La canciller alemana Angela Merkel visita Auschwitz

Foto: JANEK SKARZYNSKI / AFP
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La canciller alemana, Angela Merkel, visita este viernes, por primera vez, Auschwitz, uno de los mayores campos de exterminio nazis, en un acto simbólico ahora que resurge el antisemitismo y que la desaparición de testigos complica la transmisión de la memoria.

En víspera de la primera visita que realiza un alto dirigente del gobierno alemán desde hace un cuarto de siglo a un campo de exterminio, Merkel anunció la concesión de 60 millones de euros a la Fundación Auschwitz-Birkenau para el mantenimiento del sitio donde fueron asesinados más de 1,1 millones de personas entre 1940 y 1945.

La mayoría murieron al poco de llegar al campo de concentración y extermino nazi situado en la actual Polonia.

La visita de la canciller, que nació nueve años después de la Segunda Guerra Mundial, tiene lugar poco antes de la conmemoración del 75º aniversario de la liberación de Auschwitz por el Ejército Rojo ruso, el 27 de enero de 1945.

Merkel estará acompañada por su homólogo polaco, Mateusz Morawiecki, un superviviente y representantes de la comunidad judía.

Hacia las 10:30 locales, cruzará el portón de entrada donde se inscribe el siniestro lema de los nazis “Arbeit macht frei” (“El trabajo libera” o también “El trabajo hace libre”) antes de observar un minuto de silencio ante el Muro de la Muerte, donde fueron fusilados decenas de miles de detenidos.

Después, la canciller visitará Birkenau, a tres kilómetros del campo principal, en particular la rampa donde eran “seleccionados” los deportados cuando descendían de los trenes de transporte de animales: los más jóvenes, los más mayores y los más frágiles eran enviados directamente a la muerte.

La canciller, para quien el Holocausto es “una ruptura en la civilización”, hablará a media jornada.

En Alemania, que ha hecho del recuerdo de la Shoah el corazón de su identidad de posguerra, las autoridades están preocupadas por el aumento de actos antisemitas.

El jueves, antes de su desplazamiento, Merkel reiteró que la “lucha contra el antisemitismo y contra toda forma de odio” es una de las prioridades de su gobierno.

También insistió en la “determinación” de las autoridades a que la comunidad judía, en pleno crecimiento, se desarrolle plenamente en Alemania.

En octubre, un atentado abortado contra una sinagoga de Halle conmocionó al país. El autor, que mató a dos personas al azar, es un joven seguidor de las tesis negacionistas.

El partido de extrema derecha AfD, que hace dos años entró en el Bundestag (Parlamento), aboga por el fin de la cultura del arrepentimiento.

El nombre de Auschwitz se ha convertido en un símbolo del mal absoluto. Judíos de toda Europa, desde Hungría a Grecia fueron exterminados aquí.

Muchos detenidos, entre ellos menores, fueron sometidos a experimentos atroces por el doctor Josef Mengele, el “Ángel de la muerte”. También en este campo, que contenía tres cámaras de gas y cuatro hornos crematorios, se utilizó por primera vez en 1941 gas Zyklon B.

Para el presidente del Consejo Central de Judíos de Alemania, Josef  Schuster, que acompañará a Angela Merkel, “no hay ningún otro lugar de memoria que muestre con tanta agudeza lo que pasó con la Shoah”.

“El asesinato industrial de masas” sigue “estremeciendo” a los visitantes, dice Schuster a la AFP.

Los últimos testigos de esta infamia humana, conocidos o menos conocidos, están desapareciendo.

Leon Schwarzbaum, de 98 años, y uno de los últimos supervivientes con vida, recuerda las “chimeneas que escupían fuego, era la gente que quemaban” y los “gritos horrorosos” de las víctimas durante el exterminio de los gitanos en agosto de 1944.

Antes que Merkel, sus predecesores en el cargo Helmut Schmidt, en 1977, y Helmut Kohl, en 1989 y 1995, visitaron Auschwitz.

En 14 años en el poder, la canciller  ha multiplicado los gestos fuertes al visitar Ravensbrück, Dachau, Buchenwald, y el memorial del Holocausto de Yad Vashem en Jerusalén.

En 2008, fue la primera jefa de un gobierno alemán que pronunció un discurso en la Knesset, el Parlamento israelí. Entonces recordó “la vergüenza” que mancha a los alemanes.

Desde hace 23 años, el 27 de enero es el Día del Recuerdo de las Víctimas del Nazismo en Alemania.

(AFP)

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