Un Ferrari dejó sin carnal al Presidente

- Publicidad -

El titular de la PGR, Raúl Cervantes Andrade, a quien el Presidente, el PRI y sus aliados están promoviendo para ser Fiscal General de la República hasta el 2026, tiene registrado en Morelos un Ferrari en un domicilio fantasma.

El auto exento del pago de tenencia es un Ferrari 458 Coupé, modelo 2011 de 8 cilindros, que fue facturado en 3 millones 890 mil 932 pesos.

Una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) reveló que el Ferrari del Procurador fue registrado en una vivienda deshabitada ubicada en la privada de Paseo de la Lealtad #46 en Xochitepec, a 20 kilómetros de Cuernavaca.

De acuerdo con datos del Registro Público Vehicular (Repuve), el Ferrari del Procurador fue inscrito en Morelos el 14 de septiembre de 2012, nueve meses después de que ese Estado eliminara la tenencia y 13 días después de que Cervantes asumiera como senador por el tricolor, aunque al día de hoy, el vehículo con número placas PXJ9181 ya aparece en la misma base de datos con la leyenda “No existe ese vehículo”.

En la misma casa en la que se registró el auto del Procurador, hay registro de otros tres autos a nombre de otras personas: un Audi RS5, un Alfa Romeo 8C Competizione y un auto marca Ford.

La representante legal del titular de la PGR, Cristina Rocha Cito, en una carta enviada al Reforma, informó que el trámite no es ilegal pues Cervantes Andrade tiene una casa en Lomas de Cocoyoc desde hace más de 30 años.

El Procurador acepta ser el dueño del vehículo, mismo que adquirió en el 2011 cuando no era funcionario público y con recursos propios para hacer la compra que tienen su origen en su trabajo en el despacho CEA-Abogados SC.

El alta del vehículo en una dirección diferente a la que tiene Cervantes en Morelos se debe a que la empresa que exportó y vendió el auto fue quien hizo ese trámite.

La carta afirma que Raúl Cervantes se enteró de la realización de ese trámite luego de leer el periódico y agrega que ya se hacen los trámites pertinentes para corregir la falla, por lo que argumentan que no hay un problema legal “ni siquiera un beneficio fiscal, lo que hay es un error administrativo en el registro de un domicilio a otro en Morelos”. Increíblemente pareciera que el Procurador nunca vio su tarjeta de circulación en cinco años.

Si bien algunos personajes pueden tener razón al afirmar que no es ilegal poseer un Ferrari, siempre y cuando los 4 millones de pesos que desembolsó tengan un origen lícito, lo cual probablemente debería ameritar una investigación fiscal, si estamos hablando de la parte ética y moral de que el Procurador General de la República circule en un Ferrari por las calles de un país que tiene 53 millones de pobres, es una mentada de madre.

Definitivamente es para morirse de risa la versión del “error administrativo”, una persona tan meticulosa y calculadora como Raúl Cervantes no lo hubiera cometido.

Poseer un Ferrari, para muchos individuos, es sinónimo de gran poder, de pertenencia a una élite muy reducida, de oligarquía, de una buena fortuna, y para muchos otros que no lo tienen, se imaginan al dueño de uno, como parte de los millonarios, del jet set, de los famosos magnates, hijos de jeques árabes o de algún líder sindical mexicano, de algún político corrupto o de la realeza.

En lo personal, nunca me había imaginado al Procurador General de ningún país conduciendo un Ferrari y me da una gran vergüenza que el de mi país, México, lo haga.

No me rasgo las vestiduras, pero el titular de una dependencia, en especial la que procura justicia, no puede ser un símbolo de opulencia y un claro ejemplo de una de las mayores injusticias que existen en México: la distribución de la riqueza, aunque su fortuna fuera lícita.

Sin embargo, como muchas de las historias tienen un lado positivo, todo parece indicar que increíblemente el hilo más delgado para que el #FiscalCarnal no llegara a ser el primer Fiscal General de la República fue su Ferrari.

Definitivamente la presión social de las organizaciones no gubernamentales y las de la sociedad civil fue fundamental en esta lucha, así como la rectificación de la oposición, que vale la pena aclarar, en primera instancia habían votado a favor hace unos años por el transitorio que daba el pase automático, pero que hasta el día de hoy no han permitido la instalación de la Mesa Directiva en la Cámara de Diputados como medida de presión ya que al PRI y sus falderos no les alcanza para lograr la mayoría calificada, por lo que el martes por la noche se tuvo que hacer uso del as bajo la manga, el mal afamado paro del reloj legislativo.

Ante la crisis, el PRI en el Senado analizará la iniciativa de Peña Nieto para eliminar el pase automático del Procurador a Fiscal General de la República, iniciativa que a todas luces había surgido por la presión, pero con la instrucción de mantenerla congelada.

En rueda de prensa, el coordinador de los senadores priistas, Emilio Gamboa, junto al dirigente de su partido, Enrique Ochoa, aceptó la petición del coordinador de la bancada de los diputados, César Camacho.

Camacho Quiroz, un viejo lobo, manifestó la urgencia de que el conflicto se destrabe, pues argumentó que no solo pone en riesgo a las instituciones, sino hasta al paquete económico 2018, esa es una clara muestra de saberse derrotado y tratar de aprovechar la coyuntura para mostrarse como víctimas.

Para rematar el caso, después del espléndido trabajo de investigación conjunto de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad y de Animal Político, que titularon como “La Estafa Maestra”, que evidencia un fraude por 7 mil 670 millones de pesos en esta administración, en una muestra mínima analizada, nos queda claro por qué requerían un Fiscal a modo, sin embargo, es exactamente por las mismas razones por las que el Fiscal General de la República debe ser 100 por ciento autónomo, apartidista, de probada rectitud y experiencia, así como poseer una calidad moral y ética profesional excepcional.

Increíble, insólito y sin desperdicio… un Ferrari dejó sin carnal al Presidente. 

Comentarios