Gobierno boliviano espera que Argentina sí limite actividad política de Morales

Foto: ESTEBAN COLLAZO / Argentinian Presidency / AFP
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El gobierno boliviano espera que Argentina, que recibió este jueves al expresidente Evo Morales como asilado y dará estatus de refugiado, cumpla rigurosamente las normas internacionales sobre esas condiciones diplomáticas, a diferencia de México, donde tenía “micrófono abierto” para hacer política, dijo la canciller Karen Longaric.

“Esperamos que la Argentina cumpla rigurosamente con esos principios y esas normas del derecho de asilo y el derecho de refugio, y no ocurra lo que ocurrió en México que tenía un micrófono abierto, una palestra abierta para hacer política”, afirmó Longaric en rueda de prensa.

La jefa de la diplomacia boliviana hizo estos comentarios luego del arribo a Buenos Aires de Morales, quien dimitió el pasado 10 de noviembre tras una fuerte convulsión social en elecciones consideradas irregulares por la OEA.

El nuevo canciller argentino, Felipe Solá, dijo que el exjefe de Estado boliviano llegó “para quedarse en la Argentina”, donde ingresó en condición de asilado “y después pasará a tener la de refugiado”.

La Paz presagia relaciones “muy difíciles” con el nuevo gobierno instalado en la Casa Rosada, que no invitó a la mandataria derechista boliviana Jeanine Áñez a la investidura del presidente Alberto Fernández el martes, por considerar que su gobierno emerge de un golpe de Estado.

Longaric señaló que en cualquiera de los dos casos, asilado o refugiado, el exgobernante no puede realizar actividad política pública, como hizo en México, realizando declaraciones a la prensa, ofreciendo conferencias a los medios o difundiendo opiniones por Twitter.

“Él no puede pronunciar ninguna manifestación de carácter político, está inhibido de ello y menos de hacer actos políticos que debiliten o desestabilicen al gobierno boliviano”, señaló la canciller.

La presencia de Morales en México, desde el 12 de noviembre hasta el 6 de diciembre, provocó ásperos intercambios entre autoridades de ese país y el gobierno interino boliviano.

La Paz reclamó por la actividad pública de Morales, e incluso se quejó de establecer desde allí contactos telefónicos con sus seguidores para supuestamente instruirles en el corte de vías con el fin de impedir el ingreso de alimentos a las ciudades. Por esto último, incluso, el gobierno denunció a Morales ante la justicia por los delitos de sedición y terrorismo.

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, consideró también a principios de diciembre que Morales fue víctima de un golpe de Estado, luego de que militares y policías le retiraran su apoyo y le sugirieran renunciar en medio de una fuerte crisis social.

En el mismo sentido, Solá dijo “Queremos el compromiso de Evo de no hacer declaraciones políticas en la Argentina. Es una condición que le pedimos nosotros”.

Una fuente diplomática dijo a la AFP que se encuentra alojado en el Gran Buenos Aires, fuera de la capital argentina. Allí está el distrito La Matanza, que alberga a gran parte de la comunidad boliviana residente en Argentina.

El estatuto de refugiado será otorgado por el ministerio del Interior y para obtenerlo debe cumplir requisitos como fijar un domicilio en el país, precisó Solá.

A diferencia del asilo político que es otorgado por un gobierno en corto tiempo sin necesidad de justificarlo, el estatuto de refugiado es más amplio, se debe justificar la solicitud y la persona goza de mayores derechos y obligaciones, según normas migratorias argentinas.

Según el último censo de 2010, residen en Argentina unos 350 mil bolivianos, un 19% de los extranjeros en el país. Pero las asociaciones de la comunidad cifran en entre uno y dos millones los residentes bolivianos.

Los analistas creen que la decisión no tendrá demasiado impacto en la política internacional del nuevo gobierno.

Era “esperable” y “no tendrá trascendencia en las cuestiones concretas” para el nuevo gobierno argentino, opinó el consultor político y sociólogo Raúl Aragón.

“Esto seguramente no les cae bien a (Jair) Bolsonaro o a (Donald) Trump, pero más allá de lo discursivo de la política, que son fuegos artificiales, a la hora de acordar cuestiones concretas, lo de Evo Morales no tiene trascendencia”, declaró Aragón a la AFP.

Solá ratificó que Argentina no reconoce al gobierno boliviano de transición de Jeanine Áñez, por lo contrario lo califica de “gobierno de facto”.

“No reconocemos el gobierno de Bolivia pero sí hacemos votos y trataremos de no poner el más mínimo palo en la rueda, sino más bien de ayudar para que las elecciones se hagan lo antes posible”, declaró.

Áñez convocó a elecciones en Bolivia y adelantó que se celebrarán en marzo o abril, sin la participación de Morales. Su gobierno pronosticó que la relación con Argentina “será difícil”.

(AFP)

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