Fue un “régimen democrático de fuerza”, no una dictadura: ministro de Educación brasileño

Jair Bolsonaro saluda a Ricardo Vélez posterior a la toma de posesión presidencial
- Publicidad -

Los militares que gobernaron Brasil de 1964 a 1985 no dieron un golpe de Estado ni instauraron una dictadura, sino un “régimen democrático de fuerza”, afirmó el ministro de Educación, Ricardo Vélez, en una entrevista publicada este jueves.

La declaración se inscribe en las polémicas que se desencadenaron la semana pasada cuando el presidente Jair Bolsonaro ordenó conmemorar en los cuarteles el 55 aniversario del levantamiento militar que el 31 de marzo de 1964 desembocó en la caída del presidente Joao Goulart y que, según el mandatario ultraderechista, salvó al país del comunismo.

Los cinco generales que se sucedieron en el palacio de Planalto en los 21 años siguientes no instauraron una dictadura, sino “un régimen democrático de fuerza, porque era necesario en aquel momento”, sostuvo Vélez en la entrevista con el diario económico Valor.

“Inclusive dentro del régimen militar hubo elecciones, el gobierno perdió algunas elecciones, hubo pluralismo político partidiario. No lo veo como una dictadura”, insistió el ministro, de origen colombiano.

Vélez se refería a la existencia durante ese periodo de un Congreso previamente expurgado y reorganizado con un partido oficialista (Arena) y una oposición controlada (MDB).

A partir de 1968, el régimen prohibió las manifestaciones, instituyó la censura previa, y los juicios políticos pasaron a manos de cortes militares.

El ministro de Educación indicó que prevé encomendar a expertos una suerte de “reconstrucción” de ese pasado para ser incluida en los manuales de Historia.

Su ministerio se propone “preparar libros didácticos de manera tal que los niños puedan tener una idea verídica, real, de lo que fue su historia”, adelantó.

La Comisión Nacional de la Verdad estima que durante la dictadura hubo 434 asesinatos y desapariciones cometidos por cuerpos represivos, así como centenares de detenciones arbitrarias y de opositores torturados.

Vélez, cuya cartera ha sido escenario de disputas internas que derivaron en el despido de más de una decena de altos funcionarios en poco más de tres meses, también es un firme impulsor de la gestión militar de las escuelas públicas, por considerar que es un modo de brindar más seguridad a alumnos y maestros.

(AFP)

Comentarios