El fútbol y las elecciones

“Hay gente que piensa que el fútbol es un asunto de vida o muerte. A mí no me gusta esa actitud. Puedo asegurarles que es mucho más serio que eso”. 
Bill Shankly.

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Cada dos sexenios, la elección presidencial en México coincide con la celebración del campeonato mundial de fútbol en algún país del planeta.

El torneo deportivo que tiene lugar cada cuatro años, capta la atención de miles de millones de personas que lo siguen a través de todos los medios de comunicación tanto impresos como electrónicos.

El tamaño del público que presta toda su atención al desarrollo de la Copa Mundial de balompié no se compara con el de ningún otro evento; ni siquiera con el de los Juegos Olímpicos, que se llevan a cabo con dos años de diferencia respecto del evento futbolístico.

El futbol es sin duda un deporte que despierta pasiones y que tiene un efecto catártico en prácticamente la mayoría de los habitantes de todos los países. Durante la Copa del Mundo los problemas económicos, sociales, políticos y hasta las guerras pasan a un segundo plano. La gente suele concentrarse en el destino y los resultados de su equipo favorito. Mucho más si, como en el caso de México, el equipo representativo del país en el que ha uno nacido y vivido tiene la oportunidad de disputar el campeonato, por muy remota que sea la posibilidad de salir triunfador.

En las recientes semanas en forma simultánea con las campañas electorales, vivimos en México la parte final del torneo de liga de la primera división del fútbol nacional.

El próximo domingo 20 de mayo se disputará el partido por el campeonato, cuyo ganador surgirá del enfrentamiento entre los equipos de Toluca y de Torreón. El mismo día tendrá lugar el segundo debate de los candidatos a la Presidencia en la ciudad de Tijuana, Baja California.

De ahí en adelante la atención de la mayoría de la gente estará puesta en el arranque de la Copa del Mundo de Rusia 2018 que iniciará tres semanas después y muy especialmente en los partidos en los que la selección mexicana participe jugando en contra de los equipos de Alemania, Corea del Sur y Suecia los días 17, 23 y 27 de junio respectivamente.

Los aficionados mexicanos soñamos además, con que nuestro equipo pase a la siguiente ronda. De concretarse esta posibilidad, muy probablemente ese cuarto partido podría celebrarse el domingo primero de julio con lo cual la fecha coincidiría con la de la jornada electoral.

Aunque parezca increíble el ánimo de millones de electores podría estar determinado por el resultado de los partidos de la selección mexicana de fútbol tanto en lo positivo como en lo adverso. En el inconsciente colectivo los resultados futbolísticos pueden exacerbar las emociones e inclusive determinar la voluntad para participar o no en el proceso.

Los candidatos, principalmente quienes buscan la Presidencia de la República, deberán hacer un esfuerzo adicional para seguir captando o cuando menos no perder mayormente la atención de los votantes durante la últimas semanas de campaña.

Hace doce años, durante el mundial de Alemania, el equipo mexicano fue eliminado por la selección de Argentina en la fase de octavos de final apenas dos semanas antes de la elección que llevó a Felipe Calderón a la Presidencia. El resultado de la elección fue muy cerrado y aunque México quedó fuera en el cuarto partido la afición se sintió satisfecha en lo general por la entrega y esfuerzo de los nuestros durante el torneo.

En esos días, las preferencias políticas prácticamente se desvanecieron para unirnos todos incondicionalmente en torno a nuestro querido “Tri”.

Qué ocurrirá en esta ocasión es aún un misterio que solo resolverá el tiempo, sin embargo no hay duda de que en los cuartos de guerra de los diversos candidatos deberán de estar pensando desde ahora, en cómo capitalizar la atención del gran público hacia el fútbol en beneficio de sus intereses político electorales, o cuando menos en tratar de evitar en lo posible que el interés de la gente no se desvíe de manera importante del juego electoral.

Aquí nos vemos, yo voy derecho…

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