Gobernadores de estados amazónicos de Brasil a favor de recibir ayuda del G7

Foto: MARCOS CORREA / BRAZILIAN PRESIDENCY / AFP)
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Los gobernadores de los estados amazónicos de Brasil respaldaron el martes los reclamos del presidente Jair Bolsonaro sobre la soberanía de esa región, pero se expresaron a favor de recibir colaboración internacional para combatir los incendios extendidos en la selva tropical.

Esas cuestiones fueron abordadas en una reunión en Brasilia (centro) entre Bolsonaro y los gobernadores de los nueve estados con territorio amazónico, trasmitida por cadenas estatales.

Los gobernadores de los estados de Amazonas, Pará y Roraima (norte) fueron enfáticos en que el Gobierno debe recibir los recursos para utilizarlos en función de los intereses nacionales.

“Necesitamos de apoyo internacional e institucional y toda ayuda será bienvenida”, dijo Wilson Lima, gobernador de Amazonas. De su lado, Helder Barbalho, de Pará, destacó la importancia de contar con el momentáneamente suspendido Fondo Amazonia, un importante mecanismo de apoyo a la preservación de la zona.

Las discusiones se dieron en medio de una escalada de acusaciones entre el mandatario de ultraderecha y el presidente francés Emmanuel Macron, quien anunció tras la cumbre del G7 del fin de semana en Biarritz que el grupo de potencias donaría 20 millones de dólares para atender la crisis en los países de la cuenca amazónica.

El jefe de gabinete de Bolsonaro, Onyx Lorenzoni, dijo el lunes que Brasil rechazaría esa ayuda, mientras el mandatario la condicionó a que Macron retire lo que a su juicio son “insultos”.

Macron había acusado a Bolsonaro de “mentir” sobre sus compromisos ambientales asumidos previamente y dejó en el aire la posibilidad sobre conferir un “estatuto internacional” a la selva amazónica, en caso de que “un estado soberano tomase de manera concreta medidas claramente contrarias al interés de todo el planeta”.

Además, la política ambiental de Brasil llevó a la paralización del Fondo Amazonia por controversias entre Bolsonaro y sus dos principales donantes, Noruega y Alemania.

Durante la reunión, de más de dos horas, Bolsonaro dijo que no estaba en contra de “dialogar con Francia”, aunque volvió a cuestionar a Macron, afirmando que usaba la cuestión amazónica para tratar de “salir de una situación complicada en que se encuentra en su país” donde enfrenta, según dijo, “un rechazo enorme”.

Pero el gobernador de Maranhao, Flavio Dino (del opositor Partido Comunista de Brasil, PCdoB), instó al presidente a moderar su discurso.

“La soberanía nacional no se afirma de forma retórica, se afirma cumpliendo deberes”, señaló Dino.

“Los extremismos no son adecuados para enfrentar una temática compleja como la del medio ambiente”, agregó.

El ministro de Seguridad Institucional, el general Augusto Heleno, volvió a la carga contra Macron, al afirmar que “un 90% de las [ex]colonias francesas viven en condiciones lamentables” y que “Francia no puede dar lecciones a nadie al respecto. Por donde [los franceses] pasaron, dejaron un rastro de destrucción, confusión y miseria”.

Por su parte, Jair Bolsonaro, estaría dispuesto a recibir ayuda externa para combatir los incendios amazónicos, a condición de que su gobierno maneje los recursos, anunció su portavoz, bajando el tono de una agria disputa con el mandatario francés, Emmanuel Macron.

El portavoz, Otávio Rego Barros, indicó además que el mandatario está pronto a participar en una cumbre regional de países afectados, propuesta por Perú y Colombia.

“El gobierno brasileño (…) está abierto a recibir soporte financiero de organizaciones e incluso de países”, siempre que esto “no ofenda la soberanía brasileña y el manejo de recursos esté bajo nuestra responsabilidad”, afirmó Rego Barros.

Bolsonaro acogió favorablemente la propuesta de Perú y Colombia de convocar una reunión de urgencia el 6 de septiembre en Leticia (triple frontera entre esos dos países y Brasil) para firmar un pacto y coordinar acciones en defensa de la Amazonia.

“Sí, [Bolsonaro] participará en esas actividades. La cooperación sudamericana en ese combate es esencial”, dijo Rego Barros.

Los datos satelitales del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales Brasileñas (INPE) contabilizan 82 mil 285 puntos de incendio desde enero hasta el lunes por la tarde en Brasil, un 51.9% en la selva amazónica.

La cifra total marca un aumento de 80% respecto al mismo periodo de 2018.

Brasil había desplegado hasta el lunes 2 mil 500 militares, cientos de vehículos y quince aeronaves, entre ellas dos aviones cisterna Hércules C-130, para controlar las llamas.

En el estado Rondonia, uno de los más afectados por los fuegos y las humaredas, la situación daba señales de mejora después de algunas lluvias en los últimos días.

En la ruta entre Porto Velho, la capital de Rondonia, y Abuná, un pequeño pueblo de casas bajas en la frontera con Bolivia, ya no se ven llamas, pero sí mucha tierra quemada y árboles solitarios en medio de áreas deforestadas.

“Ahora la situación de las quemadas mejoró, porque llovió varias veces en los últimos días”, explica Sandra Mara, dueña de una heladería en Abuná.

Mara expone la complejidad de la situación para los pobladores: “La gente compra terreno para alimentar al ganado. Es un gran problema. No sé cuál es la solución”, reflexiona.

Bolsonaro le dio un carácter de defensa a la soberanía.

“Primero, el señor Macron debe retirar los insultos contra mi persona. Primero me llamó mentiroso” y luego sostuvo “que nuestra soberanía en la Amazonia es una cuestión abierta”, dijo Bolsonaro por la mañana a periodistas que lo interrogaron sobre la posibilidad de que Brasil finalmente acepte la ayuda de 20 millones de dólares ofrecida por el G7 a los países afectados por los incendios amazónicos.

Macron planteó la posibilidad de conferir un “estatuto internacional” a la selva amazónica, en caso de que “un estado soberano tomase de manera concreta medidas claramente contrarias al interés de todo el planeta”.

La presidencia francesa había afirmado previamente que Bolsonaro “mintió” cuando se comprometió a respetar los compromisos de lucha contra el cambio climático.

La tensión bilateral tomó dimensiones personales, cuando Bolsonaro hizo el fin de semana un comentario en Facebook que terminaba con una risotada a un mensaje injurioso contra Brigitte Macron, primera dama de Francia. Macron calificó los comentarios de “extraordinariamente irrespetuosos”.

Los internautas brasileños inundaron las redes repudiando la actitud del presidente con el hashtag #DisculpaBrigitte.

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