Joe Biden promete en primer discurso con Harris “reconstruir” EEUU después de Trump

Kamala Harris, aspirante a la vicepresidencia y Joe Biden, aspirante a la presidencia demócrata en EEUU. Foto: Olivier DOULIERY / AFP
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El aspirante demócrata a la Casa Blanca Joe Biden se presentó este miércoles por primera vez junto a su elegida como compañera de fórmula Kamala Harris y prometió “reconstruir” Estados Unidos, en su intento de derrotar a Donald Trump en los comicios de noviembre.

Este discurso en una escuela en Wilmington, Delaware, el estado donde vive Biden, marca un punto de inflexión en la campaña, en la que Harris busca pasar a la historia como la primera mujer vicepresidente en Estados Unidos.

Biden hizo referencia a “crisis sanitaria” que vive el país por el coronavirus, que ha dejado 164.545 muertos en Estados Unidos.

“Tenemos una crisis de salud pública”, indicó Biden, quien prometió que su gobierno va a arreglar “el desastre que el presidente Trump y el vicepresidente Pence han creado en casa y en el exterior”.

La pandemia estuvo presente en todo el acto, luego del anuncio virtual, a tono con la mayor parte de la campaña, de que Harris será la segunda a bordo.

En un decorado con una bandera estadounidense gigante y escoltados con los emblemas de los 50 estados y de otros territorios, ambos políticos entraron con mascarillas al recinto.

“Ella sabe lo que está en juego”, afirmó Biden que en su discurso resaltó los orígenes de Harris, cuyo padre es originario de Jamaica y su madre nació en India, y afirmó que ella sabe “personalmente cómo las familias de los inmigrantes enriquecen el país”.

Harris -vestida con un traje azul marino y un collar de perlas y pendientes a juego – reiteró que esta elección no se trata sólo de vencer a Trump y aseguró que más que una victoria, necesitan “un mandato”.

El martes, Biden, que lidera las encuestas, terminó con la espera al anunciar que Harris, una senadora negra que representa a California, será su compañera en la contienda contra el presidente Trump, una decisión calificada como histórica.

Con las multitudinarias protestas contra el racismo tras la muerte de George Floyd, un afroestadounidense asesinado a manos de un policía blanco el 25 de mayo, creció la expectativa de que Biden nombraría a una mujer negra para acompañarlo.

Biden eligió a la senadora, que antes fue fiscal general de California y a quien se enfrentó durante las primarias del partido.

“Estamos experimentando un ajuste de cuentas moral con el racismo y la injusticia sistémica que ha llevado a una nueva coalición de conciencia a las calles de nuestro país exigiendo un cambio”, dijo Harris durante su discurso.

Antes de Harris, dos mujeres fueron candidatas a la vicepresidencia: Geraldine Ferraro, en 1984, y Sarah Palin, en 2008. Pero nunca antes hubo una aspirante de los partidos mayoritarios que fuera negra o con raíces del sur de Asia, como Harris.

– Una réplica a Trump –

Los ataques de Trump contra Harris el martes no se hicieron esperar, y este miércoles señaló que “es el tipo de oponente con el que uno sueña”.

“Comenzó fuerte en las primarias demócratas y terminó débil, casi huyendo de la contienda con cero apoyo”, afirmó Trump en Twitter.

Biden replicó que no es sorprendente que Trump tenga problemas frente a mujeres fuertes.

La aparición de este miércoles precede a la Convención Demócrata que comienza el próximo lunes, y donde Biden y Harris serán ungidos formalmente como candidatos.

Sin embargo, este evento carecerá de la pompa de otros años ya que será mayoritariamente virtual debido a la pandemia que ha reducido a la campaña a una serie de apariciones a cuentagotas, sin los tradicionales mitines y casi sin desplazamientos.

La elección de Harris, una cara conocida que es una apuesta segura, está orientada a alentar el voto de las comunidades negras que pueden ser cruciales en varios estados clave para llegar a la Casa Blanca y que fueron decisivos en la campaña de Biden durante las primarias.

Su origen también puede atraer a muchos votantes, incluyendo la comunidad latina.

Al elegir a Harris, que se caracteriza por su elocuencia y su estilo discursivo pulido como fiscal y en las audiencias como senadora, Biden se ciñó a la máxima para elegir a un vicepresidente, que es “no ocasionar ningún daño”.

Harris también podría cubrir un flanco generacional y de género que podría ser clave en distritos de los suburbios que se han apartado de Trump, según las encuestas.

Durante décadas, Biden ha representado las posturas más moderadas del Partido Demócrata, mientras que Harris representa vetas más progresistas en temas como la cobertura sanitaria y la política sobre el clima.

Además, con 55 años, Harris queda en una posición privilegiada para la campaña de 2024, ya que Biden, de 77, ha insinuado que si gana podría no aspirar a un segundo mandato.

-En tanto, en el bando republicano-

Una partidaria del presidente Donald Trump adepta a la teoría conspirativa QAnon se encamina al Congreso de Estados Unidos, tras ganar cómodamente una primaria republicana en un bastión conservador del estado de Georgia, en el sureste del país.

Marjorie Taylor Greene, una empresaria de la construcción, competirá por una banca en la Cámara de Representantes en noviembre luego de obtener el 57,2% de los votos en el distrito 14 de Georgia frente al neurocirujano John Cowan, que recibió solo el 42,8%, según los resultados de la contienda publicados el miércoles.

Trump, que busca un segundo mandato en las elecciones generales del 3 de noviembre, no tardó en saludar a Greene, considerándola una “futura estrella republicana” y elogiando su “gran victoria” frente a “un oponente muy duro e inteligente”.

“Marjorie es fuerte en todo y nunca se rinde: ¡una verdadera GANADORA!”, tuiteó el mandatario.

Greene tiene serias posibilidades de llegar a la Cámara Baja en Washington cuando se mida con Kevin Van Ausdal, un experto en tecnología que ganó la primaria demócrata en junio.

Esto supondría darle voz en el Congreso a QAnon, una creencia surgida en 2017 y cada vez más extendida en las redes sociales, según la cual Trump y un misterioso ser “Q” luchan contra un culto pedófilo, satánico y de “Estado profundo” que opera en las sombras del gobierno federal para imponer un nuevo orden mundial.

QAnon, al que el FBI ha definido como una “potencial amenaza de terrorismo interno”, sostiene que esta supuesta trama secreta de élite involucra a prominentes políticos del Partido Demócrata, como Barack Obama y Hillary Clinton, pero también a estrellas de Hollywood y a ricos inversores como los Rothschild y George Soros.

“Q es un patriota, eso sabemos seguro”, afirmó Greene en un video de 2017 publicado en junio en YouTube, en el que explica por qué apoya esta teoría.

“Hay una oportunidad única en la vida de sacar a esta camarilla global de pedófilos adoradores de Satanás, y creo que tenemos al presidente para hacerlo”, dijo.

Carteles con la letra Q solían verse en los actos de Trump.

– “¡Detener el socialismo!” –

Greene, que se define como “cristiana, esposa, mamá, propietaria de una pequeña empresa, orgullosa estadounidense, 100% provida, proarmas, pro-Trump”, no ocultó su entusiasmo el miércoles al responder a los elogios del presidente republicano.

“¡Usted me inspiró a postularme y luchar para salvar a Estados Unidos y detener el socialismo! ¡Nadie luchará más duro que yo! ¡Hagámoslo!”, tuiteó.

Greene llamó además a la presidente de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, “hipócrita” y “antiestadounidense”, acusándola de haber metido al país “en un infierno” con el juicio político contra Trump por abuso de poder y obstrucción al Congreso en relación a la trama rusa, del que finalmente fue absuelto.

“Vamos a echar a esa perra del Congreso”, prometió.

No es la primera vez que Greene hace afirmaciones explosivas. En junio, el sitio informativo Politico reveló videos con comentarios racistas, islamófobos y antisemitas que generaron molestia en filas republicanas.

“Hay una invasión islámica en nuestro gobierno”, denunció Greene en uno, aludiendo a las elecciones de 2018 en las que dos musulmanas llegaron a la Cámara de Representantes por el Partido Demócrata.

En otro, dijo que Soros, un sobreviviente del Holocausto, es en realidad un colaborador que “entregó su propia gente a los nazis”.

También aseveró que a los negros y a los hispanos lo que “los frena” son las pandillas, el tráfico de drogas y la falta de educación, y “no los blancos”, a quienes consideró verdaderos “chivos expiatorios” de todo lo malo.

“El grupo de personas más maltratado en Estados Unidos hoy en día son los hombres blancos”, sostuvo, en una cerrada defensa.

Además, equiparó a los miembros del grupo de supremacismo blanco Ku Klux Klan con los activistas negros de Black Lives Matter, considerándolos unos “idiotas” por igual.

“¿Adivinen qué? La esclavitud se terminó”, enfatizó. “Los negros tienen los mismos derechos”.

Greene no es la única partidaria de Trump aspirante al Congreso que se ha pronunciado a favor de QAnon. Pero otras, como Lauren Boebert de Colorado, y Jo Rae Perkins, candidata al Senado por Oregon, tienen menos chances de ganar.

(AFP)

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