Fonatur amonesta a representante que amenazó con cerrar un gimnasio

El funcionario se quejaba de no poder utilizar el gimnasio del residencial donde vive, pues siempre estaban reservados los lugares disponibles, así que pedía que le regresaran la cuota que paga por el servicio

Rogelio Jiménez Pons, director de Fonatur, espera que el comportamiento como el que escuchó en una llamada telefónica de Raúl Bermúdez, funcionario del Fondo no se repita
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Ostentando su cargo como representante del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) en  Cancún, Raúl Bermúdez Arreola amenazó e intimidó a personal del residencial Isla Dorada, en la zona hotelera de esa ciudad, pretextando una violación de sus derechos como condómino e incluso, como autoridad, amagó con clausurar, sin facultad alguna, el gimnasio que opera el complejo habitacional.

El funcionario público advirtió que usaría su poder para poner en su lugar al trabajador que intentó explicarle que no podía modificar las restricciones de aforo del gimnasio, y tampoco descontarle la mensualidad a él y a quienes no alcanzan lugar para ingresar a su gusto.

Rogelio Jiménez Pons, director general de Fonatur, escuchó la grabación telefónica donde se registró la advertencia de Bermúdez, pero consideró que se trató de un “problema doméstico” entre condóminos y aseguró que el funcionario ya estaba ofreciendo disculpas.

Jiménez afirma que, sin duda, Bermúdez se equivocó y actuó prepotentemente, y aseguró que será amonestado y “está advertido”.

Bermúdez Arreola, es originario de Tabasco y amigo cercano de Jiménez Pons, acumula varias quejas de habitantes de otros residenciales en la zona hotelera que le reprochan “prepotencia” y  “altanería”.

No obstante, Jiménez Pons consideró que otras quejas pueden ser alentadas por motivos distintos.

Pero en el caso que muestra la grabación, dijo que “fue una calentura de alguien que salió, se levantó de mal humor y perdió la cabeza. Así sea ‘Juan de las pitas’, no puede asumir un ‘yo soy el mandamás’, como sale cualquier borracho de cantina; eso está pésimo y eso nadie lo justifica”.

Así que advirtió que si se repite esa conducta, por muy bueno que sea su desempeño en el trabajo “no será suficiente para mantenerlo”.

Durante la conversación telefónica Bermúdez incluso afirma que “ya no hay una pandemia” que justifique las reglas de aforo por se aplican en el residencial.

(Con información de El Universal)

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