Foto: Televisa Foundation/Cuartoscuro.com
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Entre las escenas que más disfrutó Gabriel Figueroa como fotógrafo de cine  se encuentran el principio de  “La Perla” y el final de Enamorada una de las cintas emblemáticas de la época de oro del cine mexicano.

Esta última provocaba para el fotógrafo una emoción plástica fabulosa con las sombras alargadas de los soldados proyectadas en la casa de la protagonista  que corre para alcanzar al hombre de su vida. No es casual que sea una de las cintas favoritas del director Martin Scorsese por la magnífica fotografía de Figueroa  Este año se cumplen diez años de la muerte de Gabriel Figueroa y 110 de su nacimiento. ¿Cómo olvidarlo con imágenes como esas?

El indio Fernandez, por cierto, hizo una versión para Hollywood de Enamorada con Paulette Goddard pero María Félix ya se había apropiado del personaje de Beatriz Peñafiel.

La percepción épica de las masas (el pueblo como escultura en movimiento),la galería de rostros emblemáticos, la gran propuesta de una estética popular (la belleza en la pobreza, el esplendor de lo tradicional), el uso de la luz como relato dentro del relato fueron para Carlos Monsivais algunos de los aportes de Gabriel Figueroa a la cinematografía de todos los tiempos.

Para Figueroa su único mérito como fotógrafo fue saber servirse de sus ojos para aprisionar no sólo colores, luces y sombras “sino el movimiento que es la vida”. Enamorada y Los olvidados son ejemplo de lo anterior.

En estos días donde la imagen no sólo ilustra una historia sino que se ha convertido en la historia misma, el arte de Gabriel Figueroa sigue dándonos lecciones como aquella que asegura que una imagen dice más que mil palabras pero también que no toda imagen pude hacerlo.

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