los últimos años a muchos de sus votantes, actualmente solo cuenta con 134 diputados. Ha ido perdiendo la batalla por el nuevo partido de centro Ciudadanos.

Anteriormente, cuando un Gobierno español carecía de mayoría absoluta, como el de Rajoy, pactaba con nacionalistas vascos y catalanes u otras minorías.

Pero el conflicto en Cataluña hizo imposible esta vez el arreglo con el nacionalismo catalán, que quiere conseguir un referéndum legal de autodeterminación, algo que Rajoy les negó totalmente.

Los nacionalistas vascos, que recientemente habían apoyado a Rajoy en el tema de los presupuestos de Gobierno, recibieron de Sánchez la promesa de no tocar un centavo de sus recursos pactados, así que no movieron un dedo por el presidente saliente.

Ahora solo resta que Pedro Sánchez sea nombrado por el rey Felipe VI.

Pero lo que le espera a Sánchez no será nada fácil, pues asumirá el poder en una legislatura a la que le quedan dos años, con un Parlamento atomizado y el partido Ciudadanos, favorito en las encuestas, que le exige la convocatoria anticipada de las elecciones.

El Banco de España alertó recientemente que la recuperación económica de la que presumía Rajoy no se ha reflejado mayor cosa en el salario de los trabajadores.

Encontrará también, la crisis de Cataluña sin resolverse.

Y en los tribunales siguen abiertos muchos casos de corrupción, donde algunos podrían involucrar al PSOE, partido que gobernará España.

(Con información de BBC Mundo)

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