Gerardo Ruiz Esparza, un secretario sin decoro

Imagen de Archivo, Gerardo Ruiz Esparza y Enrique Peña Nieto supervisan obra del nuevo Aeropuerto de la CdMx.
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Este 12 de agosto se cumple un mes del socavón en el Paso Exprés de Cuernavaca que derivó en tragedia para la familia Mena y exhibió una vez más la corrupción que nos gobierna.

Juan Mena López y su hijo Juan Mena Romero murieron asfixiados ese día, pero ya habían sido sentenciados mucho antes por una larga cadena de fallas, anomalías y omisiones de servidores públicos, empresas constructoras, proyectistas y supervisores de un espantajo de 2 mil 200 millones de pesos que el Gobierno federal presumió como obra estrella, de alta ingeniería y durabilidad.

El encargado de que todos estos entes públicos y privados cumplieran a cabalidad con sus deberes y obligaciones, falló en su labor.

El titular de la SCT no pudo con el paquete y a 30 días de la tragedia, sigue negando descaradamente su incompetencia repartiendo culpas a diestra y siniestra, cobijado por el velo protector de su amigo, el que despacha en Los Pinos.

El pasado jueves 10 de agosto el Grupo de Expertos Independientes que realizó el peritaje técnico para determinar las causas del siniestro dieron a conocer el dictamen: una alcantarilla deteriorada fue la causa principal del socavón.

La falta de revisión en una de las alcantarillas que desagua la zona aledaña al lugar del accidente y que pasa por debajo del tramo carretero, otro de los factores.

“No estaríamos aquí si se hubiese revisado el tubo de concreto de la alcantarilla y se hubiese tomado la adecuada decisión de cambiarla”, señaló el ingeniero Humberto Marengo Magallón.

“Conservaron una alcantarilla que se encontraba dañada, si la hubieran embovedado, si la alcantarilla la hubieran modificado no habría ocurrido la tragedia”.

Otro de los factores determinantes que ocasionaron el socavón fueron los muros de contención que estaban cimentados de manera incorrecta en la piedra, lo que provocó un incremento del peso del terraplén sobre la alcantarilla.

El Dictamen Técnico señaló fallas en el diseño, construcción y supervisión de las obras en el Paso Exprés.

En conclusión: Juan Mena López y su hijo Juan Mena Romero murieron porque no se cambió una vieja tubería de concreto en el Paso Exprés que Peña Nieto y el titular de la SCT presumieron con bombo y platillo.

José Antonio Domínguez, director técnico de la Dirección General de Carreteras de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), aseveró que la autoridad tenía conocimiento de las deficiencias en el drenaje.

“Ese drenaje que alimenta a la zona urbana y trae aguas residuales de Cuernavaca tenía algunas deficiencias, y durante la inspección técnica se consideró que había que hacerle alguna reparación, la observación se incluyó en el proyecto ejecutivo de la obra a cargo de Banobras, que posteriormente pasó a revisión y evaluación a la SCT y a las empresas constructoras, Aldesem y Epccor”, señaló Antonio Domínguez.

Recordemos al secretario Ruiz Esparza que en el video que él periscopeó al ser inaugurada la obra dice: “Estoy en este momento haciendo un recorrido por el Paso Exprés de Cuernavaca, sensible al calor, a la lluvia…. No tenía drenaje, entonces tuvimos que hacerle drenaje para que la carretera en un momento dado tuviera circulación de agua y las casas a lado pudieran desaguar también los líquidos de las casas”.

Aquí el link del video https://www.youtube.com/watch?v=aIMXN6JB7M4

Después de dar a conocer el peritaje del panel de expertos, Ruiz Esparza declaró: “Castigar a los culpables, mi responsabilidad por socavón”. Insistió que su compromiso se suscribe únicamente a deslindar responsabilidades y asegurar que no haya impunidad ni perdón. También advirtió que si alguien mintió o está distorsionando la verdad, “sufrirá la sanción correspondiente”.

Así la respuesta del secretario.

Fueron ellos, yo no. A mí ni me vean. Soy de palo y tengo orejas de pescado.

“Llevo 48 años en el servicio público y si me piden mi renuncia, estaré encantado por haber servido a mi país”, ésta fue la respuesta del secretario cuando fue cuestionado sobre su permanencia en la SCT.

¿Qué entenderá el Secretario por “servir a su país”?

¿Se referirá al desempeño honrado y eficiente que todo servidor público debe observar en la conducción de sus actos al frente de un cargo en beneficio de su país?

¿O, “su servicio” es para los mismos que siempre se benefician con contratos multimillonarios otorgados en licitaciones amañadas y operaciones fraudulentas, solapadas por funcionarios que se enriquecen repartiéndose los recursos públicos en complicidad con empresarios que navegan a la par de autoridades de todos los niveles en ese mar de corrupción que tiene en el descrédito total a la mayoría de las dependencias gubernamentales de México?

No olvidemos la escandalosa cancelación del Tren México-Querétaro, el fallido Satélite Centenario, la adquisición de millones de televisores digitales a empresas favorecidas por el Gobierno federal compradas a sobreprecio.

Pero el titular de la SCT, es intocable. No importa ineficiencia, omisión o negligencia. No importa el deplorable nivel de su desempeño, no importa su incompetencia criminal.

No fue prioridad del Presidente colocar en los puestos más altos e importantes del país a personas capaces, calificadas, honradas. Es un gobierno de cuates y para los cuates. No podemos sorprendernos del actuar del secretario, es un funcionario a modo y como tal se conduce.

No es motivo de sorpresa que sea protegido por quien lo puso en el cargo y lo ha sostenido a costa de su propio descrédito, total, una raya más al tigre qué importa, una más y a un año de irse ya no hace mella. No es el momento para presumir un Gobierno que rinda cuentas si en más de cuatro insufribles años no lo ha hecho.

No, señor secretario, no fue la basura, ni la lluvia, fue el actuar negligente de funcionarios y empresas que la dependencia a su cargo contrató para el diseño, supervisión y ejecución del Paso Exprés.

Fue el actuar de esos que dicen servir a su país pero utilizan sus cargos para depredar los recursos públicos.

Ruiz Esparza, señala que no habrá impunidad y que todos los responsables serán castigados ya sea penal o administrativamente.

Si fuera congruente con sus declaraciones, consciente de la responsabilidad que conlleva su cargo, ya hubiera abandonado su oficina en la SCT.

Pero no es un funcionario congruente ni consciente, es alguien que ha declarado que su permanencia en la SCT es decisión del Presidente.

Juan Mena López y su hijo Juan Mena Romero murieron el 12 de julio de este año, pero su sentencia, como la de muchos otros mexicanos, fue dictada desde el 01 de diciembre del 2012 por la gavilla que usurpó el poder.

Gerardo Ruiz Esparza, un secretario sin decoro.

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